El estadio Wagener Hockey de Amstelveen estaba repleto cuando el seleccionado argentino comenzó de manera prometedora. Sin embargo, el equipo se vio afectado por una tarjeta verde a Matías Andreotti, que duró diez minutos y dejó a Los Leones con un jugador menos en un momento en que el marcador estaba empatado 1-1. Este inconveniente permitió que los neerlandeses, actuales campeones olímpicos, aprovecharan la superioridad numérica para marcar la diferencia y, posteriormente, ampliar el resultado.
Nicolás Della Torre anotó el único gol argentino a través de uno de los cinco córners cortos del equipo, dejando sensaciones positivas a pesar de la derrota. Países Bajos comenzó el partido buscando la victoria, y a los 6 minutos logró abrir el marcador con un espectacular gol de su capitán Thierry Brinkman. A pesar de este inicio, la respuesta de Argentina fue rápida. Sin desánimo, el equipo dirigido por Lucas Rey tomó la iniciativa y logró recuperar la pelota, generando presión sobre el adversario. A través de Lucas Toscani, Los Leones provocaron dos córners consecutivos, y en el segundo, Della Torre igualó con un potente disparo, estableciendo el 1-1 a sólo cuatro minutos del cierre del primer cuarto.
El segundo tiempo fue un intercambio intenso, con Argentina defendiendo bien y controlando la bocha. Sin embargo, cuando faltaban menos de cuatro minutos para el entretiempo, el equipo quedó con uno menos. Andreotti, en un intento por reclamar la bocha de Jorrit Croon, resbaló accidentalmente y terminó golpeando a su rival. Tras una revisión de la jugada, el árbitro decidió mostrarle una tarjeta verde, lo que provocó descontento en el equipo argentino.
“Fue una jugada típica del hockey internacional. Ambos jugadores estaban disputando la bocha y no comprendimos del todo la tarjeta”, expresó Thomas Habif, uno de los capitanes, tras el partido. Aunque el equipo experimentó un momento de frustración, reingresó al tercer cuarto con intensidad, aunque la desventaja numérica comenzó a pesar.
“Cuando estás con diez, los espacios se vuelven más amplios. Equipos como Países Bajos te presionan y es difícil mantener la bocha”, analizó el entrenador argentino. La efectividad neerlandesa se hizo evidente nuevamente, con un gol de Tijmen Reyenga a tres minutos del tercer cuarto a partir de un córner. Ya con igualdad numérica, Duco Telgenkamp selló el 3-1 en el marcador nueve minutos más tarde.
A pesar de que aún quedaba un cuarto, los argentinos no se dieron por vencidos. Los neerlandeses, cómodos con la ventaja, permitieron que Los Leones se acercaran, pero no lograron concretar sus oportunidades, fallando en definiciones importantes y desperdiciando varios córners.
“Hicimos muchas cosas bien, pero también hay aspectos que debemos corregir para el próximo partido. Jugamos a un excelente nivel en tramos del encuentro. Sin embargo, un Mundial se define por pequeños detalles, y si en los momentos decisivos no mantenemos la calma, el rival lo convierte en una ventaja”, reflexionó Della Torre. Por su parte, Habif complementó: “Estamos frustrados, pero hemos mejorado en comparación con el partido contra Japón. En este nivel, jugar con la bocha les incomoda a los equipos rivales, y eso es lo que logramos hacer”.
A pesar de un debut exitoso frente a Japón, Los Leones se quedaron con las manos vacías en su segundo compromiso y se encuentran segundos en su grupo, con tres puntos, igualando con Nueva Zelanda, que venció a Japón después de caer ante los neerlandeses. Países Bajos lidera con seis puntos y ya tiene asegurada su clasificación, mientras que Argentina y Nueva Zelanda se enfrentarán el jueves en un partido decisivo para determinar quién avanza.
Un empate daría la misma cantidad de puntos a ambos equipos, aunque la diferencia de gol favorecería a Argentina en este momento. Por ello, este partido asume la importancia de una final. Della Torre comentó: “No podemos permitirnos un mañana después de este encuentro. Debemos seguir trabajando y ganando, porque es la única manera de asegurar nuestro lugar en la siguiente fase, que también será muy competitiva”.
Cabe mencionar que los dos mejores equipos del grupo avanzarán a una nueva etapa, donde se formará un nuevo grupo E con los dos destacados del grupo D, conformado por Inglaterra, India, Pakistán y Gales. De esta fase, que comenzará el sábado 22 en Amstelveen, emergerán dos semifinalistas. Habif concluyó: “Nueva Zelanda es un rival formidable, y nos complace enfrentarlo en el último partido de la fase de grupos. Es un encuentro que necesitamos ganar”.
