En el transcurso del mismo día, además de una caída en los bonos argentinos, el índice que calcula la banca privada JP Morgan mostró un incremento de 28 unidades en comparación con el cierre del viernes. Desde la administración libertaria, se atribuye esta volatilidad tanto a la situación internacional, caracterizada por conflictos bélicos y tensiones sociales en Europa, como a las expectativas políticas locales, las cuales se engloban en el término “riesgo Kicillof”.
Este aumento se registró tras que el mandatario hiciera alusión al indicador en un discurso ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos. “Si tomamos el riesgo país de nuestra administración estrictamente, el riesgo país para el año que viene está debajo de los 100 puntos, lo que pasa es que Argentina está transitando el fin del viejo modelo y el inicio de la nueva Argentina y creo que los argentinos van a decidir en octubre continuar este cambio”, manifestó el pasado jueves.
Desde Balcarce 50, se minimiza la singularidad del aumento del riesgo país, atribuyéndolo a un contexto internacional poco favorable. “La situación internacional afecta de manera contundente. La crisis que enfrenta Europa tiene repercusiones y Argentina no es una excepción. No existe ninguna justificación para lo que ocurre en la esfera internacional que impacte en los mercados, y los países emergentes sufren las consecuencias en indicadores como el riesgo país”, apuntó una fuente oficial.
Entre los factores globales que, según el Gobierno, influyen en los mercados, se encuentran la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel. En este marco, el aumento de los precios del petróleo también podría ejercer presión sobre los mercados financieros, aunque su efecto en la economía argentina ha sido positivo durante este año.
Asimismo, desde el oficialismo se indica que los recientes disturbios sociales en naciones como Italia, Francia y España, que se prepara para elecciones anticipadas el 29 de noviembre, también afectan a los mercados. Como ejemplo, citan el triunfo de Flavio Bolsonaro en Brasil, tras el cual el riesgo país argentino descendió más de 50 puntos el lunes posterior a la elección y se produjo un repunte en la cotización de los bonos, aunque este movimiento resultó ser temporal.
Sin embargo, el desempeño de otros mercados regionales plantea dudas sobre la influencia de factores externos. Por caso, en Uruguay, el riesgo país se situó en 77 puntos, apenas uno más que el cierre del viernes.
Paralelamente, desde el oficialismo también se considera que parte del incremento responde a las expectativas electorales y a la influencia que las encuestas pueden tener en las decisiones de los inversores. Según se sostiene en la Casa Rosada, la competitividad de Axel Kicillof y la valoración de la gestión de Milei generan incertidumbre sobre la dirección política y económica del país post 2027.
“No tiene nada que ver con las cuestiones de la macro sino con las expectativas políticas. El mercado también observa encuestas que muestran a Milei con alrededor de 35 puntos y a Kicillof como un competidor fuerte, lo que genera riesgo para el capital”, comentó una fuente cercana.
En esa línea, la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), llevada a cabo por el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés (UdeSA), revela que el 67% de los encuestados está insatisfecho con la situación general del país, mientras que solo el 30% expresó satisfacción.
En ese sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, busca disipar los temores en los mercados sobre un posible regreso del kirchnerismo, al que se refiere como “el infierno”, y califica a Axel Kicillof como “el anticristo”.
Frente al aumento del indicador, desde el entorno presidencial se solicita “mirar la película completa”: recuerdan que el riesgo país se encontraba en 1.923 puntos básicos cuando Milei asumió la Presidencia el 10 de diciembre de 2023 y afirman que posteriormente se estabilizó entre 620 y 660 puntos, aunque con variaciones. “Cuando el contexto global sea más estable y predecible, el riesgo bajará, pero es importante resaltar que no ha habido una noticia económica interna que haya alterado las variables”, argumentaron.
Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, desmintió la posibilidad de un programa de beneficios económicos de cara a las elecciones de 2027 y subrayó que el riesgo país responde a “la incertidumbre global”. “Recordemos el estado en que recibimos al país. Con un riesgo país por encima de 2500 puntos, y hoy está por encima de los 600 puntos. Se trata de otra Argentina, una mucho mejor, con menos riesgos que en diciembre de 2023”, comentó en una conferencia de prensa.