“Mientras las exportaciones apuntan a 100.000 millones de dólares este año, contribuyendo a reducir la vulnerabilidad externa del país y actuando como motor de actividad, la inestabilidad del mercado laboral complica la sostenibilidad política del programa económico”, indica un análisis de Fundación Mediterránea, que se cuestiona sobre el efecto positivo que un aumento en las ventas al exterior podría tener en el empleo. Para ello, llevaron a cabo un estudio sobre la correlación entre las provincias con mayores exportaciones y aquellas con crecimiento en la oferta laboral.
El informe concluye que, mientras Neuquén, Río Negro y San Juan son las únicas provincias donde se registra crecimiento en el empleo, un total de 12 provincias han aumentado sus exportaciones entre un 14% y un 110%. Para los investigadores, existen al menos dos factores que explican esta disparidad. En primer lugar, mencionan las “inversiones en infraestructura que han sido postergadas por largo tiempo”, destacando que su ejecución podría generar efectos positivos multiplicadores en el empleo tanto directo como indirecto, así como mejorar la competitividad al reducir costos logísticos.
El segundo factor está relacionado con los posibles acuerdos que el Gobierno podría formalizar en el Congreso. “Entre las 12 provincias con un buen desempeño en exportaciones se encuentran Jujuy, Catamarca, San Juan, Santa Cruz y Salta, además de Neuquén”, señalaron, agregando que los representantes de estas provincias están formando un bloque que podría favorecer la realización de consensos con el Gobierno o, al menos, obstruir iniciativas que pongan en peligro proyectos de inversión relacionados con minería e hidrocarburos.
La economía nacional también experimentó una contracción en mayo, rompiendo así la tendencia de alternancia entre meses de crecimiento y caída. En este contexto, los tres pilares fundamentales (agricultura, energía y minería, y servicios financieros) no logran sostener un crecimiento sostenido, mientras que tanto el comercio como la industria se encuentran en números negativos. Aunque los cinco primeros meses de 2026 muestran un aumento acumulado del 1,7%, la comparación interanual de mayo muestra una expansión mínima del 0,2%.
Los sectores en declive han contrarrestado por completo las contribuciones de las áreas en crecimiento. Por ejemplo, la agricultura (+4,6%) y la explotación de minas y canteras (+15,7%) aportaron 1,2 puntos porcentuales al crecimiento interanual, mientras que el comercio (-4,3%) y la industria manufacturera (-5,6%) restaron 1,3 puntos. Una consultora, sostiene que, aunque hay expansión en actividades transables y de capital intensivo, los sectores que generan altos niveles de empleo y están orientados al mercado interno siguen estancados. Esta situación limita la posibilidad de que cualquier mejora económica se traduzca en generación de empleo.
El informe también muestra que los sectores en declive han eliminado 165.000 puestos de trabajo en el sector privado desde noviembre de 2023, representando un descenso del 5%. En particular, la industria ha perdido 83.000 empleos, la construcción 61.000 y el comercio 9.300. Como resultado, el empleo privado general está ahora 235.000 puestos por debajo de los niveles previos a las elecciones de Milei, lo que equivale a un 3,7% menos, dado que los sectores en crecimiento tampoco han generado nuevos puestos de trabajo registrados.
“El número de empleos en los sectores en crecimiento se encuentra 32.000 por debajo de noviembre de 2023, lo que representa una disminución del 2,1% y tras ligeros aumentos al inicio del año, volvió a caer un 0,1% en abril. Durante el acumulado de este año (diciembre de 2025 a abril de 2026), la industria ha perdido 18.000 empleos (-1,6%) y el comercio 12.500 (-1,0%), mientras que la construcción apenas sumó 3.000 puestos (+0,8%)”, ampliaron los expertos.
“El resultado es que la masa salarial real del empleo formal privado se ha debilitado tanto por cantidad como por valor. Por lo tanto, no es sorprendente que haya habido una caída en la actividad durante el bimestre abril-mayo, y que se anticipen señales de que junio podría seguir una tendencia negativa”, agregaron.
“La desconexión entre el nivel de actividad económica y el empleo privado registrado se debe a la heterogeneidad del desempeño sectorial”, recalcaron desde la consultora C-P. En relación a la dinámica provincial, concluyeron que la caída en el empleo registrado desde noviembre de 2023 es amplia: 21 provincias han perdido empleos, destacándose Santa Cruz (-16,4%), Tierra del Fuego (-15,6%) y Catamarca (-12,3%). San Juan se encuentra estancada con un -0,3%, mientras que solo Neuquén (+7,1%) y Río Negro (+2,8%) muestran crecimiento. En términos absolutos, las provincias con mayores áreas urbanas han sido las más afectadas: Buenos Aires ha perdido 79.000 empleos, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 42.800, Córdoba 16.900 y Santa Fe 15.100.
