Aunque Macri recorre el país fortaleciendo la marca del partido y mantiene relaciones con el establishment, su principal objetivo sigue siendo el control de la ciudad, un importante bastión de Pro durante casi dos décadas. La preservación de su influencia en este distrito estratégico es fundamental para él de cara a 2027.
Desde el inicio de la gestión, el expresidente ha manifestado sus diferencias con Jorge Macri, especialmente en lo que respecta a la conformación de equipos y la gestión de la administración porteña. Este desacuerdo se intensificó tras la derrota sufrida por Pro en las elecciones porteñas de mayo del año pasado, donde el partido quedó en tercer lugar, superado por La Libertad Avanza y el frente del PJ. Este revés electoral profundizó el malestar de Mauricio hacia su primo, a pesar de los intentos de mediación por parte de Daniel Angelici.
Recientemente, Jorge Macri ha tomado una decisión significativa al anunciar su intención de buscar la reelección en 2027. Esto representa un movimiento arriesgado, ya que carecería del respaldo de su primo, quien se considera uno de los principales referentes del partido. La falta de apoyo por parte de figuras cercanas a Mauricio es evidente, y algunos interpretan el silencio de sus allegados como un indicativo de la tensión actual entre los primos.
Aunque sostuvo que trabajarán para que Pro continúe gobernando en la Ciudad, la fuente consultada dejó claro que el candidato se definirá más adelante. Los seguidores de Mauricio Macri consideran que su primo ha cometido un error al hacer pública su intención de reelección, argumentando que su imagen no garantiza un triunfo y señalando que las encuestas no reflejan una mejora significativa en su percepción.
Por otro lado, algunos en el gobierno de la Ciudad sostienen que los números de aprobación de la gestión han crecido, y rechazan la idea de que la relación entre los primos esté en su peor momento. Sin embargo, el expresidente ha puesto su atención en los funcionarios de Jorge, cuestionando su desempeño en varias áreas.
Uno de los referentes históricos de Pro se manifestó asegurando que Jorge no será desplazado fácilmente. En la administración porteña aún no han tomado decisiones sobre si unificarán o desdoblarán los comicios, pero han decidido mantener las primarias abiertas.
Los más cercanos a Mauricio Macri han afirmado que no abordarán candidaturas hasta comienzos del próximo año, aunque no descartan que Jorge termine siendo el candidato si consigue mejorar en las encuestas. No obstante, lo que ha generado descontento entre la dirigencia es que Jorge haya anticipado sus planes sin un consenso interno.
Mauricio Macri, visiblemente frustrado con su primo, evalúa la posibilidad de opciones alternativas. Algunos mencionan a Diego Santilli, actual jefe de Gabinete de un dirigente, como un posible candidato que podría ayudar a unir fuerzas entre diferentes sectores. No obstante, Santilli ha manifestado su intención de competir por la gobernación bonaerense.
Dentro del ámbito político de Pro, se mencionan otras figuras, como Guillermo Dietrich, aunque este aún no ha decidido su futuro político. Las conversaciones sobre cómo avanzar serán cruciales. También se observa atención en los movimientos de Fernando De Andreis, quien ha aumentado su visibilidad en los últimos tiempos.
Los macristas creen que el ascenso de Santilli podría abrir nuevas oportunidades para aliarse, mientras que algunos del entorno de Jorge Macri están trabajando en un eventual entendimiento con otros sectores, aunque reconocen que las negociaciones no serán simples.
A su vez, alteraciones en el panorama porteño han llevado a los libertarios a considerar la posibilidad de un diálogo directo con Mauricio Macri, estableciendo condiciones en torno a la política nacional y su impacto en el ámbito de la Ciudad. En este contexto, Macri parece decidido a seguir desempeñando un papel central en la configuración de estrategias políticas.
