Leandro Villegas, director de Puenting Mendoza, explicó que “la persona estaba haciendo una actividad que técnicamente se llama salto pendular o salto con cuerdas o puenting”, refiriéndose al desafortunado hecho que ocurrió en Brasil.
El especialista destacó que es fundamental diferenciar entre cada tipo de salto, ya que cada modalidad emplea sistemas específicos para controlar la caída y minimizar las fuerzas que el cuerpo experimenta. También subrayó que las medidas de seguridad deben incluir controles constantes sobre las instalaciones, el equipo y el trabajo del personal.
Villegas describió el funcionamiento del puenting, que opera como un péndulo gigante. “La persona salta atada con cuerdas a cierta distancia de donde están ancladas las cuerdas. Esto permite experimentar algo de caída libre y mucha aceleración durante el movimiento del péndulo”, detalló.
A diferencia de esto, en el bungee jumping se utiliza una cuerda elástica que se extiende a lo largo de la caída. “La cuerda se estira significativamente, llegando hasta cuatro veces su longitud, para disipar la energía generada mientras la persona cae y posteriormente comienza a desacelerarse”, explicó.
De acuerdo con Villegas, este mecanismo reduce la fuerza que el participante siente al finalizar el salto. En consecuencia, enfatizó que ambas actividades tienen características técnicas distintas y no deben ser confundidas.
El especialista aseguró que cualquier actividad que implique alturas debe cumplir con normas básicas de seguridad. “Una persona nunca puede estar expuesta a un lugar alto sin estar sujeta a una medida de seguridad”, afirmó.
En su empresa, destacó que trabajan en un puente inspeccionado por ingenieros y calculistas. Además, utilizan cables de acero que son medidos con dinamómetros para garantizar la resistencia de los anclajes.
Indicó también que la mayor parte del equipamiento proviene del ámbito de la escalada y de trabajos verticales, los cuales cumplen con intensivos procesos de homologación y requieren una considerable inversión debido a sus elevados estándares de seguridad.
Respecto al mantenimiento, Villegas afirmó que las revisiones son periódicas. “Los chequeos se realizan todos los días, ya que trabajamos con ese equipo y siempre lo tenemos a la vista”, afirmó.
Además, comentó que en su empresa optan por usar cuerdas dinámicas de escalada. “Se estiran y absorben mucho más la fuerza, lo que reduce lo que siente el saltador al detenerse la caída”, explicó.
Sobre el video del incidente en Brasil, Villegas prefirió no juzgar a la empresa involucrada, ya que desconocía los detalles de su operación. Sin embargo, remarcó que para realizar una operación segura se necesita la participación de más de una persona que supervise cada paso. “Generalmente somos al menos dos o tres personas, porque lo que se busca es multiplicar la cantidad de ojos que ven y revisan cada aspecto”, aclaró.
En cuanto a las posibles causas del accidente, advirtió que no corresponde especular. “Es imposible hacer conjeturas, porque quienes realmente saben son las tres personas que estuvieron ahí”, precisó.
Villegas concluyó afirmando que un operador capacitado no debe omitir controles esenciales y rechazó categorizar el suceso como un accidente inevitable. “En este caso no fue un accidente. Para mí hubo negligencia o imprudencia”.
