La tensa situación en Medio Oriente, que resultó en la cancelación del Gran Premio de Arabia Saudita, ha hecho que los organizadores de F1 estén reevaluando el calendario. La carrera que se disputará en Bahréin el 4 de octubre podría trasladarse a Malasia, lo que, junto con la búsqueda de reemplazos en Qatar (29 de noviembre) y Abu Dhabi (6 de diciembre), plantea la necesidad de contar con alternativas para 2027.
La empresa Formula One Management (FOM), que gestiona los derechos comerciales de la Máxima, junto a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) —la autoridad que regula el automovilismo a nivel internacional—, ya están en estado de alerta ante los cambios posibles. Ante el riesgo que corren los cuatro eventos en Medio Oriente el año próximo, se busca asegurar que el Autódromo de Buenos Aires esté en condiciones de recibir una carrera si fuese requerido.
Previo a la llegada de la Fórmula 1, el Autódromo se preparará para acoger el Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad, con el MotoGP como su categoría más destacada. A este evento se suman Moto2 y Moto3, en las que participarán los argentinos Marco Morelli y Valentín Perrone. Este campeonato tiene fecha confirmada y el contrato se extiende de 2027 a 2030. Aunque se decidirá si se llevará a cabo entre el 2 y el 4 de abril o del 9 al 11 de abril. En septiembre, una nueva visita de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) evaluará el progreso de las obras y la homologación Clase A.
En esa línea, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) ha optado por ampliar los trabajos de remodelación para garantizar que el circuito cumpla con los estándares requeridos por la FIA y esté listo en caso de que algún evento en Medio Oriente se vea cancelado, así como para conseguir un lugar en el calendario de 2027.
Recientemente, hemos observado las obras en el icónico Coliseo porteño, el cual ha tomado una nueva fisonomía. Se están levantando 32 garajes, cada uno con 7 metros de frente, en un nuevo edificio que contará con espacios destinados a áreas técnicas bajo una moderna torre de control. Esta zona dispondrá de no menos de 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 al aire libre. Para el MotoGP se prevé un primer piso cubierto y, si se incluye a la Fórmula 1, se añadirá una segunda planta.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el nuevo túnel que está siendo construido a pocos metros de la nueva primera curva. Este túnel, diseñado para el tránsito de camiones de gran porte, tendrá una altura de 4,6 metros y un ancho de aproximadamente 11 metros, conformado por dos carriles de 3,6 metros cada uno y una vereda peatonal de 2,6 metros. A través de este acceso ingresarán los camiones y otros vehículos de los equipos, así como el público acreditado por la zona de boxes. El antiguo túnel que conecta con los boxes se mantendrá para servicios de seguridad, bomberos, ambulancias y otros auxilios. También se preservará el túnel peatonal.
El avance en las obras ya permite observar que se están realizando pruebas de asfalto y que empieza a vislumbrarse parte del nuevo sistema de drenaje, el cual se ha renovado drásticamente para evitar inundaciones provocadas por lluvias intensas que anteriormente afectaban severamente al Autódromo. Se puede observar una serie de pequeños tubos a los lados de la trazada, que se encargarán de absorber el agua, junto a bloques destinados a manejar el fluido. Este nuevo sistema, destinado a prevenir anegamientos, se divide en tres partes: una de captación superficial, una intermedia para drenaje, y la última con camas de desaceleración. El sistema incluye 18.000 caños conectados a dos cuencas, una de las cuales descargará en el Riachuelo y la otra, debajo de la Horquilla, antes de llegar a la recta principal.
Respecto a la pista, que tendrá desniveles y sectores con peraltados, se puede destacar que surgirán tramos desafiantes, como la famosa curva 9, que ya se ha ganado renombre antes de su finalización. Esta curva, tras dos variantes rápidas de derecha a izquierda, presenta una pendiente longitudinal del 4,2 % y un peralte del 4 %, convirtiéndose en uno de los sectores más complicados del futuro trazado.
El nuevo pavimento será una mezcla asfáltica especialmente diseñada, y se instalarán 4.400 metros de pianos que satisfacen las exigencias de la FIA y de la FIM. Además, se ensanchará la calle de boxes, se construirá un nuevo muro de boxes, se reforzarán las condiciones de seguridad del circuito y se incorporará tecnología avanzada, incluyendo nuevos sistemas de semáforos y banderas electrónicas LED homologadas. En términos de seguridad, se instalarán defensas de goma y sistemas Tech-Pro, camas de leca, muros y vallas de contención de 12 metros como mínimo, además de las calles internas destinadas a servicios de seguridad. El anterior alambrado se reemplazará por un cerramiento rígido de hormigón, compuesto por partes prefabricadas y bloques de hormigón.
La inversión total en estas obras asciende a 100 millones de dólares, y los trabajos han avanzado considerablemente. Este desarrollo ha sido llevado a cabo por la Ciudad, a través de la Secretaría de Deportes, y en colaboración con la prestigiosa empresa del ingeniero alemán Hermann Tilke, conocida por su amplia experiencia en la Fórmula 1, y su hijo Carsten, que actúa como su asistente.
La pista que se está construyendo para el hipotético regreso de la F1 tendrá una extensión de 4.900 metros, con 15 curvas —9 a la derecha y 6 a la izquierda— y un ancho que alcanzará los 18 metros en la recta principal y 12 en el resto del circuito. Se estima que los autos podrán alcanzar una velocidad máxima de 340 km/h, con un promedio de 225 km/h y un tiempo de vuelta que se anticipa en un minuto y dieciocho segundos. La nueva horquilla, que también será un desafío, tendrá un peralte de 10 grados. En cuanto al MotoGP, que se reintegrará a Buenos Aires en 2027 tras 28 años de ausencia, contará con un circuito de 4.300 metros, con rectas de entre 800 y 1.000 metros que permitirán velocidades superiores a los 300 km/h.
