Política

La UTEP y los cartoneros invitan a León XIV a conocer su trabajo en Argentina

La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) han dirigido una invitación al papa León XIV para que tenga la oportunidad de conocer personalmente la vida y el trabajo de los movimientos populares durante su visita a Argentina, planificada del 8 al 11 de noviembre de 2026. Este viaje, ya confirmado oficialmente por el Vaticano, abarcará también visitas a Uruguay y Perú, marcando la primera gira del pontífice por América del Sur.

La misiva, a la que se tuvo acceso, está datada el 5 de agosto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y no está dirigida de manera directa al Santo Padre, sino que fue enviada al cardenal Michael Czerny S.J., prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y copia de la misma fue enviada a Sor Alessandra Smerilli, el cardenal Fabio Baggio y Monseñor Jozef Barlaš. Los firmantes son Alejandro Gramajo, secretario general de la UTEP, y Sergio Alejandro Sánchez, presidente de la FACCyR.

Resulta relevante la elección del destinatario. El Dicasterio dirigido por Czerny ha sido, durante el pontificado de Francisco, el principal referente del Vaticano en diálogo con los movimientos populares de todo el mundo y ha sido el impulsor de los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares. Este espacio también ha contado con la participación de Juan Grabois, fundador del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), quien formó parte del organismo en los años de papado del primer pontífice originario de América Latina.

En la carta, se solicita a Czerny que comunique al jefe de la Iglesia católica el deseo de un encuentro y se proponen tres actividades concretas. La primera es una asamblea en la sede del sindicato (por parte de la UTEP), definida como “una oportunidad histórica para encontrarse con quienes representan cotidianamente las tres T: Tierra, Techo y Trabajo”. La segunda propuesta es una visita a un centro de reciclado de la Ciudad de Buenos Aires, “donde los trabajadores y trabajadoras cartoneras sostienen con su esfuerzo un sistema de reciclado que incluye a la sociedad, generan trabajo digno y cuidan la casa común”. Como tercera opción, sugieren un recorrido por un barrio popular del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde miles de familias construyen día a día su hábitat, alimentación, salud y cuidado comunitario.

Las propuestas, según se menciona en el texto, podrían realizarse también en Luján o en la provincia de Córdoba, que son dos de las localidades que el pontífice visitará. Ante la posibilidad de que la agenda de León XIV no permita su desplazamiento, los firmantes aseguran que ellos se trasladarían al lugar que el Papa elija para recibirlos. “Lo esencial para nosotros es que se produzca este encuentro: poder escucharlo, compartirle la situación que atraviesan nuestros pueblos y renovar personalmente el compromiso que nació de sus palabras”, aclararon.

La carta describe un momento de tensión para las organizaciones que representan; “Atravesamos un momento muy difícil. En Argentina y en una buena parte de nuestra región, los movimientos populares están siendo fuertemente golpeados. Las experiencias de trabajo autogestionado, las cooperativas, los procesos de integración urbana, los espacios comunitarios y las respuestas populares frente al hambre y la exclusión están siendo debilitados o desmantelados”.

Además, señala: “Observamos con preocupación cómo se imponen nuevamente valores que colocan al dios Dinero por encima del trabajo humano, de la dignidad de las personas y del cuidado de los más pobres”. En el contexto, enfatizan que la presencia del Papa junto a los movimientos populares “no se trataría solo de un evento más en su agenda, sino de un signo concreto de una Iglesia que escucha, acompaña y camina junto a los pobres y los trabajadores excluidos”.

Gramajo y Sánchez también expresan su deseo de que las autoridades del Dicasterio acompañen al Santo Padre durante su visita al país y extienden la invitación a la nueva prefecta del organismo: “El Dicasterio ha sido nuestra interlocución más fuerte dentro del Vaticano y un agente fundamental en el camino de los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares. En esta nueva etapa, buscamos continuar construyendo juntos una relación cercana y concreta entre la Iglesia y las organizaciones populares”.

