Como resultado, IEB Research ha elevado la porción de Oil & Gas a un 46% de su cartera de acciones locales. Este ajuste se realizó a través de la incorporación de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que ahora tiene una representación del 6%, mientras que se redujo la posición en Loma Negra en la misma medida.
Sin embargo, esta decisión no se basa únicamente en los resultados del último trimestre. La estrategia refleja una transformación en el sector, donde las empresas cuentan con niveles de endeudamiento bajos y una mayor generación de flujo de caja, preparándose para llevar adelante proyectos por miles de millones de dólares.
Esta nueva etapa también trae consigo un cambio de enfoque en los riesgos que analiza el mercado. Ahora, el desafío radica no solo en aumentar la producción sino en financiar dichos proyectos sin que el apalancamiento afecte negativamente los balances.
IEB Research tomó la decisión de incorporar TGS tras la divulgación de ventas que alcanzaron aproximadamente 374 millones de dólares en el segundo trimestre, lo que significa un aumento interanual del 27%, acompañado de un margen de generación operativa del 52%, en comparación con el 48% del mismo trimestre de 2025.
La recuperación fue impulsada en gran medida por el departamento de líquidos, que había enfrentado dificultades un año atrás debido a un temporal que interrumpió la actividad en el Complejo Cerri, ubicado en Bahía Blanca. Los volúmenes despachados crecieron de 211.000 a 330.000 toneladas, un incremento del 56% interanual.
Desde Criteria, se informó que la generación operativa consolidada de TGS alcanzó los 278.413 millones de pesos, lo que representa un avance del 24,9% respecto al segundo trimestre de 2025. Al ser expresada en dólares utilizando el tipo de cambio de la firma, la cifra se sitúa en alrededor de 195 millones de dólares.
El resultado neto mejoró gracias a un aumento de 60.200 millones de pesos en el desempeño financiero, impulsado por mayores rendimientos de las inversiones de la compañía. TGS concluyó junio con aproximadamente 1.500 millones de dólares en caja, superando su deuda total.
Con base en estos datos, Criteria mantuvo su recomendación de compra, estableciendo un precio objetivo de 40 dólares por ADR. Comparado con el valor de referencia de 28,82 dólares utilizado en el informe, este objetivo representa un potencial de recuperación del 38%.
En cuanto a IOL, la estimación de precio se asemejó, fijando un objetivo de 38,30 dólares para TGS, lo que implica un potencial de crecimiento del 37,4%. No obstante, la firma adoptó una postura más cautelosa respecto a la acción.
Las diferencias en las recomendaciones no derivan de un diagnóstico distinto sobre el negocio, sino de la evaluación del riesgo involucrado. Criteria sostiene que el mercado aún no refleja completamente el impacto de los nuevos proyectos, mientras que IOL alerta sobre múltiplos relativamente altos para TGS y la inseguridad respecto a su trayectoria futura.
El proyecto clave de TGS es la construcción de una planta para procesar y exportar líquidos asociados al gas de Vaca Muerta, con un costo estimado de 3.000 millones de dólares. Este plan tiene más del 90% de su capacidad futura comprometida y se espera que comience a operar en marzo de 2030.
Criteria considera que la compañía financiará cerca de la mitad de su inversión, unos 1.500 millones de dólares, mediante deuda de proyecto y financiación para importaciones, mientras que el resto provendría de recursos propios. Además, se encuentra en proceso de ampliar el Gasoducto Perito Moreno, donde ya ha invertido alrededor de 180 millones de dólares y deberá desembolsar cerca de 600 millones hasta mayo de 2027, cuando se espera la finalización de la expansión.
Este avance representa un cambio estructural. Para Criteria, TGS está evolucionando de ser una transportadora regulada a una plataforma integral de servicios energéticos vinculada a Vaca Muerta. Los negocios no regulados ya constituyen el 53% del total.
Sin embargo, esta transformación acarrea riesgos. La dirección de TGS advirtió que la relación entre deuda neta y generación operativa podría ascender hasta tres veces durante el pico de inversiones, proyectado para 2028 y 2029, mientras la compañía actualmente opera con caja neta.
