Política

Nuevos contratos de recolección de basura se licitarán en CABA

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra trabajando en la licitación para los nuevos contratos de concesión del servicio de recolección de basura. Se prevé que el proyecto sea expuesto oficialmente en una audiencia pública que se llevará a cabo a comienzos del próximo mes. Esta propuesta incluye diversas modificaciones al sistema vigente, como la reconfiguración de las zonas de recolección, la implementación de un sistema de “telemetría” que permitirá monitorear en tiempo real el trabajo realizado, y un servicio “puerta a puerta” para la recolección de residuos secos reciclables. Las cooperativas de cartoneros que actualmente se encargan del reciclado han manifestado su preocupación, alertando que este nuevo sistema podría favorecer la intervención de empresas privadas y comprometer la estabilidad de los 7 mil trabajadores que realizan esa labor actualmente.

La licitación para la recolección de basura, considerada una de las más atractivas de la Ciudad, comienza a definir sus contornos. La administración porteña ha hecho públicas las bases generales y técnicas del servicio mediante un decreto que convoca a una audiencia pública programada para el 5 de octubre. Aunque la licitación aún no está formalmente abierta, los documentos, que suman más de 280 páginas, revelan información relevante sobre los contratos de concesión que se firmarán ante el vencimiento de los actuales en 2028. Las empresas que logren adjudicarse las diferentes zonas de recolección tendrán un período de gestión de diez años.

Un aspecto importante que se destaca en los pliegos es que la licitación no se limitará únicamente a la recolección de basura, conocida como “recolección, barrido y limpieza de residuos sólidos”, sino que se ampliará para incluir todo el “servicio público de higiene urbana” de la Ciudad. Esto abarca, además de la recolección convencional, la gestión de la llamada “fracción seca” o reciclables, la provisión y mantenimiento de contenedores y cestos de basura, el tratamiento y valorización de residuos, así como el mencionado sistema de telemetría que se busca implementar.

En cuanto a la distribución de las zonas, se han introducido cambios significativos. Actualmente, la Ciudad se divide en siete sectores: seis gestionados por empresas privadas y uno, correspondiente a la Comuna N°8, operado directamente por el Ente de Higiene Urbana. Este último continuará siendo exclusivo, mientras que las nuevas zonas se modificarán de la siguiente manera: la zona 1 abarcará las comunas 1 y 4; la zona 2, las comunas 2 y 3; la zona 3, las comunas 5 y 6; la zona 4, las comunas 7 y 9; la zona 6, las comunas 10 y 11; la zona 7, las comunas 12 y 15, y la zona 8, las comunas 13 y 14. Así, el número de zonas pasará de siete a ocho y las empresas actuales podrán seguir a cargo de la recolección durante el próximo ciclo de licitación, que estará dividido por sectores.

Los pliegos también incorporan el servicio de recolección “puerta a puerta” para todas las zonas, pero sólo para residuos secos. Anteriormente, solo Puerto Madero contaba con esta modalidad, que busca extenderse a toda la Ciudad, aunque se restringe a los reciclables. Los documentos especifican que esta modalidad elimina la necesidad de contenedores en la vía pública, ya que implica “el retiro de los contenedores desde el interior de cada inmueble, vaciando el contenido directamente en el camión recolector y devolviendo el recipiente al Generador”.

Desde finales de julio, se había informado sobre la intención del Gobierno porteño de modificar el sistema de recolección de reciclables, actualmente bajo la gestión de las cooperativas de recuperadores urbanos. La Secretaría de Higiene había emitido una resolución con los nuevos pliegos de la licitación, lo que fue rechazado por las cooperativas preocupadas por las implicancias de la privatización. Consultadas sobre el nuevo proyecto, las cooperativas alertaron que “mantiene la misma lógica privatizadora”: “Reduce nuestras zonas de trabajo, no garantiza la exclusividad del servicio a las cooperativas, no asegura la continuidad de los 7 mil trabajadores y trabajadoras, y favorece a empresas privadas que entierran e incineran residuos en vez de reciclarlos”, indicaron desde la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR).

El marco actual está regido por la Ley N° 992, aprobada en 2002, que establece la higiene urbana como un servicio público e incluye a los recuperadores de residuos reciclables en la recolección diferenciada. Esta ley dio origen al denominado “servicio de reciclado con inclusión social”, reconocido mundialmente por su impacto ambiental positivo. Las cooperativas enfatizan que “la Ley 992 sigue vigente y un pliego no puede avanzar por encima de nuestros derechos”.

Finalmente, los pliegos también señalan que el nuevo proyecto busca implementar un sistema de “telemetría” para el seguimiento en tiempo real de la recolección. Este sistema permitirá verificar “el recorrido total de la cuadra de los lados pertinentes en el día, con la frecuencia y horarios programados”, así como también registrar “el detenimiento de la unidad en cada contenedor.”