Los cartoneros y recicladores urbanos son hombres y mujeres que residen en barrios periféricos y viven de la recolección, clasificación y venta de cartón, papel y otros residuos reciclables. Su trabajo se realiza en la informalidad, a menudo sin cobertura médica ni protección social, pero su labor tiene un impacto tangible en el medioambiente urbano: disminuyen la cantidad de desechos que llegan a los vertederos y sostienen cadenas de reciclaje que ningún sistema formal podría sustituir. “Sin cartoneros no hay reciclaje y el reciclaje sin cartoneros es basura”, es una frase que ha circulado entre los movimientos del sector en diversas naciones, según lo divulgado por Vatican News tras el V Encuentro Mundial de Movimientos Populares, que se llevó a cabo del 21 al 24 de octubre de 2025 y que contó con el apoyo del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. En esta reunión, representantes sociales y de la economía popular de diversas partes del mundo reflexionaron y propusieron acciones sobre temas centrales como Tierra, Techo y Trabajo, que Francisco calificó como “los derechos sagrados” de la dignidad humana. El día 23 se encontraron con el papa León XIV y el 25 y 26 participaron en la peregrinación jubilar de los Movimientos Populares, como parte del Jubileo de los equipos sinodales y los órganos de participación, reafirmando su compromiso con la justicia social y el bien común.

En Argentina, esta actividad se organiza a través de cooperativas vinculadas al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la FACCyR, que han logrado establecer un sistema de reciclaje inclusivo en la Ciudad de Buenos Aires, reconocido internacionalmente. Este modelo demuestra que los trabajadores pueden, al organizarse, convertirse en protagonistas de la gestión ambiental y no meros beneficiarios.

La relación del papa Francisco con los cartoneros, los recicladores urbanos y los movimientos sociales ha sido calificada por sus participantes como una alianza histórica. Desde su tiempo como arzobispo de Buenos Aires, conoció de cerca la actividad de estas personas y validó su organización como respuesta digna a la exclusión. Como sumo pontífice, convocó a cuatro Encuentros Mundiales de Movimientos Populares, los denominó “poetas sociales” y los reconoció como custodios de la casa común. El apodo que le otorgaron —el Papa Cartonero— simboliza esta cercanía.

Su deceso el 21 de abril de 2025, a los 88 años, ha dejado un legado que estos sectores reclaman con firmeza. “Francisco nos dio un gran ímpetu y nos dejó la tarea de seguir luchando de manera constructiva por la tierra, el techo y el trabajo, por la igualdad que todos merecemos”, declaró Sergio Sánchez durante el V Encuentro Mundial de Movimientos Populares. En esa misma ocasión, el cardenal Czerny evocó el sueño de Francisco: que los movimientos populares no fueran simplemente acogidos, “sino que fueran reconocidos como parte viva, pensante y activa” de la Iglesia.

Paralelamente a la misiva oficial de la UTEP y la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores, Sánchez ha enviado su propia carta al papa León XIV. Su historia personal otorga peso a cada frase de esta emotiva misiva. Fue el primer cartonero de Villa Fiorito —el mismo barrio donde nació Diego Armando Maradona— y desde allí, junto a un joven Juan Grabois, fundó el MTE. El 19 de marzo de 2013, cuando Francisco asumió el papado, fue uno de los dos argentinos que lo acompañaron en ese momento histórico, junto a un trabajador docente. Y cuando falleció el primer Papa latinoamericano, Sánchez estuvo a su lado, siendo testigo de un relato que él mismo contribuyó a forjar.

En su carta, le expresa a León XIV:

“Me animo a escribirle porque en su discurso del año pasado dirigido a los movimientos populares usted nos dijo: ‘¡Estoy con ustedes!’. Esas palabras quedaron profundamente grabadas en nosotros.

