Sociedad

Un teléfono celular explosiona mientras se carga en un automóvil, provocando graves heridas en una mujer

Una pareja sufrió un accidente mientras circulaba por una ruta en la provincia de Córdoba, donde un teléfono celular que estaban cargando dentro del vehículo estalló, lo que generó que el conductor perdiera el control del automóvil. El incidente tuvo lugar la noche del domingo en la ruta E-53, en el kilómetro 7, en las afueras de la capital provincial. El Renault Sandero, que manejaba un hombre de 43 años, impactó contra una alcantarilla al salirse de la carretera debido a la explosión. La acompañante, una mujer de 45 años, sufrió quemaduras severas y otras heridas, por lo que fue trasladada al Instituto del Quemado, donde permanece internada en estado reservado. Por su parte, el conductor fue llevado al Hospital Municipal de Unquillo y se halla fuera de peligro. Las identidades de los involucrados no han sido reveladas. Cargar un celular en el auto se ha convertido en una práctica común y accesible gracias a que muchos vehículos están equipados con puertos USB o tomas de corriente de 12 voltios. Sin embargo, es crucial tener en cuenta que esta acción debe realizarse con el motor encendido y no debe abusarse de ella en caso de tener poco combustible o querer evitar el alto consumo de energía del vehículo. Además, el voltaje es fundamental; un celular requiere más voltaje que el que un automóvil puede proporcionar normalmente, lo que puede dar lugar a un sobrecalentamiento del dispositivo. Arnaldo Visintin, doctor en Ciencias Químicas y especialista en baterías de litio del Conicet, expuso que estas baterías funcionan mediante un proceso electroquímico entre un cátodo y un ánodo, que almacenan y liberan energía. En los dispositivos más comunes, el cátodo a menudo está compuesto de cobalto, níquel y litio, mientras que el ánodo suele ser de materiales carbonosos. La circulación de electrones entre estos dos polos es esencial para su funcionamiento, pero cuando la diferencia de potencial excede ciertos límites, aproximadamente 5,2 voltios, el solvente interno puede descomponerse, provocando el hinchamiento de la celda e incluso, en casos extremos, una explosión. Por ello, el desafío actual es desarrollar materiales que brinden alta energía sin alcanzar niveles peligrosos de tensión. Visintin también explicó que las baterías poseen dos componentes clave: uno químico, que almacena la energía, y otro electrónico, que regula su funcionamiento. Para prevenir incidentes, cada celda cuenta con un sistema de gestión conocido como BMS (Battery Management System), que monitorea la diferencia de potencial y corta la corriente si detecta valores riesgosos. Aunque este sistema es eficaz, una falla podría permitir que el voltaje alcance niveles críticos y resultar en una descomposición peligrosa del solvente. Además, a nivel global, se está trabajando en la reducción del uso de cobalto, un material con alto potencial energético y calificado como cancerígeno, buscando reemplazarlo por compuestos de fosfato, hierro y litio, una línea de investigación que se desarrolla en Argentina, especialmente en la Universidad Nacional de La Plata. Como recomendación de seguridad, se aconseja no cargar el celular cerca de la cama para minimizar riesgos en caso de fallas.