Las críticas del mandatario salteño surgen en un contexto de negociaciones cruciales entre el Gobierno y los gobernadores aliados, en relación a la reforma electoral que contempla la eliminación de las elecciones primarias y el presupuesto del 2027. En el ámbito legislativo, Sáenz dispone de tres diputados y un senador que lo respaldan.
El gobernador tiene una dinámica de apoyo y distanciamiento con la administración nacional, dependiendo de las respuestas que logra en los temas que afectan a su provincia.
“No podemos permitir que esos ramales sean opcionales, tienen que ser obligatorios, porque depende de eso el futuro y el progreso de nuestra querida provincia de Salta, y también de todo el norte argentino -planteó el mandatario-. El C14 termina en Chile, el ramal C15 termina en Bolivia. Es la integración que necesitamos para el progreso de nuestra querida provincia.”
En este sentido, Sáenz solicitó a todos los legisladores nacionales por Salta, así como a aquellos que forman parte del Norte Grande, que apoyen su demanda. “Estas obras no pueden ser optativas, deben ser obligatorias, y tenemos la obligación, la responsabilidad de hacerlo, despojados de todo interés político y partidario”.
Recordó que se reunió recientemente con las siete cámaras empresariales de la mesa productiva de Salta: “Juntos, con fuerza, estamos luchando para revertir esta situación. Les manifesté que llevo un mes hablando sobre esto con todos los actores del Gobierno nacional, incluyendo al Jefe de Gabinete, al ministro de Economía, la Secretaría de Transporte, y otros que tienen injerencia en esta licitación”.
Sostuvo que ha solicitado que los ramales C14 y C15, cruciales para Salta, sean considerados como obras obligatorias. “Lamentablemente, quienes elaboraron los pliegos se olvidaron de esta parte de Argentina y los incluyeron como optativos -agregó-. Los salteños no podemos, y el norte grande no puede seguir esperando 50 años más, algo que hemos planteado como una necesidad histórica: poder llevar nuestros productos y hacerlos competitivos.”
Señaló que la logística hacia el puerto de Rosario implica un costo adicional del 30% al 40% en comparación con otros puntos del país. Es mucho más caro transportar los productos hasta Rosario que el trayecto de Rosario a Ámsterdam.