El papa Francisco fue un gran compañero en esta lucha. Nosotros lo apodamos el Papa Cartonero. Él supo mirar y reconocer la dignidad de nuestro trabajo, el de los cartoneros y recicladores, y nos llamó ‘poetas sociales’.

Soy el presidente de los recicladores en mi país y quiero contarle que un sistema que construimos con mucho esfuerzo, desde el descarte y con el trabajo de miles de compañeros, y que hoy es reconocido como una experiencia de referencia en el mundo, corre el riesgo de ser desmantelado en los próximos días.

Creamos, desde la nada, un programa de reciclaje en la ciudad de Buenos Aires que se convirtió en una experiencia única. Lo hicimos organizándonos, trabajando y cuidando nuestra Casa Común, transformando aquello que otros desechan en una oportunidad para nuestras familias y para toda la sociedad.

Hoy, este camino está en riesgo. Se pretende modificar un modelo que fue construido con mucho esfuerzo y que ha demostrado que los trabajadores, cuando se organizan, pueden ser protagonistas de la transformación de la realidad y del cuidado de la Creación.

Por eso, sería de enorme valor para nuestra lucha que pudiera venir a conocer con sus propios ojos esta experiencia y encontrarse con los trabajadores que, día a día, la hacemos posible.

Sería para nosotros una enorme alegría poder recibirlo, compartir con usted nuestra realidad y mostrarle este trabajo que llevamos adelante con dignidad, esperanza y fe en que un mundo más justo es posible.

Ojalá pueda hacerse un hueco en su ocupada agenda para acercarse a nosotros y conocer este modelo que tanto significa para nuestro pueblo.

Con mucho cariño, Sergio Sánchez”.

Desde hace dos meses, distintos equipos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) han estado realizando preparativos para la visita del papa León XIV. La Comisión Nacional está presidida por el presidente de la CEA, monseñor Marcelo Colombo, e integrada por monseñor Raúl Pizarro, monseñor Jorge García Cuerva, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, monseñor Alejandro Musolino y los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic.

El Equipo Coordinador General, encargado de la planificación operativa, es liderado por monseñor Pizarro, quien actúa como coordinador general, mientras que el presbítero Taricco ocupa el rol de director operativo y Pablo Sabatté se desempeña como gerente de proyecto.

Las áreas de trabajo abordan comunicación, logística, voluntarios, eventos, liturgia, contenidos y recursos. En Buenos Aires, Córdoba y Luján se conformarán equipos locales que se articularán con el equipo nacional y con la Santa Sede. El objetivo expresado es “preparar a nuestro país para recibir al papa León XIV y facilitar su encuentro con el Pueblo de Dios y con toda la sociedad argentina”.

Los movimientos sociales de Argentina y de más de cien países encontraron en el papa Francisco un líder religioso, y también político, pero principalmente espiritual; quien expuso, como ningún otro sucesor de Pedro, un fenómeno que ha cobrado relevancia en un contexto de transformaciones económicas, exclusión del mercado formal de trabajo y reorganización de las economías locales en diversas regiones, especialmente en América Latina, Asia y África.

La muerte de Jorge Bergoglio ha dejado a esos sectores vulnerables sin su principal referente. “Seguirás sembrando esperanza por siempre. Estarás presente en cada costurera, cartonero, cocinera, vendedor ambulante, trabajador rural, guiando nuestro camino por la Justicia Social. Siguiendo tus palabras, seguiremos militando en las calles, en los barrios, junto a los más humildes, combatiendo la deshumanización. No nos olvidaremos de quien nunca se olvidó de nosotros, porque amor con amor se paga”, expresaron desde redes sociales las organizaciones que integran la UTEP en una sentida despedida al “Papa Cartonero”. En este contexto, estos mismos dirigentes y trabajadores informales que luchan por subsistir a través de la recolección y reciclaje, el cuidado de enfermos, la jardinería o el servicio doméstico, aguardan encontrar en Robert Francis Prevost a un firme continuador de Francisco y respaldo a la economía popular como parte central del legado social de su predecesor.