Según las autoridades, cada uno de los detenidos desempeñó un papel específico en este trágico caso, resaltando que Barrelier no pudo haber actuado solo. Andreani, quien fue pareja del principal imputado, es acusada de haberle prestado su vehículo, un Ford Ka negro, que él usó para trasladar el cuerpo de Agostina a un terreno baldío, y que lavó tras devolverlo.
Fassetta, quien conoció a Barrelier hace pocos meses y residía en la misma vivienda que él, es señalado como quien ocultó evidencias clave para la investigación.
La causa sigue bajo secreto de sumario, y las próximas horas serán fundamentales para determinar si se producirán más detenciones o si se dará a conocer el contenido de las indagatorias de los acusados.
Barrelier, por su parte, ha sido dado de alta y se encuentra en buen estado de salud. Ha solicitado brindar nuevamente su testimonio ante el fiscal Raúl Garzón.
Marina Romano, abogada de Andreani, se refirió a la situación de su clienta tras la detención, afirmando: “Tomé contacto con mi clienta y en este momento está colapsada, en un estado de shock”.
Respecto a las pruebas en su contra, Romano expresó: “Todas las pruebas me las van a tener que poner a disposición al momento de que se formalice la acusación. Mientras tanto, voy a aceptar el cargo y evaluar posibles nulidades”.
En la misma línea, Eduardo Javier Medina Allende, abogado de Fassetta, indicó que espera la indagatoria de su cliente para determinar los pasos a seguir.
