Santilli participó mediante un video grabado en Francia, donde comenzó efectuando un balance de los primeros tres años de gestión, subrayando que el gobierno ha cambiado tanto el posicionamiento internacional del país como las condiciones macroeconómicas. “Déjenme decirles cuál es el gran milagro mileísta, si se quiere, para la República Argentina”, afirmó.
En el ámbito de la política exterior, destacó el acercamiento logrado con Estados Unidos, Israel y las democracias occidentales. En lo económico, mencionó la reducción del déficit, la desaceleración de la inflación y la disminución de los índices de pobreza e indigencia, reconociendo que “falta muchísimo también”.
A continuación, Santilli utilizó diversas experiencias internacionales, elemento central del Coloquio, citando a Israel, Uruguay, Brasil, Perú, así como a España, Grecia, Italia y Portugal, para afirmar que los inicios de los procesos de estabilización suelen enfrentarse a retos para crecer.
Argumentó que Argentina ha logrado evitar parte de esta dinámica adversa y proyectó un retorno del crecimiento económico para el año próximo, destacando una particularidad del proceso actual: “Durante cuatro años el país va a crecer”.
Santilli atribuyó este progreso a decisiones políticas orientadas a implementar reformas y mencionó la modernización laboral, el régimen de grandes inversiones, la minería y la apertura comercial, así como los acuerdos alcanzados o negociados con Estados Unidos, la Unión Europea y otros mercados.
Para ilustrar su modelo de crecimiento, usó una metáfora: “A mí me gusta decir que la Argentina era un avión que volaba con una sola turbina”. Esa turbina representaba al campo, que, al enfrentar dificultades, afectaba el ingreso de divisas y provocaba problemas externos.
En este contexto, sostuvo que están surgiendo nuevos motores. Vaca Muerta se presenta como la segunda turbina, ya en funcionamiento, mientras que la minería sería la tercera, proyectando un fuerte incremento en las exportaciones en los próximos años. Una cuarta turbina estaría relacionada con la industria exportadora.
“Los motores están empujando a la Argentina de la estabilidad macro al crecimiento sostenido”, afirmó. Luego, resumió el desafío que, a su juicio, enfrenta el gobierno: “La clave hoy es sostener este rumbo, este camino”.
El mensaje económico se tornó claramente en un mensaje electoral cuando Santilli mencionó a Kicillof y sus críticas al rumbo de Milei, preguntándose: “¿Será que Kicillof es el mejor jefe de campaña de Milei?”.
Dicha pregunta fue planteada con ironía. Santilli señaló que cada vez que surge la posibilidad de cambiar las políticas actuales, los mercados reaccionan, recordando una Argentina que, según él, “incumplió” y “rompió todas las reglas”.
“¿A ese país es al que hay que volver?”, inquirió, enumerando los efectos del modelo anterior: destrucción de valor y producción, brecha cambiaria, restricciones y dificultades para generar divisas.
Con esto, Santilli orientó su discurso hacia 2027, planteando las próximas elecciones como una confrontación entre dos modelos: uno vinculado a “la libertad, el progreso, la inversión, el desarrollo y las exportaciones” y otro asociado a una economía cerrada.
“El presidente Milei está sentando las bases de una Argentina que va a crecer ininterrumpidamente”, concluyó.