Según su perspectiva, la eliminación de algunos capítulos del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada no afectó el núcleo de la iniciativa, la cual consiguió avanzar en el Congreso. En una conversación, Monteverde destacó las normativas relacionadas con las intrusiones, los desalojos, las expropiaciones y la regularización dominial, minimizando la falta de funcionarios del Ejecutivo durante el debate parlamentario.
El senador expresó: “Creo que salió lo más importante que tenía el proyecto, por lejos. No hay duda de que el tema de la ley de tierras —una bandera emocional fácil de agitar que usó la oposición— fue una estratagema para estorbar la discusión. Es más: si yo estuviera en la oposición, hoy me estaría preguntando si eso no formó parte de una jugada del propio oficialismo para entretenernos mientras salía lo sustantivo. Porque lo sustantivo fue todo lo que tiene que ver con el capítulo de intrusiones y tomas de propiedades, donde los desalojos y las expropiaciones son, por lejos, los de mayor impacto socioeconómico. Además está la regularización dominial: hay centenares de miles de intrusiones en la Argentina que hay que regularizar.”
También se le consultó sobre la ausencia de funcionarios del Gobierno durante la discusión, a lo que respondió: “No es tampoco la primera vez que logramos aprobar algo sin que el Ejecutivo esté presente. Lo extraño sería que tuviera que estar en todas. Además, esto es una media sanción: una cosa es que vengan por la sanción definitiva de un proyecto y otra es esto, que recién ahora fue girado a Diputados.”
Respecto a las candidaturas que emergen en los sectores de derecha que buscan captar el voto que en las dos últimas elecciones acompañó a La Libertad Avanza, Monteverde aclaró: “Más allá de que vayan o no por los mismos votos, no alcanza con buscarlos: hay que estar en capacidad de encontrarlos. Yo también me puedo presentar como candidato a secretario general de la ONU, pero soy un legítimo aspirante aunque mis probabilidades sean reducidas.”
Cuestionado sobre la batalla cultural, consideró que “estamos recién comenzando. Tengamos en cuenta que una cosa es presentar batalla y otra cosa es cuándo comenzó: del otro lado, la batalla cultural empezó hace rato.”
Cuando se le preguntó contra quién se libra esta batalla, el senador explicó: “Cuando el marxismo comienza a mostrar que no tenía mucho futuro, un autor reconocido planteó que el verdadero terreno para dar la batalla era la cultura, porque es el medio de producción de significado en la sociedad. Entonces, quien domina la cultura, domina la comunicación, el lenguaje, la historia. `Dime quién domina el pasado y te diré quién va a dominar el presente`. Y así se reescribe la historia, se revisa el lenguaje…”
Monteverde también reflexionó sobre la contracultura en el país: “En la batalla cultural no importa tanto quién sostiene la ametralladora, sino las balas que dispara. ¿Y contra quién van dirigidas? Van dirigidas a todos: a cambiar nuestra cultura y nuestros valores, a cambiar nuestro lenguaje, todo el aparato comunicacional. Así, la diversidad se resignifica y se transforma en algo distinto.”
Finalmente, se le preguntó sobre la promesa del presidente Milei de cerrar el Banco Central, en contraste con su propuesta de reformarlo. Monteverde señaló: “Esta es una reforma que es mucho más que monetaria: también es una reforma fiscal, porque el motivo por el cual el Banco Central incumplió con su misión fue que se dedicó a sostener el gasto fiscal. Lo hizo de distintas maneras, algunas muy explícitas y otras más sutiles. El curioso caso de la distribución de utilidades del Central muestra esto: el Banco Central es la única entidad en el mundo que distribuye utilidades incumpliendo su misión, ya que lo hace cuando la moneda se desvaloriza. Así, la inflación se alimenta y seguimos en un ciclo de emisión monetaria.”
