Economía

La turbulencia mundial volvió a golpear a los bonos argentinos y complica el año electoral

Después de varias malas noticias, a los bonos argentinos les faltaba una jornada adversa en los mercados internacionales para profundizar su caída. Eso ocurrió ayer: el Nasdaq, integrado por empresas tecnológicas, retrocedió 6,5 por ciento y el S&P 500 perdió 4,4 por ciento.

Fue el peor día del año para Wall Street y la caída se extendió a los activos de riesgo. El oro fue la excepción y subió, como suele ocurrir cuando aumenta la incertidumbre. En ese contexto, los bonos argentinos en dólares no pudieron evitar el impacto.

Las bajas fueron generalizadas y llevaron las cotizaciones a sus niveles más bajos del año, con una caída promedio del 2 por ciento. El riesgo país trepó 78 puntos básicos y cerró en 925.

El deterioro alcanzó una magnitud que pocos habrían anticipado apenas dos meses atrás. A comienzos de julio, el indicador había tocado un piso de 400 puntos básicos; desde entonces, no dejó de subir y en las últimas jornadas aceleró el avance.

La consultora LCG sostuvo que “se terminó de romper una red de afinidades políticas, simbólica y real, con las que contaba el Gobierno, que le daba soporte y legitimidad, y que en conjunto mostraban ciertos valores que se percibían como mayoritarios, independientemente de las diferencias de enfoques”.

La consultora aludió a recientes resultados electorales desfavorables para aliados de Javier Milei. Entre ellos, la derrota de Flávio Bolsonaro en Brasil y el mal desempeño del Partido Republicano en las elecciones legislativas de esta semana, un revés significativo para Donald Trump. También mencionó la caída de Ueno Bank, que arrastró al presidente paraguayo, Santiago Peña, otro referente regional de la derecha.

La Fundación Mediterránea advirtió que “el nivel actual de riesgo país augura un 2027 diferente. Pero no se trata solo del componente político del próximo año. A esta altura, el programa financiero de cara a 2027 está incompleto: es un ‘Plan A’ que apenas se encuentra en construcción”.

La imposibilidad de acceder a los mercados financieros vuelve más difíciles los pagos de deuda previstos para el año próximo, aunque no constituye un obstáculo insuperable. Luis “Toto” Caputo debió aclarar que los USD 5.000 millones de financiamiento que se esperaban obtener en el mercado local mediante AO 29 serían sustituidos por una suma equivalente del canje con China. Días después, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, explicó que ese tramo ya está “activado” y que los fondos podrían utilizarse en cualquier momento.

En suma, el fuerte incremento del riesgo país responde a varios factores: