El senador nacional Wado de Pedro declaró: “La insensibilidad del Presidente ya no tiene límites. La mayoría de los argentinos vive esos últimos 10 días del mes con la angustia de no saber cómo llenar la heladera, endeudándose con la tarjeta para comprar comida, pidiendo fiado o resignando medicamentos esenciales. Gobiernan festejando números falsos en una planilla de Excel, totalmente desconectados del dolor y la realidad del país”.
Poco después de que las controvertidas declaraciones de Milei se volvieran virales, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se pronunció ante la prensa y expresó: “Mientras millones de argentinos la están pasando mal, al Presidente de la Nación no se le ocurre mejor idea que hacerse el gracioso y burlarse del sufrimiento que generan sus propias políticas económicas”. Kicillof explicó además cómo millones de argentinos luchan por sobrevivir, señalando: “Yo le voy a decir cómo se llega a fin de mes: viviendo peor. Mucho peor. La gente se está endeudando masivamente, ya sea con el sistema financiero, con tarjeta de crédito o incluso con amigos y familiares. Es una triste realidad: muchas familias no llegan a fin de mes y el Presidente parece ignorarlo o no comprenderlo”.
Alejandro Gramajo, Secretario General de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular, en una conversación, acusó al Presidente y a su equipo de necesitar un “baño de realidad” y de desconocer la situación que atraviesan las mayorías populares. “Las familias están endeudadas para cubrir gastos esenciales, y esta es una realidad que se extiende por toda Argentina”, afirmó, calificando a Milei como “cínico y mentiroso”.
El diputado Sebastián Galmarini advirtió: “No resiste la conversación. Hay un 30 por ciento de argentinos que cayeron en mora avanzada, con 90 días de deuda. Hoy hubo diez cuadras de cola para conseguir un trabajo. A Milei no le importan los problemas de los argentinos”. El legislador Esteban Paulón reflexionó sobre la dificultad del Presidente para entender la frase “no llegar a fin de mes”, aclarando que no se refiere a la posibilidad de morir de hambre tras el día 20, sino a las dificultades que enfrentan millones para mantener un nivel de consumo básico sin postergar gastos.
La reacción negativa, tanto del ámbito político como social, a las palabras del Presidente preocupación por su incapacidad para comprender la urgencia de la situación económica que afecta a su mandato. No satisfecho con sus declaraciones, el Presidente insistió en su postura: “Si van a usar el argumento del uso de la tarjeta, más allá de que demuestra que no son dignos de crédito por ignorantes, sugiero que se pregunten ¿qué ocurre al mes siguiente? Y así repetir el ejercicio hasta que entiendan la lógica intertemporal del crédito. Por otra parte, el argumento contra la opereta de la mora fue refutado varias veces. Esto es, si no lo entienden sugiero escucharlo todas las veces que sea necesario hasta que entiendan así no repiten estupideces”.