Política

La Casa Rosada suspende el viaje de Milei al Reino Unido y centra su enfoque en EE.UU. y la derecha regional

La Casa Rosada ha decidido frenar el posible viaje de Javier Milei al Reino Unido y redirigir su enfoque internacional en los próximos meses hacia Estados Unidos y sus relaciones con los gobiernos de derecha en la región. Desde Balcarce 50 se indica que la visita a Londres “no está en agenda”, sin un mes tentativo definido y “sin nada concreto” por el momento.

A pesar de esto, el Gobierno admite que existió una intención oficial de promover el viaje durante este año. Se barajó la posibilidad de organizar una edición de la Argentina Week en Londres, que incluiría una agenda centrada en inversiones y reuniones con empresarios. Sin embargo, desde el Ejecutivo subrayan que el proyecto no logró avanzar al nivel de un compromiso presidencial.

Desde el Gobierno, insisten en que no se debe relacionar la falta de definiciones sobre el Reino Unido con las tensiones políticas que surgieron en torno a Malvinas en las últimas semanas. Sostienen que son cuestiones distintas y que la eventual visita dependía de la agenda diplomática y económica. Asimismo, no hay una fecha confirmada para una posible visita a China por parte de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

La Casa Rosada ha prestado atención al impacto político de la discusión sobre Malvinas durante el Mundial, y en algunos sectores del Ejecutivo se considera un “fuerte error” lo manifestado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en relación a las restricciones para ingresar con banderas de las islas. Sin embargo, minimizan su efecto sobre la opinión pública, calificándolo de “muy sobredimensionado”.

Milei ha intentado desvincular el encuentro entre Argentina e Inglaterra del reclamo soberano, cuestionando las declaraciones políticas en torno a este tema. En el Gobierno aseguran que esta postura no implica un cambio en la política respecto a las islas, que sigue teniendo como objetivo la recuperación de la soberanía a través de negociaciones diplomáticas.

Desde Balcarce 50 no consideran que el nacionalismo se transforme en un eje central de la próxima campaña electoral. Además, en el oficialismo afirman que el nacionalismo no ha sido una bandera exclusiva de La Libertad Avanza, prefiriendo evitar que se vincule a cuestiones de privatización o a la relación con Estados Unidos e Israel.

La evaluación interna sobre la discusión de la Ley de Tierras es notablemente distinta, ya que fue retirada por el oficialismo durante el tratamiento del paquete de propiedad privada. En la Casa Rosada reconocen que la cuestión generó un daño al Gobierno. En distintos despachos se admite que se trató de una disputa difícil de sostener frente a acusaciones de mayores niveles de extranjerización.

Asimismo, dentro del Gobierno se sostiene que la discusión sobre Tierras partía de una posición política desfavorable, describiéndola como “una pelea perdida”. Esta apreciación está acompañada de cuestionamientos internos sobre la falta de una estrategia comunicacional adecuada que permitiera explicar y defender la iniciativa antes de que la oposición impusiera su narrativa.

Sin embargo, estos episodios no han alterado, según aseguran en Balcarce 50, el enfoque principal de la política exterior de Milei. La prioridad inmediata se centra en fortalecer la relación con Washington y en formar una red de presidentes latinoamericanos de derecha que mantenga una coordinación política con la administración de Donald Trump.

La última secuencia de viajes estuvo orientada hacia esa dirección. Milei participó en actividades políticas relacionadas con los Bolsonaro en Brasil y luego continuó por Perú, Ecuador y Colombia, donde el Gobierno procuró consolidar la relación con administraciones ideológicamente afines. En la Casa Rosada afirman que el objetivo es posicionar al Presidente como una de las figuras referentes en este espacio regional.

La Casa Rosada aspira a que ese liderazgo se desarrolle en coordinación con Estados Unidos y no como un modelo independiente. La agenda de Milei incluye acuerdos en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico, comercio e inversiones, así como la articulación de posiciones internacionales con gobiernos aliados. Además, el Ejecutivo mantiene la intención de organizar un encuentro regional de líderes conservadores en Buenos Aires.

Estados Unidos jugará un papel fundamental en los próximos movimientos del Presidente. Se prevé un viaje a Washington el 14 de octubre, antes de las elecciones legislativas estadounidenses, para participar en un evento relacionado con el Mes de la Herencia Hispana. También se esperan visitas a Miami los días 14 y 15 de diciembre, después de los comicios, para la cumbre de líderes del G20 encabezada por Trump.

En contraste, el Reino Unido permanece, por el momento, fuera de la agenda confirmada, aunque se mantienen abiertas diversas instancias en la relación bilateral. El Gobierno busca ampliar los vínculos en comercio e inversiones, manteniendo diálogos para negociar la flexibilización de restricciones británicas en la adquisición de armamento y componentes militares. La cuestión de Malvinas continúa por su propia vía, con el reclamo argentino de reanudar negociaciones sobre la soberanía.

La diferencia también se manifiesta con la Argentina Week en París, que cuenta con una organización más avanzada y forma parte de la estrategia oficial para atraer inversión europea. La intención de replicar ese formato en Londres no alcanzó el mismo nivel de desarrollo, y desde la Casa Rosada se sostiene que no hay una fecha ni una visita presidencial definida.

Así, la agenda exterior de Milei se establece con Estados Unidos y la construcción de un bloque regional de derecha como ejes principales para los próximos meses. El Gobierno admite errores y costos en las discusiones recientes sobre Malvinas y la Ley de Tierras, pero niega que hayan ocasionado la cancelación de un viaje a Londres que jamás se concretó, manteniendo que el enfoque internacional inmediato del Presidente está dirigido hacia Washington y sus aliados latinoamericanos.