Esta edición de la Supercopa marcó un hito para Lens, que, además de ser el campeón de la Copa de Francia, solo contaba con un subcampeonato en 1998, el cual perdió frente al mismo PSG. Desde la llegada de Luis Enrique al club parisino, este había conquistado un total de trece títulos, pero esta vez no supo cómo desmantelar la sólida defensa que implementó Dino Toppmoller.
El PSG se alista para su debut en la Ligue 1 el próximo domingo contra el Rennes y tuvo varias oportunidades para marcar, sobre todo a través de Desire Doué, quien resultó ser el jugador más inquietante y dinámico del actual campeón de la Champions League.
El encuentro se complicó para Lens tras la expulsión de Kyllian Antonio por una entrada peligrosa sobre Maghnes Akliouche, lo que obligó al equipo a adoptar un enfoque defensivo a partir del minuto 39, cuando ya había conseguido ventaja en el marcador.
Lens había comenzado el encuentro de manera efectiva, marcando primero en un despilfarro dentro del área. Abdallah Sima pasó el balón a Matthieu Udol, quien lo centró al segundo palo, donde Florian Thauvin se encargó de convertir.
Después de ese gol, el PSG tuvo algunas oportunidades, pero ninguna de ellas fue clara, destacándose un tiro al travesaño de Doué antes del descanso. Tanto Khvicha Kvaratskhelia como el recién llegado Maghnes Akliouche no lograron encontrar el impacto que necesitaba el equipo. A pesar de varios disparos lejanos de jugadores como Vitinha y Dembelé, el portero Robin Risser se mantuvo firme y evitó daños mayores.
Luis Enrique, en busca de soluciones, recurrió a Fabián Ruiz, Dembelé y Nuno Mendes, quien también fue expulsado en los minutos finales por un codazo. Fabián anotó, pero su tanto fue anulado por fuera de juego, y en el tramo final, ya con el PSG volcado al ataque, Lens tuvo ocasiones para sellar el triunfo, aunque un gol de Matthieu Udol fue invalidado. Sin embargo, el equipo no necesitó más y su dedicación y esfuerzo resultaron en un merecido título de la Supercopa.
