Sus padres, Camila Albina y Mathias Szelagowski, comentan cómo Hila comenzó a ganar popularidad en las redes sociales a mediados de 2025, sin prever la gran repercusión que tendrían sus videos: “Todo empezó como un registro familiar, pero rápidamente se volvieron virales”.
Actualmente, la cuenta que administra su padre cuenta con más de 600 mil seguidores en TikTok y ha acumulado 39 millones de “me gusta”.
En sus primeros videos, se lo veía en situaciones cotidianas como cocinando con su padre, jugando y compartiendo momentos con su madre. Sin embargo, lo que realmente atrajo la atención fue su manera de vivir el fútbol.
Hilario no solo mira los partidos junto a Mathías, sino que también los analiza. Su pasión por la Selección Argentina y Estudiantes de La Plata es evidente. Habla de los jugadores como si fueran viejos conocidos.
Su padre menciona que, además de hablar mucho desde que tenía un año y medio, también empezó a patear la pelota y a atajar desde pequeño. Tiene las camisetas de Messi y de “Dibu” Martínez. “Se tira, reacciona y ocupa ese lugar donde el partido puede cambiar en un instante. Su referencia es clara: Emiliano ‘Dibu’ Martínez.”
Mathías recuerda que siempre fue un niño observador: “Muy avispado, hablaba desde muy chiquito. Era un personaje tremendo, todo el día diciendo algo.” Por ello, empezó a grabar sus ocurrencias como si fuera un juego.
A los dos años, ya protagonizaba escenas de un pequeño futbolista que gritaba y jugaba a ser delantero. El fútbol se integró rápidamente a su rutina. “Desde que soy bebé, me lleva a la cancha mi papá”, asegura Hilario.
Se aprende las canciones, las canta, observa y pregunta sobre todo lo que sucede en el campo de juego.
Asegura que juega de 9 y también se ve a sí mismo como arquero. Hilario se presenta frente a la cámara con una naturalidad sorprendente, llena de ocurrencias y frases que se han vuelto un clásico en sus videos de TikTok.
Producción: Anabella Romero Realización: Agustina Ribó Edición: Belén Duré
