El martes se presentará con una temperatura mínima de 10 °C y máxima de 15 °C, con un cielo predominantemente nublado y sin probabilidades de precipitaciones durante todo el día. Los vientos del este alcanzarán velocidades de hasta 22 km/h, mientras que la humedad relativa se mantendrá elevada, alrededor del 80%, lo cual acentúa la sensación de frío húmedo habitual en la transición hacia el invierno.
El miércoles se prevé un pequeño aumento en las temperaturas, con una mínima de 12 °C y una máxima de 17 °C, aunque el cielo continuará cubierto a lo largo de la jornada. Las probabilidades de lluvia serán nulas por la mañana y mediodía, y solo hacia la tarde y la noche se vislumbra una ligera posibilidad. Los vientos cambiarán a soplar del noroeste, con velocidades de entre 7 y 12 km/h, lo que representa una disminución en comparación al día anterior. La sensación térmica será similar a la temperatura, dado que la humedad permanece alta.
El jueves se iniciará un cambio en la circulación atmosférica, que, según el portal Meteored, se atribuye al desplazamiento de sistemas de baja presión y a la llegada de perturbaciones desde el Pacífico.
Para la Ciudad de Buenos Aires, se anticipa una máxima de 18 °C y una mínima de 14 °C, con cielo mayormente nublado y un aumento en las probabilidades de lluvia hacia la tarde y noche. Los vientos del noroeste oscilarán entre los 7 y 12 km/h.
El área que experimentará el mayor impacto de este cambio es el centro-sur bonaerense y el centro de La Pampa, donde las probabilidades de precipitaciones superan el 70%, de acuerdo con el modelo ECMWF.
El viernes se consolidará la tendencia al incremento térmico, con una mínima de 15 °C y una máxima de 20 °C, que será la temperatura más alta de la semana, aunque el cielo seguirá nublado. Los vientos del noroeste continuarán con velocidades de entre 13 y 22 km/h, lo que podría incrementar la sensación térmica respecto a días anteriores.
El sábado cerrará la semana con una máxima de 18 °C y una mínima de 15 °C, siendo el primer día en que las probabilidades de lluvia se presentan desde las primeras horas del día.
Según Meteored, los acumulados más significativos de la semana se concentrarán en el sudeste bonaerense, especialmente en zonas cercanas a Tandil y Mar del Plata, donde podrían registrarse más de 40 mm entre el jueves y el sábado.
A solo días del inicio del invierno en el hemisferio sur, el SMN ha anticipado un pronóstico poco habitual: las temperaturas de junio, julio y agosto de 2026 superarán los valores históricos en gran parte del país. El informe indica un 60% de probabilidad de que el fenómeno El Niño se active en los próximos meses, un evento que podría alterar la estación fría en Argentina.
El organismo climático señala que el centro y el norte del país experimentarán un invierno más cálido de lo habitual, especialmente en el Noroeste Argentino (NOA). En contraste, la Patagonia oriental y meridional presentarán temperaturas dentro de los promedios normales, mientras que el sur del Litoral, el este de Buenos Aires y el oeste patagónico quedarán en una franja intermedia. Esta advertencia no implica la ausencia de frío, ya que la proyección se refiere a promedios trimestrales, y pueden ocurrir irrupciones de aire polar intensas, particularmente al principio de la estación.
El fenómeno de El Niño, conocido técnicamente como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), se caracteriza por un calentamiento inusual del océano Pacífico ecuatorial y provoca cambios en la atmósfera que afectan los patrones de lluvias y temperaturas a nivel global. Imágenes satelitales de la NASA y la ESA muestran una ola de calor trasladándose hacia Sudamérica desde marzo, lo que refuerza la hipótesis de un evento en desarrollo.
El SMN espera que para el trimestre mayo-julio la temperatura del océano Pacífico se sitúe en +0,9 grados por encima del promedio en la zona de referencia. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, la probabilidad de que El Niño se active entre mayo y julio asciende al 82%, y podría perdurar hasta febrero de 2027. No obstante, expertos como el meteorólogo y oceanógrafo Pedro Di Nezio advierten sobre la incertidumbre existente respecto a la intensidad final del fenómeno y el alcance de sus efectos.
En cuanto a las lluvias, el pronóstico establece una clara división: el NOA y el norte de Cuyo tendrán una estación seca, mientras que Buenos Aires, La Pampa y el centro-norte de la Patagonia tienen altas posibilidades de recibir precipitaciones por encima de lo habitual para la época. El SMN recomienda seguir el sistema de alertas diario para anticipar eventos específicos de frío extremo.
En cuanto a alertas, el organismo meteorológico ha emitido una alerta amarilla por lluvias en el sector patagónico que incluye el suroeste de Neuquén, el oeste de Río Negro y el noroeste de Chubut. Este tipo de alertas se emiten por “posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas”. Se recomienda tomar precauciones.