Con estos cambios, habrá un total de doce trazados: tres destinados al motociclismo (el de MotoGP y dos variantes con las horquillas), el de F1, y dos alternativas que permiten acceso directo a la recta principal y la Horquilla Media. También se diseñarán opciones para las categorías nacionales con acceso a la recta principal similar al del MotoGP o a la Horquilla Larga, y variantes para el nuevo diseño que respetará la parte histórica en la zona del lago.
El proyecto también prevé un incremento en la capacidad del Autódromo, que se espera reciba a más de 80.000 personas durante el fin de semana de competencia del MotoGP, superando el aforo habilitado anteriormente de 60.000 espectadores. Para la Fórmula 1, se buscaría alcanzar una capacidad de 150.000 espectadores. Para lograr esta meta, se están instalando 29 tribunas tubulares y se construyen tres nuevas tribunas de hormigón. Además, se implementarán dos nuevos accesos para mejorar el flujo de entrada y salida del público, uno sobre la Avenida 27 de Febrero (junto al Riachuelo) y otro sobre Avenida Roca al 5.900. También se renovarán sanitarios y se realizará una puesta en valor de las tribunas existentes.
Es importante recordar que el canon anual para la F1 varía, girando en torno a los 40 millones de dólares en contratos que se extienden por cinco años. La financiación de la inversión se logrará a través de un esquema público-privado. En este sentido, el segundo sector incluirá al promotor local, el Grupo OSD, que tiene una amplia experiencia ya que facilitó el regreso del MotoGP en 2014 y también logró el retorno del Mundial de Superbike en 2018.
La situación en Medio Oriente podría jugar un papel crucial en este proceso. En la actualidad, existen seis eventos en América (representando un cuarto del total), y en condiciones normales, debería cancelarse uno para dar espacio a un nuevo evento en el continente. Todos estos circuitos tienen contratos a mediano y largo plazo, incluyendo Miami (renovado hasta 2041), Canadá (2035), Brasil (2030), Austin (2034), Las Vegas (2037) y México (2028). Además, países como Tailandia han manifestado interés, habiendo confirmado un presupuesto de 1.230 millones de dólares y supuestamente habrían ofrecido 100 millones por año. También en la contienda están Sudáfrica y Ruanda, mientras que Turquía y Portugal han anunciado su intención de regresar en 2027. Si se concreta el regreso de la Fórmula 1 a Argentina, podría ser a partir de 2028, siempre y cuando Las Vegas no renueve su contrato. De no ser así, será necesario esperar a que FOM decida sumar un evento en el continente o contemplar la posibilidad del retorno ante alguna baja en el calendario.
En el ámbito actual, hay 50 circuitos Grado 1 en el mundo, según un relevamiento publicado recientemente. Si el renovado trazado de Buenos Aires cumple con los estándares requeridos, se integrará a esta lista y estará disponible para futuras oportunidades. Al respecto, se ha conversado con el secretario de Deportes porteño, Fabián Turnes, quien declaró: “Estamos trabajando y anticipamos la etapa dos juntándola con la etapa uno para estar preparados. Si surge la oportunidad y estamos en tiempo y forma, estaremos listos para recibir la oportunidad que nos genera la F1”. También se mencionó la posibilidad de albergar el Campeonato Mundial de Endurance (WEC): “Tuvimos un contacto por correo electrónico y fue un acercamiento de un promotor. Para la fecha que ellos programaron, en julio de 2027, el circuito estará terminado, así que no tendríamos problema, siempre que la necesidad de ellos coincida con Brasil. Si eso coincide, sería también una oportunidad”.
Actualmente, las obras están avanzando dentro de los plazos estipulados, y se espera que finalicen el 1 de febrero, permitiendo la celebración de una carrera de motociclismo que servirá como prueba y que podría ser del Superbike Argentino. Si se detectan fallas, habrá un tiempo adicional de dos meses para corregirlas.
El Autódromo volvió a manos del GCBA en 2017 y es el recinto más grande de la capital, abarcando 190 hectáreas. Su inauguración tuvo lugar el 9 de marzo de 1952, y desde el 18 de enero de 1953, y con interrupciones, fue sede de 20 Grandes Premios de Fórmula 1 en Argentina, celebrados entre 1953 y 1960 (salvo en 1959), 1972 y 1981, así como de 1995 a 1998. También recibió 10 competencias del Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad (MotoGP y categorías menores), que regresará a la ciudad en 2014 en Termas de Río Hondo, pero que volverá al Oscar y Juan Gálvez tras 28 años. Además, el Autódromo fue el escenario de nueve ediciones de los 1.000 Kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, válidos por el Campeonato Mundial de Autos Sports, hoy conocido como FIA WEC. En los años 1954, 1955, 1956, 1957 y 1958, se utilizó un trazado híbrido que combinaba el Autódromo con la Avenida General Paz, extendiéndose a 9.476 metros, y en 1955 se llegó a superar los 17 kilómetros gracias incluso a la inclusión de la Autopista Ricchieri. Entre 1970 y 1972, se utilizó un trazado que amplió las rectas del fondo, el Curvón Salotto y la Chicana de Ascari, utilizando el dibujo N° 14, una combinación del 9 y el 12, que incorporaba la última horquilla, que se encontraba cerca del arco de ingreso principal.
La remodelación del Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez no solo busca rendir homenaje a la historia y eliminar sectores icónicos como la rápida S del Ciervo y los mixtos de los antiguos circuitos 8 y 9, sino que también genera el anhelo de que el Coliseo porteño vuelva a ser parte de los mejores escenarios del mundo, ya que su historia lo merece.
