Política

Pablo Juliano: “Los diputados de la UCR carecen de convicción y son irrelevantes”

En el contexto de la reciente decisión de una parte del radicalismo de respaldar al Gobierno de Javier Milei, Pablo Juliano ha encontrado una vía para distanciarse de ciertos sectores de la dirigencia de la UCR, además de la oportunidad de definir su propio perfil como opositor al oficialismo. En una entrevista, enfatizó su desaprobación hacia los diputados de la UCR que apoyan a Milei, afirmando: “Son tipos que no tienen ningún tipo de convicción”. No dudó en señalar que “valen cuatro mangos”. Sin embargo, también mostró reservas sobre la posibilidad de un gran frente opositor que incluya al peronismo. En este sentido, declaró: “Si yo fuese gobernador y tuviera una facción como La Cámpora, la echaría a patadas del Gobierno”.

Sobre la relación entre el Gobierno y la sociedad, Juliano indicó que han surgido nuevos elementos en la situación. Hasta hace poco, sostenía que, desde febrero, el Gobierno había destinado su agenda a temas alejados de los intereses de la ciudadanía. Sin embargo, reflexionó sobre la reciente cadena nacional donde el presidente llevó a cabo un cambio significativo en la Casa Rosada, como la remoción del cuadro de Margaret Thatcher y la exhibición de un mapa de las Malvinas de 1833. En este contexto, expresó que parece haber experimentado “un ataque de patriotismo inusitado”. Para Juliano, este gesto es un intento tosco del presidente por establecer un nuevo punto de partida en la conversación, aunque también reconoció que al Gobierno le resulta complicado presentar soluciones efectivas, puesto que no están dispuestos a invertir un solo centavo para ayudar a la población a sobrellevar las políticas implementadas.

Al ser consultado sobre su percepción respecto a la reciente convocatoria a la unidad nacional, Juliano no ocultó su escepticismo. “Lo primero que sentí fue una hipocresía total”, afirmó, aludiendo a que esta situación representa una burla al pueblo argentino en cuestiones sensibles. Enjustificó su postura recordando que el presidente ha recortado el financiamiento de la Base Militar Integral, por un monto de 2.732 millones de pesos, y que está vendiendo terrenos de la Armada. Consideró que se desatiende la seguridad estratégica de la región del Río de la Plata mientras Milei presenta un discurso sobre la soberanía en las Malvinas. Evidentemente, para Juliano, las acciones del presidente son contradictorias y muestran un tufillo de oportunismo: “Todo es a medias por parte de Milei, tiene un tufillo terrible a ‘necesito montarme en un tema'”.

En relación a la posibilidad de que el trabajo conjunto de varios bloques opositores se traduzca en una propuesta electoral, Juliano reconoció su distancia en términos partidarios de las decisiones parlamentarias de su partido. No obstante, se mostró cercano al liderazgo del presidente de la UCR, quien, siendo amigo de su misma generación, comparte su búsqueda por un nuevo radicalismo que se mantenga fiel a sus ideales y que no se vea subordinado a otras fuerzas políticas. Aseguró que lo que están intentando construir es una nueva generación que, al abrir la puerta, no se preocupe por a quién seguir, sino que valore su propia identidad.

Al ser preguntado sobre las razones que llevan a algunos dirigentes radicales a mantener una posición complaciente con La Libertad Avanza, Juliano fue contundente: “Lo hacen porque son muy timoratos. Valen dos pesos con cincuenta; ese es el problema. Valen cuatro mangos”. Reafirmó su postura sin titubeos, asegurando que se los dijo en la cara: “Son tipos que no tienen ningún tipo de convicción”. Cuando se abordó el tema de las PASO, Juliano dejó en claro su opinión, afirmando que no está a favor de su eliminación. Considera que no está bien que un político cambie las reglas por las que accedió a su cargo. “Milei tuvo que pasar por las primarias, y esas primarias fueron reveladoras, porque lo colocaron cerca de un resultado”, enfatizó, añadiendo su convicción de que hay una mirada crítica hacia el sistema político en el que el actual presidente se ha insertado.

En cuanto a una posible colaboración electoral con el peronismo, Juliano afirmó que podría haber un acercamiento con ciertos sectores, pero subrayó que eso depende de las circunstancias. “Creo que la definición no pasa por las identidades partidarias. Si intentas explicar la política argentina a través de la identidad partidaria, es un teorema que no cierra, es inconsistente. Podés decir ‘bueno, pero el radicalismo ayudó a Milei’: sí, hay un sector que lo ayudó, y el peronismo también tiene un sector que lo apoyó, y el PRO lo mismo. Después, ese mismo sector terminó siendo candidato de La Libertad Avanza. Tenés tu mezcla ahí”, reflexionó. A su juicio, las elecciones del próximo año no se explicarán solo por las identidades de los partidos, sino a través de un paradigma que evalúe la disposición de los líderes para mirar hacia el futuro o conformarse con un presente que considera “horrible”.

Al ser indagado sobre si esa apertura al futuro podría llevarlo a asociarse con personas como Axel Kicillof, que lidera un espacio propio, Juliano respondió que cree que para avanzar es crucial desprenderse del pasado. “No podés tener un poco de dolor del pasado; los complejos los tenés que tratar en tu casa, con tu madre política”, afirmó. Refiriéndose a su figura de referencia, enfatizó: “Mi padre político está enterrado en la Recoleta: es Alfonsín. ¿Qué quiero decir con esto? Que al tipo que me inspiraba, que me lideraba con una mirada de Estado, yo le llevo una flor cada marzo”.

Sobre el papel de Kicillof, Juliano expresó que el líder del peronismo debería resolver su relación con el kirchnerismo, considerando que la sociedad se lo exige. Aseguró: “La Cámpora le hace muchísimo mal a la provincia de Buenos Aires. Estoy profundamente convencido de eso, y no importa cuándo lean o vean esto. La Cámpora le hace muchísimo mal a la provincia, tiene prácticas que no son para nada positivas; no rescato nada de eso. Te lo digo al revés: si yo fuese gobernador y tuviera una facción como La Cámpora, la echaría a patadas del Gobierno. Hay que echarla a patadas”.

Finalmente, cuando se le preguntó por qué piensa que Kicillof no ha tomado esas decisiones, Juliano respondió: “No lo sé, habría que preguntárselo a él. Lo que digo es que hay que gobernar para los bonaerenses, primero, hasta el 10 de diciembre del año que viene. Y hoy la realidad de la provincia de Buenos Aires no es majestuosa: si tengo que confrontar la provincia como modelo que inspire a la sociedad argentina frente a La Libertad Avanza, me quedo corto, porque los docentes están cobrando salarios miserables y la policía no está bien. Entonces, ¿con qué autoridad le voy a decir a la gente que el modelo está en la provincia de Buenos Aires? Sin embargo, le digo a mi propio partido: che, despiértense.”