Las invitaciones del Gobierno para las actividades institucionales no incluyen a quienes ocuparon anteriormente la Presidencia. En cambio, fueron convocados gobernadores, diputados, senadores nacionales y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Todos están previstos para el acto del domingo a las 18.30, en el edificio que fue sede del Centro Cultural Kirchner.
La decisión puso fin a las especulaciones que habían surgido durante los preparativos sobre una posible participación de antiguos mandatarios en la recepción. El Gobierno concentrará la representación política en funcionarios que ocupan cargos actualmente, ante la llegada del sucesor de Francisco.
La agenda sí contempla una excepción para uno de los ex presidentes. Mauricio Macri asistirá a la misa que León XIV celebrará el lunes 9 de noviembre, a las 11.30, en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
El ex mandatario recibió la invitación del jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, y aparece en la nómina de invitados porteños, confirmaron fuentes oficiales. Ocupará una silla en el sector destinado a autoridades y personas convocadas por el Ejecutivo de la Ciudad.
Su asistencia a la celebración religiosa no altera la decisión del Gobierno nacional sobre los actos institucionales. Macri, quien estuvo al frente del país entre 2015 y 2019, no fue invitado a la recepción del Palacio Libertad, donde participarán representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo, además de gobernadores.
Desde Roma señalaron que la selección de invitados a los encuentros oficiales queda en manos de las autoridades de cada país. La Santa Sede distinguió así la organización del viaje apostólico de las decisiones sobre la representación política en las ceremonias que preparan los gobiernos anfitriones.
La visita de León XIV se organiza con la participación de la Santa Sede, la Conferencia Episcopal Argentina y autoridades nacionales, provinciales y municipales. Cada instancia, sin embargo, tiene atribuciones propias: las autoridades argentinas son responsables de definir las listas para los actos gubernamentales.
La decisión de no invitar a antiguos presidentes comprende a dirigentes de distintas generaciones y pertenencias políticas. Entre quienes podrían haber sido convocados están Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá, que ejercieron la Presidencia en diferentes períodos desde el retorno de la democracia.
Cristina Kirchner atraviesa una situación particular por su condición judicial. La ex presidenta, que gobernó entre 2007 y 2015, cumple arresto domiciliario en su departamento de Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires, tras ser condenada en la causa Vialidad.
Por ese motivo, para que pudiera asistir a una actividad fuera de su domicilio habría sido necesaria una autorización judicial específica. De todos modos, la cuestión no llegó a plantearse en términos protocolares, ya que el Gobierno confirmó que no convocó a ninguno de los ex presidentes.
Alberto Fernández, quien ocupó la Presidencia entre 2019 y 2023, tampoco está en la lista de invitados de la Casa Rosada. La medida alcanza además a Duhalde, presidente entre 2002 y 2003, y a Rodríguez Saá, cuyo mandato duró una semana en diciembre de 2001.
La exclusión se aplica tanto a dirigentes que mantienen diálogo con el gobierno de Milei como a quienes se enfrentan al oficialismo. En el caso de Macri, la invitación porteña le permitirá participar de una de las principales celebraciones religiosas de la visita, pero no de la recepción oficial del domingo.
Milei recibirá al Papa en el Aeroparque Jorge Newbery, luego de su llegada desde Uruguay. El programa inicial prevé una ofrenda floral en homenaje al general José de San Martín y actividades protocolares en la Casa Rosada, incluida una reunión con el Presidente.
Más tarde se celebrará la recepción en el Palacio Libertad, a la que se espera que asistan gobernadores de distintas fuerzas políticas, diputados y senadores nacionales. El acto reunirá a una parte de la representación institucional convocada para recibir al jefe de la Iglesia católica.
Villarruel también fue invitada, pese al distanciamiento político que mantiene desde hace meses con Milei. La vicepresidenta tiene previsto participar en la ceremonia del Palacio Libertad, aunque por ahora no tiene otras actividades confirmadas dentro del programa protocolar.
En los últimos días circularon versiones sobre un posible encuentro breve entre la presidenta del Senado y León XIV en la Nunciatura Apostólica, sede diplomática de la Santa Sede en la Argentina. Hasta este martes, las áreas de protocolo no habían incluido esa reunión entre las actividades anunciadas.
La participación de Villarruel había sido objeto de gestiones en el Senado. La Cámara alta aprobó una declaración para solicitar que se garantizara su presencia institucional en el encuentro con el Pontífice, debido a su condición de presidenta del cuerpo.
El canciller Pablo Quirno confirmó el lunes que la vicepresidenta y los gobernadores habían recibido invitaciones para el acto del Palacio Libertad. Con esa definición quedó ordenada la representación política que acompañará al Papa durante la ceremonia del domingo.
El viaje de León XIV durará cuatro jornadas e incluirá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Será su primera visita a la Argentina desde el inicio de su pontificado. La misa del lunes, a la que Macri asistirá por invitación del Gobierno de la Ciudad, formará parte de la agenda.