Política

La implicancia de Manuel Adorni en el caso $LIBRA, según el abogado querellante

Las últimas semanas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se asemejan a una trama de suspenso en la que el temor incrementa con cada escena, convirtiéndose en un estado permanente. Mientras sus justificaciones sobre el aumento de su patrimonio evidencian inconsistencias para quienes se detienen a observar, desde la querella en el caso conocido como $LIBRA, se enfatiza la importancia del rol que tuvo en conectar la investidura presidencial con el Tech Forum y en el lanzamiento del token.

Nicolás Oszust, abogado defensor de Martín Romeo, presentó un documento en la causa por la presunta estafa, donde detalla la participación de Adorni en la estructura que lideraban Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy y Sergio Morales. Según lo expuesto, su función fue esencial como “rol validador”, actuando como un “nexo institucional” clave.

Al ser consultado, Oszust remarcó: “Adorni es esencial para que pase lo que pasó porque le da respaldo al proyecto. Los hace crecer, hace que gente que no tenía ningún tipo de expertise ni renombre esté avalada por la acción del jefe de Gabinete. No fue solamente con su presencia sino también con su participación posterior”.

Para la defensa de Romeo, Adorni no solo estuvo involucrado en la preparación del evento, sino que también participó el mismo día de su realización. “Adorni está en el hotel (Libertador) el día del lanzamiento. Participa con Novelli y Milei en una serie de reuniones privadas que se llevaron a cabo en esa jornada, con la presencia de empresarios no identificados. Él presta su nombre y cumple un rol estratégico en la promoción”, indicaron.

La querella sostiene que Adorni estuvo presente tanto en la etapa preparatoria como en el momento de la publicación del contrato de $LIBRA. Su presencia en el Tech Forum, realizado el 19 de octubre de 2024, fue utilizada para simular un respaldo institucional completo, evidenciando su complicidad. Esta situación, de acuerdo con la defensa de Romeo, sugiere que “sin Adorni no hay caso $LIBRA”.

El documento resalta que hubo una contraparte: “Funcionarios como Manuel Adorni cobraban por publicitar el evento (‘Pagá el lunes el posteo de Manuel Adorni…’), permitiendo el uso de logos oficiales para llevar a cabo el necesario lavado de prestigio”.

Resulta pertinente mencionar que, a pesar de sus negativas, Adorni figuraba como orador en la lista del Tech Forum. Además, su nombre también estaba previsto para la edición de 2025, la cual fue cancelada tras el escándalo relacionado con el lanzamiento del token mencionado.

A pesar de que Adorni, antes de que se descubrieran los contenidos de los celulares, había declarado que no fue contactado para participar del Tech Forum, su nombre y el de Roberto Silva, presidente de la Comisión Nacional de Valores, aparecían en la presentación del evento. El cruce de intereses entre el Gobierno y las figuras visibles del grupo que dirigía Novelli Morales resulta evidente.

En este contexto, la defensa de Romeo solicitó que se cite a Adorni a indagatoria, argumentando que su rol no fue meramente protocolar o de vocería, sino que constituyó un engranaje fundamental para proporcionar confianza institucional a un esquema de vaciamiento financiero que perjudicó a miles de personas.

La clave radica, según Oszust, en su función como “validador”: “Esta organización diseñó una estrategia de engaño sistemática basada en el ‘apadrinamiento’ de figuras del Estado Nacional, siendo conscientes de la necesidad de ocultar la verdadera naturaleza de sus negocios para atraer a funcionarios de alto perfil (como la orden de Morales de no mencionar la palabra ‘crypto’ en sus comunicados). En este marco de falsedad premeditada, Manuel Adorni se presenta como la pieza clave de validación”.

La acusación sostiene que, al participar del Tech Forum y permitir el uso de su imagen, Adorni habría otorgado al grupo liderado por Novelli, Terrones Godoy y Morales un recurso que eventualmente fue empleado para captar inversores minoristas. En síntesis, el abogado de Romeo concluyó que Adorni “permitió que su imagen y su investidura como vocero presidencial fueran comercialmente transaccionadas por una S.R.L. privada que, semanas después, lanzaría un activo digital que drenaría la liquidez del público.”