Este incremento en el endeudamiento es motivo de cautela para IOL: aunque el proyecto implica crecimiento y exposición externa, presenta un elevado requerimiento de capital en el corto plazo.
IEB también mantiene a MetroGAS entre sus posiciones más relevantes, con un 10% de su cartera. La distribuidora destaca por sus sólidos resultados, una valuación baja y un catalizador excepcional: la venta de la participación mayoritaria de YPF a Edenor.
YPF recibió una oferta de 780 millones de dólares por el 70% de MetroGAS y el 5% de MetroENERGÍA. Tras analizar la operación, IEB estimó un valor implícito de 1,96 dólares por acción de MetroGAS, lo que corresponde aproximadamente a 2.919 pesos, 25% por encima de la cotización bursátil utilizada.
Centaurus Securities realizó un análisis similar, separando del valor total unos 5 millones de dólares del 5% de MetroENERGÍA. Ajustado, el 100% de MetroGAS se valuó en aproximadamente 1.107 millones de dólares, equivalentes a 1,95 o 2.948 por acción.
El precio de mercado de 2.271 pesos marcado por Centaurus señala una diferencia del 29,8%. Sin embargo, la firma no prevé una convergencia inmediata hacia ese valor, ubicando su objetivo inicial entre 2.560 y 2.680 pesos.
El cambio de control activará una oferta pública de adquisición para los accionistas minoritarios, aunque la operación aún requiere la aprobación del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad.
Un dilema que se presenta es la concentración que resultará; Edenor, siendo ya la mayor distribuidora de electricidad de la región, podría convertirse en la principal distribuidora de gas si se concreta la compra.
Centaurus considera que el riesgo reside más en los plazos regulatorios y en la posible disputa sobre las condiciones de la oferta que en el precio implícito.
Mientras IEB incrementó su exposición en TGS, IOL sigue prefiriendo a YPF y Vista como sus acciones energéticas. Ambas combinan un bajo nivel de apalancamiento con planes de crecimiento respaldados por buenos resultados.
YPF reportó ingresos de 6.574 millones de dólares y un resultado neto de 1.205 millones, además de un flujo de caja libre positivo de 824 millones. La compañía ha reducido su relación de endeudamiento a 1,09 veces, el nivel más bajo en once años. Se proyecta que su generación operativa anual alcance los 8.000 millones de dólares, y estima cerrar 2026 con un flujo de caja libre de aproximadamente 2.000 millones. Su inversión principal, Loma La Lata Oil, se contempla bajo el RIGI con una inyección de 25.000 millones en quince años.
Vista, en el mismo período, produjo 156.100 barriles equivalentes diarios, lo que representa un 32% más que el año anterior y ha reducido su deuda a 1,4 veces. Según IOL, la empresa tiene margen para realizar adquisiciones o recomprar acciones, aunque ha pospuesto la distribución de dividendos hasta alcanzar su objetivo de relatividad de una vez en el endeudamiento.
Pampa Energía también forma parte de las acciones recomendadas por la firma, con un proyecto destacado: FertilPampa, una planta de urea con un costo estimado de 2.700 millones de dólares, cuya financiación se espera que esté compuesta en un 60% por deuda de proyecto y un 40% por capital propio.
Los informes del mercado coinciden en que la situación operativa del sector actualmente es sólida. No obstante, la próxima fase se caracterizará por una recuperación gradual del endeudamiento. YPF busca mantener su apalancamiento cerca de una vez, Vista espera reducirlo a ese mismo nivel, Pampa anticipa un incremento hacia un rango de entre 1,5 y 2, y TGS calcula un máximo de tres veces para 2028 y 2029.
Esta variabilidad será crucial para la valoración. Las empresas que logren incrementar producción y capacidad exportadora sin comprometer de manera elevada sus balances tendrán mayor margen para mantener inversión, realizar recompras o distribuir dividendos. Por ello, el aumento del interés en el sector energético en el mercado local es cada vez más selectivo.
