“La apertura comercial tiene que funcionar en ambas direcciones. Si Argentina cumple con sus compromisos y facilita la entrada de productos estadounidenses, nuestros productores también deben poder acceder a ese mercado. Una buena relación con Estados Unidos debe traducirse en mayores exportaciones y empleos para los argentinos”, afirmaron Michel y Bahl.
De acuerdo con estimaciones sectoriales mencionadas por los legisladores, esta apertura podría permitir la exportación de unas 20.000 toneladas anuales de cítricos, generando ingresos que superarían los 20 millones de dólares.
“Detrás de esas exportaciones se encuentran productores que tienen la posibilidad de incrementar sus ventas y trabajadores de la cosecha, el empaque y el transporte que dependen de esta actividad. Abrir mercados es brindarles una oportunidad concreta de crecimiento”, señalaron.
Los legisladores explicaron que los cítricos argentinos podrían ingresar al mercado estadounidense en una época diferente a la de la producción local, por lo que aseguraron que no habría competencia directa.
Asimismo, mencionaron que Argentina ha avanzado en varios aspectos de la negociación bilateral relacionados con propiedad intelectual, importación de vehículos y líneas de producción usadas, aunque aún queda pendiente el acceso efectivo de los cítricos al mercado estadounidense.
“Los compromisos deben cumplirse de manera recíproca. La relación entre nuestros países necesita generar resultados que beneficien a quienes producen aquí”, afirmaron.
Por esta razón, pidieron a la Cancillería detalles sobre los requisitos aún pendientes, las gestiones necesarias y los plazos previstos para concretar dicha apertura.
“Los productores necesitan conocer qué falta y en qué plazos se puede resolver. Abrir mercados implica negociar, cumplir con las condiciones y lograr que la apertura se materialice. Ese es el resultado que exigimos al Gobierno y que estamos dispuestos a apoyar”, enfatizaron.
Los legisladores subrayaron la relevancia de la apertura del mercado estadounidense para la citricultura de Entre Ríos.
“La citricultura es una fuente de trabajo e ingresos en nuestra provincia. Acceder al mercado estadounidense permitiría aumentar las exportaciones y ofrecer mejores perspectivas a las familias que dependen de esta producción. Queremos que la relación con el mundo se traduzca en oportunidades para los entrerrianos y todos los argentinos”, concluyeron.
“La apertura comercial debe abrir mercados para el trabajo argentino”, concluyó Michel.