Economía

El impacto del partido entre Argentina y Egipto en el consumo de energía eléctrica

Cada encuentro de la Selección argentina en el Mundial 2026 deja una huella que va más allá del resultado deportivo. Mientras millones de personas interrumpen sus tareas cotidianas para seguir el juego, el sistema eléctrico nacional refleja este fenómeno con una precisión notable: la demanda eléctrica baja drásticamente. El partido contra Egipto volvió a evidenciar cómo el fútbol puede alterar el funcionamiento habitual del país.

El partido culminó con un marcador de 3-2 a favor de la Selección, con una definición que se dio en los momentos finales. Esta combinación de horario, la instancia decisiva y el cierre ajustado hicieron que el fenómeno se manifestara con mayor intensidad que en encuentros previos del equipo en este Mundial. Así lo revelaron las mediciones en tiempo real de la demanda eléctrica del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), bajo la gestión de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

El organismo realiza un seguimiento continuo de la curva de consumo eléctrico y compara lo que realmente sucede con lo que se había pronosticado. En el caso del partido ante Egipto, esta comparación reveló una disparidad significativa: la demanda se redujo en un 30% durante la disputa del juego, cifra que superó las estimaciones de Cammesa. Así, quedó claro que las proyecciones iniciales no pudieron anticipar la magnitud de lo que ocurrió en la práctica.

Los datos registrados por Cammesa permiten reconstruir de manera precisa la evolución de la demanda a lo largo de esa jornada. Antes del encuentro, el consumo alcanzó un pico de 23.755 megavatios hora (MWh) a las 10:20, en línea con un comportamiento habitual de un día laboral. Sin embargo, esta tendencia se interrumpió drásticamente a medida que se acercaba el inicio del partido. Una hora antes, la demanda había descendido a 22.534 MWh.

A las 12:55, cinco minutos antes del comienzo, el consumo bajó aún más, alcanzando los 21.722 MWh. Esto indica que una buena parte de la actividad laboral y productiva se detuvo incluso antes del arranque oficial del juego, anticipando el inicio de la transmisión.

El entretiempo provocó un breve repunte en la demanda. Entre las 13:50 y las 14:05, el consumo fluctuó de 20.047 MWh a 20.619 MWh, coincidiendo con un momento en que parte de la población retomó brevemente sus actividades. Este intervalo funcionó como una pausa dentro de la interrupción que ya representaba el partido para el consumo eléctrico.

Al reiniciarse el segundo tiempo, la curva de demanda volvió a descender y se mantuvo esa tendencia hasta el final del encuentro. El punto más bajo se registró a las 15:05, con 18.778 MWh, justo cuando finalizó el partido y comenzaron las celebraciones por la victoria. A partir de ese momento, la demanda comenzó a recuperarse en la medida que se restablecia la actividad habitual del país.

Este comportamiento no es exclusivo del partido contra Egipto. Cammesa ha documentado esta dinámica desde el Mundial de Qatar 2022 y genera informes técnicos antes y después de cada partido de la Selección, dado que ha identificado un patrón asociado a la coincidencia de millones de personas siguiendo el juego. Se ha observado que este fenómeno se intensifica en días de semana y se acentúa conforme el equipo avanza en el torneo.

En partidos anteriores de este Mundial, como contra Argelia y Austria, la curva de consumo mostró un patrón similar, con caídas abruptas durante el desarrollo del juego y repuntes notables en el entretiempo y al cierre del encuentro. Esto sugiere la existencia de un patrón en forma de ‘W’.

El antecedente más marcado se registró en la final de Qatar 2022 entre Argentina y Francia, cuando la demanda no descendió con la misma fuerza debido a las altas temperaturas que mantenían los aires acondicionados en uso. Sin embargo, el patrón subyacente se mantuvo identificable.

Estas fluctuaciones son cruciales para quienes operan el sistema eléctrico. Cambios bruscos de esta magnitud, si no son anticipados con precisión, pueden provocar alteraciones en la tensión y la frecuencia del suministro. Por este motivo, Cammesa implementa un operativo específico cada vez que juega la Selección, que incluye una alerta activa desde una hora antes del partido hasta una hora después de su conclusión.

Durante este periodo, el organismo opera bajo un esquema de despacho de seguridad, manteniendo todas las líneas de alta tensión en funcionamiento y sin trabajos de mantenimiento programados. Como parte de este operativo, Cammesa suele activar diferentes grupos de centrales hidroeléctricas para acumular reservas de energía, lo que permite una rápida respuesta ante variaciones repentinas en la demanda.

Así, el partido contra Egipto se suma a una serie de encuentros que Cammesa ha estado monitoreando durante los últimos cuatro años, reafirmando que el comportamiento del sistema eléctrico argentino continúa respondiendo, jornada tras jornada, al mismo impulso: la pasión colectiva por la Selección nacional.