El bitcoin (BTC) presenta una cotización de US$86.872 (ARS $140.298.551) al 23 de septiembre, de acuerdo con la billetera virtual Lemon. Este valor indica un incremento del 1,33% en las últimas 24 horas y un 14,64% en comparación con la semana anterior. La capitalización del mercado para este token se sitúa en US$1.741.914.919.778. En el segundo lugar por capitalización, Ethereum (ETH) se encuentra a US$2.772,09 (ARS $4.476.925), mostrando una variación diaria de 1,15%. Entre otras altcoins notables, BNB (Binance) cotiza a US$797,32 (ARS $1.287.679), Cardano (ADA) a US$0,26 (ARS $416,22), y Solana (SOL) a US$119,37 (ARS $192.789), con variaciones en las últimas 24 horas de 0,67%, 3,87% y 1,92%, respectivamente. El total del mercado de criptomonedas alcanza los US$2.826.947.318.985, marcando un cambio de 1,65% en el último día, mientras que el volumen negociado en 24 horas es de US$108.449.261.545. Otras criptomonedas incluyen: Avalanche (AVAX): US$11,32 (ARS $18.281), Ripple (XRP): US$1,61 (ARS $2.605,03), Polkadot (DOT): US$1,22 (ARS $1.964,5), TRON (TRX): US$0,35 (ARS $557,61), Litecoin (LTC): US$63,76 (ARS $102.970), Chainlink (LINK): US$13,19 (ARS $21.308) y NEAR Protocol (NEAR): US$4,4 (ARS $7.098,44). Las criptomonedas son activos digitales que operan en redes descentralizadas mediante tecnología blockchain, lo que permite el registro de transacciones sin la necesidad de intermediarios. Especialistas en el ecosistema han señalado que una criptomoneda es fundamentalmente un código o contrato inteligente que posee valor dentro de una red distribuida y puede ser utilizado para pagos, ahorro, inversión o aplicaciones descentralizadas. Bitcoin, como la primera criptomoneda, introdujo un modelo de oferta limitada, con un total de 21 millones de unidades; esta característica ha influido en su valoración en el mercado. Con el tiempo, ha sido percibida como una forma de “oro digital” y un activo refugio para ciertos inversores. Dentro del espectro de criptomonedas, también se encuentran las stablecoins, diseñadas para mitigar la volatilidad al estar ligadas a activos estables, como el dólar. Ejemplos como USDT y USDC facilitan transferencias rápidas, pagos internacionales y protección contra la inflación, concentrando una parte creciente de la actividad global. En Estados Unidos, se estima que 161 millones de personas poseen stablecoins. En Argentina, ya se puede operar con una stablecoin atada 1:1 al peso argentino (wARS), lo que posibilita pagos y transacciones constantes a través de redes como Ethereum, Base o World Chain. Esta digitalización del peso argentino permite operaciones instantáneas sin la intervención de bancos. En cuanto al mercado cripto, actualmente se encuentra en un proceso de mayor adopción y profesionalización, aunque también experimenta ajustes y correcciones. Las salidas netas de fondos institucionales, especialmente desde ETFs de bitcoin en Estados Unidos, junto con la volatilidad en productos derivados, generan movimientos significativos en los activos más importantes. Asimismo, el entorno macroeconómico global impacta en el apetito por el riesgo y la transición hacia activos más tradicionales, lo cual provoca jornadas caracterizadas por alta volatilidad y volumen. Este comportamiento refleja un mercado que oscila entre ciclos de expansión y momentos de incertidumbre, mientras busca establecerse en el sistema financiero mundial.