El reciente conflicto en Medio Oriente ha generado un nuevo contexto, aunque los precios del petróleo han vuelto a descender por debajo de los US$80 tras los picos de marzo; sin embargo, esto no ha sembrado dudas en el Gobierno, que sigue considerando este sector, junto al agro y la minería, como uno de los pilares fundamentales de su estrategia de crecimiento.
Mientras se aguardan datos oficiales, un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) reveló que las exportaciones de petróleo y gas crecieron un 52% en términos interanuales durante el primer semestre, subiendo de US$5345 millones a US$8118 millones.
Este notable incremento ha permitido que la energía represente más del 15% de las exportaciones totales del país, el nivel más alto en dos décadas y un hito absoluto para un primer semestre.
Contrariamente, las importaciones de combustibles y lubricantes mostraron una tendencia a la baja, con una caída del 29% en dólares en los primeros seis meses del año, lo que las sitúa en sus niveles más bajos desde 2007. Esto ha llevado a que la energía represente menos del 3% de las importaciones, un mínimo que no se registraba desde 1999.
Estos datos sugieren que la balanza energética habría alcanzado un superávit inédito, contabilizando US$6987 millones, un aumento del 87% en comparación con el mismo período de 2025.
El informe de la BCR indica que el crecimiento de las exportaciones se ha debido en gran parte (79%) al incremento en la cantidad exportada, mientras que solamente un 21% se atribuye al aumento de precios internacionales relacionado con el conflicto entre EE.UU. e Irán.
En cuanto a Vaca Muerta, el yacimiento ha marcado máximos históricos en actividad, producción e inversión. Durante junio, las etapas de fractura aumentaron un 11% en comparación mensual, alcanzando un total de 2760, la cifra más alta desde el inicio del desarrollo no convencional, según un estudio de Ricsa ALyC.
Dentro del megayacimiento, YPF concentró en junio la mitad de la actividad, registrando 1392 etapas, seguida por Pluspetrol con 443 y Pampa Energía con 339 entre los principales operadores.
Con los resultados obtenidos en la primera mitad del año, desde la BCR anticipan que las exportaciones de petróleo y gas podrían superar los US$14.400 millones, con un superávit de la balanza energética cercano a los US$12.000 millones si continúa la tendencia de disminución en las importaciones.
Estas proyecciones son coherentes con los escenarios intermedios que varios analistas habían delineado en abril, en medio de la fuerte tensión que generaba el conflicto en Medio Oriente sobre los precios energéticos. A su vez, estos números superan las expectativas iniciales de 2026, que calculaban exportaciones por solo US$10.000 millones.
De cara a 2027, se prevé un crecimiento exponencial. Para noviembre se espera la inauguración del oleoducto VMOS, que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro. Esta obra, de casi 600 kilómetros, permitirá una exportación de hasta 550 mil barriles diarios, que podría aumentar a 700 mil si la producción sigue en ascenso.
Hacia finales de este año, el oleoducto sumará una capacidad adicional de 190.000 barriles diarios, y para mediados de 2027 podría alcanzar los 390.000 barriles por día. Según la BCR, este proyecto —aprobado bajo el marco del RIGI en marzo de 2025— será fundamental para que en 2027 las exportaciones de petróleo y combustibles puedan superar los US$18.500 millones.
