Política

Momentos destacados de la asunción de Santilli: declaraciones, abrazos y el apoyo familiar

Durante la ceremonia de asunción, la primera mención al nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, generó una ovación entre el público. Santilli, con una sonrisa, se ubicó junto al presidente Javier Milei, mientras que el saliente Manuel Adorni también sonreía, a pesar de su salida en medio de un escándalo. La presentación de Santilli fue bien recibida, lo que refleja el consenso en torno a su designación, pese a las diferencias internas del oficialismo. Este nuevo nombramiento trae aire fresco al Gobierno después de un periodo difícil por los conflictos relacionados con Adorni.

El evento reunió a todo el Gabinete y a diferentes sectores oficialistas. La secretaria general, Karina Milei, arribó al Salón Blanco junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y tuvo un saludo cordial con cada uno de los ministros presentes, aunque evitó al asesor Santiago Caputo. También asistieron miembros de su círculo de confianza, como los primos Menem.

Un aspecto destacado de la jornada fue la presencia de trece gobernadores aliados que visitaron Balcarce 50. Estos gobernadores, incluido el de Catamarca, Raúl Jalil, y el de Chaco, Leandro Zdero, entre otros, participaron en negociaciones sobre fondos a cambio de votos en el Congreso. Durante la ceremonia, ocupaban un lugar privilegiado frente a los altos funcionarios del Gobierno, aplaudiendo a Adorni durante el traspaso de mando.

El ex jefe de Gabinete esperó a un lado del escenario y se unió al abrazo que Milei y Santilli compartieron tras la juramentación. Este gesto generó un momento de gran aplauso entre el público presente, evidenciando una de las pocas ocasiones en que Adorni mostró emoción durante su despedida. Después, se apoyó brevemente en el presidente, quien lo acarició con cercanía.

Este tipo de saludo seguido de abrazos también había sido característica de otras sucesiones en el Gobierno, aunque estas anteriores no estuvieron marcadas por polémicas como la actual.

Al finalizar la ceremonia, Adorni se acercó a los presentes, incluso a la senadora Patricia Bullrich, quien había sido clave en su salida. A pesar de que muchos esperaban su partida, nadie lo evitó y varios colaboradores se quedaron, ya que continuarán en función. Ignacio Devitt, apoyado por Adorni, asumirá su nuevo rol en la Vicejefatura de Gabinete y mantendrá su conexión con el Congreso. En un momento de camaradería, Adorni animó a Devitt tras la ceremonia.

Por su parte, Santilli conversó con sus allegados, siendo recibido por Cristian Ritondo, su compañero de largas fechas, antes de ofrecer sus primeras declaraciones a la prensa como nuevo jefe de Gabinete. Se hizo presente también el senador bonaerense Guillermo Montenegro, quien había sido candidato a ministro de Justicia anteriormente.

Al ser consultado sobre su agenda, Santilli mencionó que su prioridad es avanzar con el paquete de reformas que impulsa el presidente, que incluye la reforma política. También destacó la participación de los gobernadores y evitó profundizar sobre su reunión con Adorni en la Casa Rosada antes de asumir. Aclaró que Adorni se presentaría ante la justicia sin privilegios, a pesar de la controversia en torno a él.

Santilli aseguró que el Gobierno no perdería la llamada “batalla cultural” pese a las investigaciones en curso sobre Adorni. “La batalla cultural es de la gente, de la sociedad que busca avanzar, no volver a la pobreza ni a la inflación extrema”,” destacó ante las inquietudes. Al ser preguntado sobre sus aspiraciones a la gobernación de Buenos Aires, se mostró cauto, afirmando que ahora tiene un gran desafío ante sí.

Mientras Santilli continuaba con las fotos del evento, su esposa, Analía Maiorana, conversó brevemente con la prensa y expresó su felicidad por la nueva etapa. Detalló cómo su marido le había comentado sobre su ascenso en el gobierno y cómo se sentía lista para apoyarlo. Maiorana también subrayó su interacción con los gobernadores y agregó que siempre intenta ser un motor de apoyo, sin supersticiones, pero manteniendo el contacto con Santilli para aconsejarlo.

Cuando se le preguntó sobre el saludo que él compartió con Adorni, su respuesta fue sencilla: “¡Ay, ni lo miré!”.