Este martes, la cuenta oficial del equipo nacional divulgó la información sobre los rivales a través de un afiche donde aparecen el entrenador Lionel Scaloni y dos jugadores, Nicolás González y Enzo Fernández. La ausencia de Messi es comprensible tras su decisión de dejar la selección, aunque en las últimas horas han surgido rumores sobre una posible última convocatoria. El presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, ha expresado su deseo de invitar a Messi a Buenos Aires para ofrecerle una despedida acorde a su gran trayectoria, aunque esta posibilidad no ha sido confirmada hasta el momento.
La resolución de la FIFA será crucial para determinar si los tres partidos contarán para el ranking mundial y las estadísticas individuales de los futbolistas que visten la camiseta argentina. La clasificación también influirá en las sanciones impuestas a ciertos jugadores tras la final del Mundial en Norteamérica contra España. Es importante recordar que Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada podrían cumplir con sus fechas de suspensión si los encuentros son reconocidos como de categoría A.
Otro punto a considerar será la lista de convocados por Scaloni. Se espera que mantenga a la mayoría de los jugadores que formaron parte de la última lista mundialista, además de incorporar a varios jóvenes a los que ha estado siguiendo desde antes del Mundial. También permanece la incertidumbre sobre el futuro del director técnico, cuyo contrato finaliza a fin de año. La AFA desea que continúe liderando al equipo hasta el Mundial 2030 y ya le ha manifestado esta intención, aunque está a la espera de su decisión.
La ansiedad ha aumentado a poco más de tres meses del vencimiento del contrato. Mientras que cuatro días atrás los dirigentes mostraban optimismo respecto a la continuación de Scaloni, quien llevó a Argentina a conquistar el título mundial en Qatar 2022, la falta de comunicación desde su entorno ha alterado ese clima de confianza.
Se espera que Scaloni se reúna con el presidente de la AFA y con su representante, Matías Aldao, para avanzar en la negociación. Dentro de la dirigencia existe la expectativa de que se llegue a un acuerdo antes de que finalice el vínculo vigente.
Un gesto reciente de Tapia fue interpretado como un indicio de tensiones internas, dado que no publicó mensajes en sus redes sociales para conmemorar los ocho años del debut de Scaloni como técnico de la selección, lo que fue asociado por los cercanos al seleccionado con las dificultades para cerrar la renovación.
La derrota en la final del Mundial evidenció las dudas del entrenador. En sus declaraciones posteriores, Scaloni manifestó: “Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto. Para seguir se necesitan un montón de cosas, sobre todo volver a resetearse, volver a formar un grupo como este, que difícilmente se vuelve a formar”.
El exentrenador de Newell’s y Estudiantes también había anticipado que cumpliría con los compromisos del 2026 y que después “ya está”. Tras el regreso del plantel a Buenos Aires, recibió un apoyo masivo, incluso hinchas se acercaron a su hogar en Pujato con regalos.
La continuidad de Scaloni no es el único aspecto pendiente en un ciclo que podría extenderse hasta 2030. Walter Samuel, asistente técnico y una figura clave en el cuerpo de apoyo, habría tomado la decisión de iniciar su propia carrera como entrenador principal. Samuel, exdefensor de Boca Juniors e Inter de Milán, participó en las variantes de pelota parada durante el último Mundial. Si se confirma su salida, la AFA y Scaloni deberán acordar cómo reorganizarán el equipo que acompañó al entrenador en los últimos años.
Scaloni, oriundo de Pujato y de 48 años, debutó al frente del seleccionado el 8 de septiembre de 2018 en el Los Ángeles Memorial Coliseum, donde Argentina logró una victoria 3-0 sobre Guatemala con goles de Lucas Pratto, Giovani Lo Celso y Giovanni Simeone. Asumió tras la salida de Jorge Sampaoli, posterior al Mundial de Rusia, y condujo a la Albiceleste a la obtención de cuatro títulos: dos Copas América, una Copa del Mundo y la Finalissima. En su trayectoria, dirigió 104 partidos, con 76 triunfos, 18 empates y 10 derrotas, superando la marca de Alfio “Coco” Basile con 36 encuentros sin perder.