A pesar de que se reportaron algunos avistamientos esporádicos desde 2019, recientemente se autenticó la presencia continua del mamífero en diversas cuencas del área, marcando un hito tras más de cuatro décadas sin evidencias de su existencia.
La acumulación de observaciones y pistas a lo largo de los últimos años ha llevado a considerar la posibilidad de un fenómeno de recolonización, que los equipos técnicos intentan analizar y comprender a mayor profundidad.
Con base en estos registros, se ha comenzado a implementar un plan de monitoreo en el Parque Nacional Los Alerces, enfocado en identificar las regiones donde habita el huillín, registrar nuevos indicios y dilucidar las condiciones ambientales que podrían estar propiciando su regreso.
La colaboración de los residentes locales y de quienes navegan los ríos y lagos de la zona ha sido esencial para dirigir las patrullas de monitoreo hacia lugares específicos.
El 15 de junio, en conmemoración del Día Internacional del Huillín, la provincia de Río Negro anunció a través de su portal oficial que prosiguen las tareas fundamentales para la conservación de este mamífero, en colaboración con la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático. En el Área Natural Protegida Río Limay, Guardaparques y Guardas Ambientales trabajan de manera conjunta para preservar la especie.
Se realizan monitoreos periódicos en diferentes sectores del Área Natural Protegida Río Limay, orientados a detectar rastros del huillín, identificar zonas de uso y generar información que fortalezca las estrategias de conservación. Estas actividades incluyen el registro de huellas, fecas, restos alimenticios y otros indicios que proporcionan datos valiosos sobre la distribución y el comportamiento del huillín en la región.
El río Limay desempeña un papel crucial para la especie, funcionando como un corredor natural que conecta hábitats de gran relevancia ecológica, facilitando el traslado de individuos entre diversas áreas y favoreciendo la conservación de las poblaciones.
El huillín (Lontra provocax) es una nutria autóctona que se encuentra actualmente en peligro de extinción. Su presencia es un indicador de la salud de los ecosistemas acuáticos, por lo que su conservación conlleva la protección de los ríos, la biodiversidad y los servicios ambientales que benefician a toda la comunidad.
Asimismo, se destaca la importancia de promover prácticas responsables en el uso del fuego, la gestión de residuos y el cuidado de los ríos, lagos y costas que conforman su hábitat.
El monitoreo se mantendrá en varias áreas del espacio protegido, con el propósito de recopilar información que facilite una mejor comprensión de la presencia y distribución del huillín y potencie las acciones de conservación de los entornos donde reside.