Tanto Lindblad como Colapinto, además de la penalización de Drive Through, acumulaban dos puntos en su superlicencia. Colapinto ahora cuenta con cuatro puntos, igualado con Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) y Oliver Bearman (Haas). Resulta interesante que, hace poco más de dos meses, el piloto de Alpine no tenía ningún punto en su licencia. El primero se le impuso durante el Gran Premio de Barcelona en junio, cuando los comisarios consideraron que no redujo la velocidad adecuadamente bajo bandera amarilla, lo cual también generó polémica y lo llevó a caer al décimo puesto en la grilla.
En la carrera del domingo en Zandvoort, recibió dos puntos adicionales a su licencia, elevando su total a tres. Una segunda infracción en esa misma competencia, por no reducir lo suficiente la velocidad durante otra bandera amarilla tras el choque entre los Williams de Carlos Sainz y Alex Albon, resultó en una penalización de 10 segundos y un punto extra, lo que significó un total de cuatro puntos acumulados.
Este cambio en la trayectoria disciplinaria del argentino ha sido notable, ya que en tan solo un par de meses pasó de un récord limpio a estar en la parte alta de la clasificación actual. El sistema de puntos de penalización tiene un funcionamiento que permite acumular puntos por distintas infracciones. La reglamentación establece que si un piloto alcanza 12 puntos en un período de 12 meses, no podrá competir en la próxima carrera. Las infracciones que pueden sumar puntos incluyen colisiones, atajos en pista y desobediencia a las indicaciones de señalización.
“Me comprometió toda la carrera. Una penalización extremadamente dura para las condiciones que había. Era mucho más peligroso clavar los frenos en la mitad de la recta y no finalizar el sobrepaso que estaba realizando. La bandera amarilla llegó muy tarde. Bastante injusto, podrían ser más flexibles. Las reglas están escritas, pero a veces les falta un poco de criterio”, manifestó Colapinto con evidente frustración.
De acuerdo a la explicación dada por la FIA, la sanción se debió a que adelantó a Yuki Tsunoda bajo doble bandera amarilla, a pesar de que las imágenes de televisión mostraron que los pilotos no podrían haber visto dichas señales. Colapinto también criticó el escaso tiempo que tuvieron para reaccionar tras el accidente en la primera curva, en un momento donde todos los autos estaban juntos. Antes del adelantamiento de Colapinto, Lindblad realizó una maniobra similar sobre Pierre Gasly, bajo condiciones adversas.
“Creo que la penalización fue un poco dura. Todos podemos coincidir en que fue bastante extrema. Pero bueno, es lo que hay. No tiene sentido especular ahora sobre ello”, expresó Lindblad. El británico también recibió la misma penalización que su compañero.
Lindblad hizo hincapié en que la decisión de los comisarios parecía tener como finalidad enviar un mensaje a toda la grilla. “Si analizas mi cámara a bordo, ¿qué fue realmente lo que estuvo mal? No lo sé. Sentí que estaban más enfocados en establecer un precedente que en analizar la infracción y determinar una sanción adecuada. Así que, realmente no lo sé, no quiero decir mucho más”, afirmó.
Adicionalmente, agregó: “Es un poco triste porque siento que eso arruinó nuestra carrera. Sin embargo, después de eso, llevamos a cabo una buena competencia. Hay cosas que podríamos haber hecho mejor, pero, independientemente de eso, fue una carrera muy buena. Es lamentable no haber sumado puntos porque creo que tanto yo como el equipo nos lo merecíamos. Sin la penalización, estoy seguro de que habríamos terminado en octavo lugar”.
A pesar de la fuerte penalización, Colapinto logró finalizar en el puesto 14 de la carrera, dado que contaba con una amplia diferencia frente a Sergio Checo Pérez y su Cadillac. Dentro de dos semanas, tendrá la oportunidad de redimirse en el Templo de la Velocidad, en Monza, durante el Gran Premio de Italia.