La iniciativa se formalizó a través de la Resolución Conjunta 39/2026, la cual fue publicada en el Boletín Oficial y rubricada por las secretarías de Finanzas y de Hacienda.
Como parte de esta operación, el Tesoro ampliará la emisión de dos LELINK (Letras vinculadas al dólar estadounidense), una con vencimiento el 31 de julio de 2026 y otra el 31 de agosto de 2026, por un monto de hasta US$ 1.000 millones cada una.
Los títulos serán transferidos al Banco Central, el cual por su parte cederá sus tenencias del BONCER con vencimiento el 15 de diciembre de 2026, un bono en pesos ajustado por CER.
De este modo, el Banco Central incrementará el volumen de instrumentos atados a la evolución del tipo de cambio oficial en su cartera. Esta maniobra le proporcionará una mayor capacidad para intervenir en el mercado financiero mediante ventas, en caso de que detecte tensiones cambiarias, alineándose con la estrategia del Gobierno en los últimos días para mitigar la volatilidad del dólar.
En los considerandos de la resolución, se indica que “se realizará una operación de conversión con el Banco Central de la República Argentina (BCRA)” de sus tenencias del BONCER por las dos LELINK, destacando que para llevar a cabo esta conversión “resulta necesario proceder a la ampliación del monto emitido” de esos instrumentos.
La resolución también establece que la conversión se llevó a cabo el 3 de julio, con fecha de liquidación para este 6 de julio. Además, se especifica que los precios de los títulos involucrados se determinarán a partir de las cotizaciones de mercado registradas en las pantallas de BYMA, justo antes de las 13:30 del día de la operación.
Este anuncio llega poco después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentara el nuevo programa financiero del Gobierno, que incluye una mayor utilización de instrumentos en dólares para la gestión de los vencimientos de deuda.
En este contexto, el canje también altera la composición de los pasivos del Tesoro, sustituyendo deuda indexada por inflación por deuda vinculada al tipo de cambio, al tiempo que fortalece la capacidad del Banco Central para intervenir ante un aumento en la demanda de cobertura cambiaria. Junto con la venta de contratos de dólar futuro, esta estrategia se presenta como una alternativa para influir en el tipo de cambio sin recurrir a ventas directas en el mercado.
