“Tema libre”, me dijeron, y no dudé un segundo en escribir sobre lo que el título menciona: “No a las dietas, Si al plan de alimentación”. Considero que durante mucho tiempo se habló de dietas (de todo tipo) “milagrosas, mágicas, yo las definiría como inadecuadas”.
La realidad y la única magia en todo “esto” es, nada más y nada menos, aprender a comer. Tener un plan de alimentación acorde a nuestro organismo, necesidades y requerimientos. Nunca me gustó hablar de “dietas” porque es una palabra que su significado provoca cierta resistencia. Cuando hablamos de “dieta” tendemos a pensar en restricción, comer menos de lo que se debe, “cerrar la boca” y luego de pasar por la etapa de reprimir viene el conocido “atracón” donde uno se come todo lo que no pudo comer mientras veía como la magia no hacía efecto.
No es fácil generar un hábito saludable si uno está acostumbrado a comer “mal” o desequilibradamente. Lo que es bueno y hay que entender es que lo saludable es poder comer de todo; sí, de todo, pero en la cantidad justa. Hacer un balance entre todos los grupos de alimentos (cereales, frutas y verduras, carnes, lácteos, grasas sin dejar afuera lo rico: los dulces).
Aprender a comer, se trata de eso, tener un plan de alimentación equilibrado tanto en cantidad y calidad de los nutrientes. Cada organismo es único por eso mismo las “dietas” pueden tener un efecto momentáneo, pero no tienen continuidad ni pueden sostenerse en el tiempo. No generan un hábito, son rutinas temporarias que se memorizan para que luego queden en suspenso.
Por eso lo que aconsejo y trato de transmitir es que volverse loco para “verse bien físicamente”, no es sano y no es bueno. Aprender a comer y querer sentirse bien, es realmente lo que vale y lo que nos va a llevar a poder mantenernos y generar conductas saludables que perduren con el tiempo.
“Somos lo que comemos”, es cierto… pero también es verdad que somos lo que comemos compartiendo lindos momentos con personas que queremos y de eso no podemos privarnos. Culturalmente “juntarse a comer” es plan para todos, por eso si en vez de hacer “dieta” optás por comer sano y mejor, las picadas pueden pasar de ser extra- grasosas a tener pinches con queso,jamón y tomatitos cherry o snacks de bastoncitos de zanahoria crocante con queso untable y un montón de opciones más.
Nada es imposible, se necesita un poquito de ganas para empezar y paciencia porque los cambios llegan pronto y para el que se lo propone siempre hay recompensa..