La iniciativa busca aliviar la carga de aquellas familias que se encuentran en mora y se implementará a través del Banco Ciudad. Otros bancos podrán sumarse a la propuesta con condiciones equivalentes; sin embargo, hasta la fecha, muestra un escaso interés en participar, dado que manejan otras alternativas, según se ha conocido.
La ley, cuya reglamentación fue divulgada en el Boletín Oficial, se propone abordar la problemática del sobreendeudamiento entre los hogares de la ciudad. Los créditos otorgados tendrán como finalidad exclusiva la cancelación o refinanciación de deudas contraídas tanto con la entidad que otorga el préstamo como con cualquier otra entidad financiera. No se contempla el rescate de deudas con billeteras virtuales o fintech, ni préstamos prendarios o hipotecarios, ni deudas surgidas de actividades comerciales o empresariales.
La tasa de interés fija será del 35% anual y el plazo para la devolución se establecerá en un mínimo de 24 meses, aunque los bancos podrían ofrecer condiciones más favorables si así lo desean.
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó en una publicación en redes sociales: “Las familias porteñas podrán refinanciar sus deudas con tarjetas de crédito y préstamos en mora con más plazo y una tasa de interés fija. Es un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día. Esta fue una propuesta que trabajamos en conjunto entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura para convertirla en una ley financieramente viable.”
Los hogares interesados en solicitar los préstamos podrán hacerlo a partir del 3 de agosto y tendrán un plazo de 60 días para presentar su solicitud, siempre que cumplan con una serie de condiciones que incluyen la notificación de cualquier cambio significativo en sus ingresos.
Según la reglamentación, “los beneficiarios deberán informar cualquier modificación sustancial en los ingresos del grupo familiar que pudiera incidir en el cumplimiento de los requisitos establecidos por la Ley, como así también la modificación de cualquiera de los requisitos de elegibilidad”.
El Banco Ciudad y otros bancos que se sumen podrán requerir documentos que confirmen la residencia y la mora, así como verificar las deudas que se pretenden refinanciar.
Existen, además, cinco condiciones que excluyen a ciertos individuos de acceder a este programa. No podrán beneficiarse del Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal quienes no cumplan con las exigencias estipuladas.
El Programa se implementará a través del Banco Ciudad y otras instituciones financieras que elijan participar, todas bajo las mismas condiciones. Las entidades que se adhieran obtendrán un beneficio fiscal, con una reducción del 50% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por los préstamos concedidos en el marco de esta ley.
Sin embargo, a pesar de este incentivo fiscal y la existencia de un marco legal, fuentes de diversas entidades bancarias han indicado que la mayoría no tiene planes de sumarse al programa, optando por implementar medidas propias para reducir la morosidad en sus carteras.
Por su parte, los bancos públicos han lanzado diferentes líneas de crédito enfocadas en la refinanciación de deudas de consumo. Tanto el Nación como el Provincia, así como el Banco Ciudad, ya han puesto en marcha estas líneas crediticias.
Los bancos privados, en cambio, prefieren continuar ofreciendo planes “uno a uno”, contactando individualmente a los clientes morosos para reestructurar sus deudas bajo condiciones más accesibles que les permitan regularizar su situación. Esta estrategia busca evitar que aquellos que no requieren refinanciamiento se beneficien de condiciones más blandas.
A pesar de esto, algunos expertos del sector financiero sugieren que es posible que ciertos bancos se adhieran al plan debido al respaldo institucional que representa contar con una ley o considerando que las condiciones de refinanciamiento que propone son razonables y comparables a las que los bancos ofrecen de manera independiente. Tienen plazo para suscribir hasta el 31 de julio.
