Este fenómeno es un sello distintivo del club de Liniers: cada vez que un jugador destacado parte, La Fábrica —el nombre que reciben las divisiones inferiores de Vélez— proporciona un reemplazo inmediato. Así lo anheló también Guillermo Barros Schelotto, técnico del equipo, quien mencionó que gestionará con los juveniles y buscará reforzar el plantel solo si las nuevas incorporaciones superan la calidad actual o si las finanzas lo permiten. Este principio se evidenció en el partido contra Independiente, donde 14 de los 26 convocados eran producto del seminario del club.
Si bien el modelo de formación no es novedoso, los datos de la última década lo evidencian con claridad: desde 2015, Vélez ha vendido jugadores por más de 120 millones de dólares. Entre las transferencias más significativas se encuentra la de Thiago Almada al Atlanta United de la MLS en 2022, la más alta de este período por 16 millones de dólares. Otras ventas destacadas incluyen a Santiago Castro al Bologna por 13,8 millones, Christian Ordóñez al Parma por 12,4 millones, Matías Vargas al Espanyol por 12,1 millones, y Maximiliano Romero al PSV Eindhoven por 12 millones. Además, se destacan las transferencias de Santiago Cáseres al Villarreal (11,4 millones), Nicolás Domínguez al Bologna (10,9 millones), Máximo Perrone al Manchester City (10,6 millones), y Gianluca Prestianni al Benfica (10,4 millones), entre otros futbolistas como Valentín Gómez y Maher Carrizo.
La cantera del Fortín también ha contribuido significativamente a la selección argentina. En la última década, 26 futbolistas formados en el club han representado al país en Mundiales y Juegos Olímpicos. Este camino comenzó con Ricky Álvarez, el primer convocado por Alejandro Sabella para el Mundial de Brasil 2014, quien en ese momento había sido vendido a Inter de Milán. Actualmente, Álvarez se desempeña como director deportivo del club.
En la siguiente edición, Río 2016, la delegación argentina contó con Lautaro Gianetti, defensor que acumuló 204 partidos con la selección, y Lucas Romero, mediocampista que vivió una trayectoria notable en el club antes de su paso por el Cruzeiro de Brasil. En Tokio 2020, Thiago Almada y Hernán De la Fuente, que partió libre en 2021 tras 43 partidos oficiales, representaron a la selección olímpica. En París 2024, Joaquín García, con su experiencia y títulos en el club, participará junto a Nicolás Otamendi y Almada, quien se unió recientemente a River.
Otamendi, que debutó en Vélez en 2009, fue vendido al Porto y ha mantenido un papel destacado en la selección, participando en los Mundiales de Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos 2026. Por su parte, Almada ha superado los 100 partidos en Vélez antes de su partida a la MLS y es campeón del mundo con Argentina.
La representación de Vélez en torneos juveniles ha sido igualmente notable. En el Mundial Sub 17 de Brasil 2019, Lautaro Cano, actual jugador libre tras su paso por Chipre, fue parte del equipo. En Indonesia 2023, el club se hizo presente con Franco Villalba, Juan Manuel Villalba, y Maher Carrizo, quien fue vendido al Ajax por 7,2 millones de dólares. Para el Mundial Sub 17 de Qatar 2025, el Fortín aportará a Simón Escobar y Felipe Pujol, que todavía no ha debutado en primera.
En la Copa Mundial Sub 20, Vélez comenzó su participación en Nueva Zelanda 2015 con Leandro Rolón y Nicolás Tripichio, quien actualmente se destaca en San Lorenzo. En Polonia 2019, Francisco Ortega, que fue vendido al Olympiacos, y en Argentina 2023, Valentín Gómez, Máximo Perrone y Matías Soulé representaron a la selección. Además, en Chile 2025, cinco jugadores del club, incluido Álvaro Busso, estarán presentes.
En el presente, la plantilla profesional de Vélez refleja la influencia de su cantera. Acompañando a Thiago Aguirre, se encuentran los arqueros Busso y Villalba, defensores como Thiago Silvero y Joaquín García, así como mediocampistas y delanteros jóvenes que alimentan al equipo del Mellizo.
La proyección de La Fábrica se manifiesta también en categorías menores. En la actual preselección Sub 17 que se prepara para el Mundial de Qatar, Vélez, junto a Boca Juniors, es uno de los clubes con más representantes, incluyendo a Benjamín Vallejo, Facundo Salinas y Juan Policella, así como a Stephen Kiki Ramos, un extremo haitiano convertido en futbolista argentino.
Más allá de las transferencias que han fortalecido económicamente al club, Vélez sostiene una estrategia de reinversión en La Fábrica, la cual va más allá de lo inmediato. El desarrollo de la infraestructura, la labor de los cuerpos técnicos y la integración temprana de juveniles al equipo profesional subrayan un enfoque que se retroalimenta: las ventas permiten sostener el semillero, y este, a su vez, genera nuevas ventas. Así, el ciclo se perpetúa con jugadores como Thiago Aguirre, Kiki Ramos y Simón Escobar, manteniendo a Vélez en la senda del éxito.
