“Axel Kicillof es el anticristo”, manifestó Caputo mientras analizaba el efecto de las políticas de Kicillof en las decisiones de inversión. Además, acusó al gobernador de “querer a la gente pobre” y de “incomodarse” por el deseo de la gente de viajar al exterior. También se refirió de manera despectiva a los empresarios que abogan por una devaluación, tildándolos de “momias o miserables que solo piensan en sí mismos”, y los acusó de querer instaurar una economía cerrada que les permita ofrecer salarios bajos.
El funcionario se mostró firme en su postura contra la devaluación, afirmando que el Gobierno tiene las herramientas necesarias para hacer frente a eventuales presiones sobre el dólar para 2027. Caputo descartó la implementación de algún “plan platita”, afirmando que este tipo de políticas “no funciona”. Reconoció que la inflación es “alta para los índices internacionales”, pero subrayó que un proceso de estabilización requiere tiempo para alcanzar niveles aceptables.
Respecto a las proyecciones del dólar, enfatizó: “Estamos en los niveles más bajos históricos de la base monetaria” y sostuvo que una oferta limitada de pesos disminuye el potencial de demanda de dólares. En este contexto, el ministro también mencionó que el Gobierno ha prolongado los vencimientos posteriores a las elecciones, indicando que la proporción de vencimientos pasó del 15% a casi un 45%.
“Vamos a continuar aprobando leyes. No se imaginan las reformas que planeamos implementar si nuestro presidente obtiene cuatro años más de mandato”, agregó, en alusión a sus expectativas de reelección.