Economía

Caputo expone su plan para saldar la deuda y aclara que no considera regresar a Wall Street

El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó su estrategia financiera destinada a cubrir la deuda hasta finales del próximo año y afirmó que el Gobierno no planea volver a Wall Street: “Es una opción, no un objetivo”.

Este plan incluye un préstamo de bancos internacionales por US$ 4.000 millones, respaldado por organismos multilaterales; ingresos por privatizaciones que se estiman en US$ 800 millones para este año y US$ 1.500 millones para 2027; y un crédito bilateral, es decir, procedente de otros países, por otros US$ 2.000 millones.

Caputo mencionó que se espera cerrar este año con un “colchón” adicional de financiamiento de US$ 3.700 millones, lo que permitirá cubrir pagos del siguiente año. Por lo tanto, el equipo económico anticipa que las exigencias para 2027 serán menores que para 2026.

Al ser consultado sobre un posible segundo tramo del swap con el Tesoro de los Estados Unidos, el ministro aclaró que no está previsto utilizarlo, aunque está disponible si se necesitara. Además, descartó la posibilidad de renegociar los pagos con el Fondo Monetario Internacional para los próximos años.

El titular del Palacio de Hacienda señaló que, a pesar de esto, dicha opción sigue siendo evaluada por el equipo económico. Afirmó que “salir a los mercados internacionales está en cero este año y el siguiente”, y especificó que, en caso de concretarse, dependerá de que las condiciones financieras sean favorables.

Respecto a un regreso a Wall Street, Caputo expresó: “Para nosotros es simplemente una opción más, no es un objetivo. El objetivo es refinanciar vencimientos a la menor tasa de interés posible”.

En este contexto, reveló que el Gobierno recibió propuestas para emitir deuda en el exterior, pero decidió rechazar dichas ofertas debido al alto costo financiero. Explicó que le ofrecieron colocar US$ 5.000 millones a diez años con una tasa cercana al 12,5% anual.

“Ya tenemos (posibilidad de) acceso al mercado desde hace tiempo”, subrayó, pero advirtió que aceptar dichas condiciones habría implicado un desembolso adicional de aproximadamente US$ 3.300 millones en intereses. “No hay que subestimar la tasa, es importante”, enfatizó, indicando que evitar este costo facilita la reducción del esfuerzo fiscal y permite destinar esos recursos a la disminución de impuestos o al fortalecimiento del superávit.

Caputo también insistió en que la estrategia del Gobierno busca reducir la histórica dependencia de Argentina respecto a los mercados internacionales de crédito. Considera que el país ha sido demasiado dependiente de Wall Street para financiar sus déficits, por lo que el actual desafío es fomentar un mercado de capitales local más robusto.

“Argentina tiene una sobredependencia con el exterior y es positivo reducirla”, afirmó. En esta línea, aseguró que el equipo económico sigue explorando diversas herramientas de financiamiento, siempre buscando las opciones “más económicas para los ciudadanos”.

El ministro describió que el nuevo programa financiero tiene como objetivo clarificar el panorama de vencimientos sin la necesidad de recurrir apresuradamente a los mercados externos.

Según indicó, el esquema establece cómo se refinanciará el capital de la deuda, mientras que los intereses se afrontarán utilizando el superávit primario. “La mayoría de los países refinancian ambas cosas. Nosotros los intereses los pagamos con el superávit primario. Y queremos refinanciar el capital”, manifestó.

En este sentido, aseguró que el programa financiero de este año ya presenta un sobrecumplimiento de US$ 3.700 millones y afirmó que los vencimientos de 2027 tienen un perfil de exigencia incluso más benévolo que los de 2026. “Con refinanciar la deuda en legislación local ya es suficiente. No habrá problemas para el refinanciamiento este año y en 2027”, aseguró.

El ministro consideró que la mejora en las condiciones macroeconómicas facilitará la reducción del costo del financiamiento y, posiblemente, un regreso a los mercados internacionales en mejores condiciones.

“Cuando uno tiene orden macroeconómico, como tiene este Gobierno, el paso del tiempo es un aliado, no un inconveniente”, afirmó. Aclaró que la disminución del riesgo país, la ralentización de la inflación y el fortalecimiento de las cuentas públicas deberían reflejarse en tasas de interés menores para futuras emisiones.

En este marco, Caputo reiteró como objetivo a largo plazo que Argentina recupere el grado de inversión hacia fines de 2031. “Es un objetivo nuestro, no una promesa”, sostuvo, y aseguró que alcanzar esa calificación sería fundamental para consolidar la estabilidad macroeconómica, atraer más inversiones y acceder a financiamiento internacional en condiciones más favorables.