Economía

Vaca Muerta y los salarios de Neuquén: cuánto ganan los petroleros y otros trabajadores

El crecimiento de Vaca Muerta transformó los ingresos en Neuquén y ensanchó la distancia entre los trabajadores del sector hidrocarburífero y quienes se desempeñan en otras actividades. El auge energético también repercute en distintas ramas de la economía, donde los salarios superan los promedios nacionales. Pero los ingresos más altos conviven con un costo de vida mayor.

Así lo señala un informe del IERAL, que estudió desde 2017 los ingresos, el empleo, la pobreza y los precios en el aglomerado Neuquén-Plottier. Con datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, el análisis comparó la ciudad con el resto de la Patagonia y con las 31 principales ciudades del país.

La expansión de la actividad se refleja en la cantidad de trabajadores petroleros. Hoy, uno de cada diez ocupados de Neuquén-Plottier trabaja en la extracción de petróleo y gas o en servicios vinculados. La proporción casi duplica la del conjunto de la Patagonia, donde alcanza el 6%. En 2017, el sector reunía al 6% de los trabajadores de la ciudad.

El efecto llega a una porción aún mayor de la población cuando se consideran los hogares: el 13% de los habitantes vive en una familia con al menos un integrante empleado en el sector hidrocarburífero.

Los ingresos también muestran una brecha marcada. De acuerdo con el relevamiento, los trabajadores petroleros cobran en promedio 3,8 millones de pesos mensuales: 2,5 veces más que quienes trabajan en otras actividades de la ciudad y más de tres veces el promedio de los ocupados urbanos del país.

Una pregunta central es cuánto de la mejora vinculada con la formación no convencional se extiende al resto de la economía. Los datos del IERAL indican que quienes trabajan fuera del rubro petrolero también perciben más que sus pares de otras localidades.

El ingreso mensual promedio de un ocupado neuquino de otro sector es de 1,5 millones de pesos, un 38% por encima de la media nacional. La diferencia aparece en distintas actividades: en el comercio, los salarios superan en un 70% a los del resto del país; en salud y enseñanza, en alrededor de un 46%; en la administración pública, en un 42%; y en la construcción, en un 35%.

El informe señala dos vías por las que la actividad hidrocarburífera influye en esas remuneraciones. El mayor poder de compra de las familias petroleras favorece el consumo y las ventas de comercios y servicios. A su vez, los recursos de las regalías hacen posible financiar salarios públicos más altos.

“Un dato interesante es que el salario petrolero neuquino es igual al promedio de los petroleros del país. Esto indicaría también que la ventaja de Neuquén no está en el petróleo, sino en las demás ramas”, remarcó el informe.

Sin embargo, la diferencia salarial de los trabajadores ajenos al petróleo no comenzó con el desarrollo de Vaca Muerta. Ya en 2017, sus ingresos eran un 35% superiores al promedio nacional. La brecha se achicó durante la pandemia y volvió a crecer con la expansión de la actividad.

Los indicadores sociales también reflejan el efecto del desarrollo energético. La desocupación en Neuquén-Plottier bajó del 6,1% en 2017 al 3,3% actual, por debajo del 4,9% de la Patagonia y del 7,4% registrado a nivel nacional.

La informalidad es menor entre los asalariados que trabajan fuera del sector petrolero: representa el 21%, frente al 37% en el resto del país.

En el primer semestre de 2026, la pobreza en Neuquén fue del 19,6%, el segundo registro más bajo entre las 31 ciudades analizadas, detrás de la Ciudad de Buenos Aires. El dato se ubicó por debajo del promedio nacional, del 32,3%.

La comparación con 2017 también muestra un cambio. Entonces, la pobreza neuquina alcanzaba el 24%, frente al 27% nacional. Ahora, la diferencia entre ambos indicadores es de 13 puntos porcentuales. Además, hace nueve años la incidencia en la Patagonia era menor que en Neuquén, con un 20% frente a un 24%; actualmente, la región registra un 28%, por encima de la provincia.

El crecimiento de Vaca Muerta también genera efectos que reducen parte de los beneficios para los hogares. Uno es el encarecimiento de la vida: desde 2017, los precios neuquinos aumentaron un 20% más que el promedio nacional y un 18% más que en el conjunto de la Patagonia.

Por eso, aunque los ingresos nominales sean mayores, el poder adquisitivo de los trabajadores neuquinos de otros sectores cayó un 10% desde 2017. La baja fue parecida a la del resto del país, donde llegó al 11%. Según el análisis, el aumento de los precios locales absorbe parte de la mejora salarial asociada con la actividad.

El acceso a la vivienda es otro foco de presión. En 2017, alquilaba el 19% de los hogares de Neuquén-Plottier, la misma proporción que en el promedio nacional. En la actualidad, la cifra asciende al 24%, frente al 21% en el conjunto del país.

La situación también alcanza a las familias vinculadas directamente con los hidrocarburos: la mitad de los hogares petroleros alquila y uno de cada cuatro está compuesto por personas que llegaron recientemente a la ciudad. Así, quienes no trabajan en el sector compiten por viviendas con hogares cuyos ingresos son 2,5 veces mayores.

La distribución de los ingresos, además, se volvió más desigual. El coeficiente de Gini, que mide la concentración de los recursos, aumentó de 0,38 en 2017 a 0,41 en Neuquén-Plottier. En el resto del país, en cambio, se mantuvo casi sin cambios, en 0,43.

La coexistencia de hogares con remuneraciones muy altas y de otros que no participan directamente del auge hidrocarburífero también se advierte en la distribución de los ingresos. Actualmente, el 14% de los habitantes de Neuquén integra el 10% más rico del país, más del doble que en 2017.

Ante este panorama, el informe plantea que el desafío provincial consiste en transformar el crecimiento de la actividad en mejoras estructurales para una parte más amplia de la población. Entre las prioridades menciona ampliar la oferta de viviendas, desarrollar suelo urbano e infraestructura y fortalecer la capacitación laboral, para que los beneficios del auge energético puedan mantenerse en el tiempo.