Política

Sturzenegger defiende la Ley de Tierras y resalta reformas clave

Durante un evento relacionado con la filosofía libertaria, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, destacó la importancia de la agenda reformista y, frente a diversas críticas, afirmó que su tarea consiste en eliminar “mierda, mierda y mierda”.

El funcionario utilizó esta expresión para describir las iniciativas que buscan eliminar regulaciones en diferentes áreas del estado, mientras alentaba a continuar con la eliminación de “negocitos”.

En su discurso, Sturzenegger subrayó las nuevas leyes destinadas a impulsar la inteligencia artificial y la protección de la propiedad intelectual, al tiempo que criticó “los procesos de sobrerregulación”, citando como ejemplo el enfoque de Europa.

“Europa regula todo, y lo hace de forma preventiva, no correctiva, es decir, regula por las dudas. Esto hará que el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial en Europa sea prácticamente imposible. Estados Unidos enfrenta un problema de otra índole”, planteó.

El ministro aseguró que “por primera vez, en muchos años, contamos con un presidente que tiene una visión a veinte años en el futuro, que reconoce la aparición del mundo de la inteligencia artificial, un ámbito en el que aún no se ha resuelto el tema de la propiedad intelectual. Hagamos de Argentina el lugar que solucione este dilema en el ámbito de la inteligencia artificial, como lo hicieron los holandeses”.

Sturzenegger enfatizó que el propósito de su gestión no es regular preventivamente la inteligencia artificial y se mostró satisfecho con el hecho de que “las empresas que trabajen con inteligencia artificial o robótica tendrán responsabilidad limitada y un marco fiscal atractivo para su instalación en Argentina”.

Posteriormente, abordó por primera vez el desguace de dos capítulos que fueron eliminados de la Ley de Propiedad Privada, haciendo hincapié en las modificaciones a la Ley de Tierras, las cuales permitirían una mayor adquisición de terrenos por parte de capital extranjero.

“Cuando un extranjero adquiere un departamento en Buenos Aires, nadie considera que haya un problema; al contrario, se ve como una señal de demanda. En resumen, solo se perciben aspectos positivos”, comentó, añadiendo: “Hace unos meses, enviamos al Congreso un proyecto para eliminar una restricción en el derecho de propiedad que actualmente existe en nuestras leyes, que limita la inversión extranjera directa en el sector forestal, así como en industrias de riesgo y economías regionales”.

Al referirse al impacto social de su reforma, dijo: “La sociedad pareció replegarse, sintiéndose asustada. Existe una confusión entre la nacionalidad de la propiedad y la soberanía, que son conceptos distintos”.

“Reitero, si un extranjero compra un departamento en Buenos Aires, no hay una percepción de que el país haya perdido soberanía. Esto simplemente indica que aún queda trabajo por hacer para difundir las ideas de la libertad. La falta de aprobación de esta ley significó una pérdida de inversiones por quince mil millones de dólares”, concluyó.