Los registros oficiales muestran que en enero se realizaron más de 65 mil contactos por parte de los vecinos, mientras que en julio esa cifra se redujo a menos de 20 mil. La administración atribuye esta notable disminución a un conjunto de medidas que incluyen una mayor fiscalización sobre las empresas de recolección, el fortalecimiento de las cuadrillas de trabajo, el uso de tecnología y operativos específicos en la vía pública.
Esta baja en los reclamos coincide con una encuesta realizada por la consultora Julio Aurelio Aresco en la que participaron 2.800 ciudadanos de la Ciudad. Los resultados indican que el 62,4% de los encuestados se mostró a favor de implementar un control más riguroso y multas para quienes incumplen las normativas referentes a la disposición de residuos.
El informe gubernamental también destaca una efectividad del 92% en la respuesta a través de los canales de contacto, donde se diferencian los pedidos iniciales de servicios (como el retiro de poda, escombros o electrodomésticos) de los reclamos, que se registran en caso de que un servicio no se resuelva dentro de los plazos establecidos.
Los reportes sobre limpieza pública provenientes de plataformas como X, Instagram, Facebook y TikTok se elevaron a 7.483 en febrero y cayó a 1.877 en agosto, lo que implica una reducción del 75%.
Además, se reportó una disminución del 65% en las quejas por residuos fuera de los contenedores entre abril y agosto, como parte de un balance acerca de las acciones realizadas en varios barrios.
“Estamos comprometidos a que la Ciudad amanezca limpia todos los días, y el desafío es mantenerla así incluso durante las horas pico, de 18 a 24”, expresó Jorge Macri. “Hemos intensificado los esfuerzos en la gestión de residuos y los vecinos están empezando a reconocer los resultados”, añadió.
El estudio de Aresco también indagó sobre prácticas como el retiro de bolsas fuera del horario estipulado y el desbordamiento de contenedores. La administración señaló que estas conductas limitan el espacio disponible para otros ciudadanos y pueden originar acumulación de residuos en las veredas.
Gabriel Sánchez Zinny, jefe de Gabinete porteño, enfatizó: “Deseamos que los vecinos disfruten de una Ciudad cada vez más ordenada y limpia. Para lograrlo, necesitamos que cada uno cumpla su rol: el Estado garantizando un servicio adecuado, las empresas recolectoras llevando a cabo sus obligaciones, y los vecinos, comercios y consorcios acatando las normativas”.
La Secretaría de Higiene supervisa a diario los recorridos, el barrido, la limpieza de residuos dispersos y el lavado de contenedores por parte de las empresas responsables. Cuando se detectan fallas, se aplican las sanciones estipuladas en los contratos existentes.
El plan de mejora incluye la instalación de cámaras de vigilancia y el uso de inteligencia artificial en los camiones recolectores. Según la administración, estas herramientas permiten monitorear las rutas, evaluar el estado de los contenedores y revisar en tiempo real distintos aspectos operativos.
“Reforzamos las cuadrillas de limpieza y recolección en áreas de alta densidad residencial y en zonas comerciales, ajustándonos a las dinámicas específicas de cada sector”, sostuvo Matías Lanusse, secretario de Higiene.
Asimismo, se brindan espacios de diálogo, capacitación y asistencia técnica a comercios, asociaciones empresariales, administradores de edificios y al Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH). La finalidad es facilitar el cumplimiento de las normativas sobre residuos.
De acuerdo a la normativa vigente, los residuos húmedos deben ser sacados de domingo a viernes entre las 19 y las 21. Esta franja horaria fue ampliada en 2020, ya que anteriormente se limitaba entre las 20 y las 21 desde 2001.
El Gobierno porteño señala que cada noche más de 250 camiones pesados están a cargo de la recolección de residuos, con el objetivo de minimizar el tiempo que estos permanecen en la calle, evitando así su exposición a climas extremos, olores desagradables, plagas y manipulación no autorizada.
Para los comercios que cierran antes de las 19, la administración propone opciones como la reorganización de turnos, planes de reducción de residuos desde el origen, servicios privados habilitados y colaboración con cooperativas de reciclaje, sin costo adicional alguno.
Desde la implementación de controles más rigurosos, se ha informado de 756 clausuras preventivas, lo que representa el 0,5% de los alrededor de 150 mil comercios en funcionamiento en la Ciudad.