Economía

Estrategias de Inversión en Años Electorales: Perspectivas de un Economista

– La importancia de gestionar riesgos en años electorales

– Análisis del Bopreal en contexto

A medida que se aproxima un año electoral, las decisiones en materia de inversión requieren un ajuste cuidadoso. En este contexto, Iván Vizental, economista y director de Inversiones en una empresa de gestión, ha declarado que su equipo ha disminuido la exposición a bonos soberanos, incrementando en cambio la inversión en bonos corporativos y en Bopreal.

Durante una intervención en el programa Pulso Financiero, Vizental expuso la estrategia de su firma para navegar este periodo complejo.

Según indicó, esta decisión se basa en la experiencia acumulada a lo largo de los años. “Hay que atravesar siempre el desierto, y el desierto ocurre en los años electorales”, señaló. Además, subrayó que “la historia mostró que en los años electorales la prudencia premió”.

Así, la firma ha optado por seleccionar instrumentos que, en su opinión, proporcionan “el mejor equilibrio entre riesgo y retorno” en el actual mandato de Javier Milei. Para ilustrar su punto, recordó que un Bopreal emitido por el Banco Central tuvo rendimientos superiores al 20%.

En relación específica con el Bopreal Serie 4, Vizental lo describió como “una perla”, a pesar de advertir: “No quiere decir que no tenga riesgo, por algo rinde 9%”.

En un escenario optimista, si se mantiene ese rendimiento hasta el final del mandato de Milei, acumulando apreciación y devengo de intereses, los inversores podrían esperar un retorno aproximado del 14%. “Que no es poco”, añadió.

Por otro lado, planteó un posible escenario negativo: “Supongamos que se complican las cosas y Milei no es reelegido”. En tal caso, sugirió que “seguramente haya suba del riesgo país, mucha volatilidad”, y el bono podría convertirse en “un activo al estilo bicho bolita”.

Señaló que el Bopreal tiene el respaldo del Banco Central; una de sus series puede ser utilizada para pagar impuestos en ARCA y su monto total es relativamente bajo: u$s 500 millones.

De este modo, para que deje de ser aceptado, ARCA tendría que decidir no aceptarlo y el Banco Central debería incumplir su deuda, algo que nunca antes ha ocurrido. “En Argentina nada es imposible, pero creo que tiene muy baja probabilidad de ocurrencia”, concluyó.