Economía

La clave de la transformación digital: gestión del cambio más que tecnología

La capacitación en pequeñas y medianas empresas (pymes) es esencial para sus propietarios que desean asegurar la sustentabilidad a largo plazo. Un reciente estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destaca que en 2025, la demanda se concentró en competencias relacionadas con la gestión operativa y administrativa, de acuerdo con los cursos más solicitados por las pymes.

El informe también pone de manifiesto una inquietud constante por la gestión económico-financiera, que trasciende situaciones específicas. La elevada demanda de formación en finanzas empresariales, educación financiera, análisis de riesgo crediticio y gestión de cobranzas refleja la necesidad de mejorar la administración del capital de trabajo y la liquidez, aspectos críticos en tiempos de incertidumbre económica y restricciones de financiamiento.

En este contexto, los propietarios de pymes se interesan por capacitaciones en estrategias comerciales, generación de ingresos y mejora de resultados. Además, los temas relacionados con liderazgo figuran entre los más solicitados, según indica CAME.

La Universidad de San Andrés, a través de su Escuela de Negocios, forma profesionales para desempeñarse tanto en grandes corporaciones como en pymes. Según Daniel Serrot, director del MBA, las pequeñas y medianas empresas en Argentina enfrentan el desafío de planificar en un entorno económico volátil. Añadió que el acceso al financiamiento, la carga tributaria y la competencia por talento con grandes empresas que ofrecen mejores condiciones son aspectos complejos.

El académico enfatizó que en muchas pymes familiares, también surge el desafío de separar la gestión familiar y planificar la convivencia entre generaciones y la sucesión. En ese sentido, Serrot aconsejó no esperar a que las condiciones mejoren para profesionalizar la gestión. “Las pymes deben adoptar planificación financiera, invertir en el desarrollo de su personal, aunque la estructura sea pequeña, y construir una propuesta de valor diferenciada. La sustentabilidad a largo plazo se logra tomando decisiones en momentos difíciles, no solo cuando el contexto es favorable”, instó.

Este análisis proviene de la experiencia vivida en las aulas de la Escuela de Negocios y en los programas de educación ejecutiva. Paralelamente, los propietarios de pymes muestran un creciente interés por áreas que anteriormente delegaban, como estrategia, finanzas, gobernanza corporativa, gestión de personas e incluso, en aumento, inteligencia artificial y transformación digital.

La incertidumbre sigue siendo la preocupación central, pues impacta en la planificación de inversiones y contrataciones. Serrot también destacó la inquietud por retener talento clave y mencionó la expectativa de apertura de oportunidades de exportación y la posibilidad de cerrar la brecha con empresas más grandes gracias a la tecnología.

Serrot es parte del Jurado de Honor de la novena edición de los Premios PYME, que reconocen la gestión, innovación e impacto de las pymes en Argentina. Este jurado está compuesto por referentes de diferentes áreas, quienes evaluarán las postulaciones y elegirán a los finalistas en cuatro categorías.

La instancia final tendrá lugar el 6 de octubre, donde los 12 finalistas presentarán su caso y responderán a las preguntas del Jurado de Honor, que decidirá los ganadores de cada categoría, así como al destinatario del premio PYME Oro. La presentación de los finalistas y la ceremonia de premiación se dará en el edificio Plaza Galicia, en el barrio de Chacarita.

En el ámbito de las pymes, la adopción de inteligencia artificial es todavía incipiente, aunque muchas empresas comenzaron ya a incorporar innovaciones. Una encuesta realizada en empresas del sector industrial y de software, con el respaldo de organismos internacionales, evidencia una notable brecha entre sectores, y la mayoría se encuentra en etapas iniciales de adopción.

Los indicadores de gobernanza y capacidades internas son igualmente reducidos, lo que resalta que la distancia entre implementar una herramienta y lograr mejoras productivas sostenibles es un gran desafío para muchas empresas.

Serrot coincide en que la adopción es desigual: hay pymes que utilizan inteligencia artificial para mejorar atención al cliente, optimizar inventarios o respaldar decisiones comerciales, mientras que otras apenas comienzan a usar herramientas básicas. Para él, lo decisivo no es cuánta tecnología se adopta, sino el criterio detrás de dicha incorporación.

“El consejo que ofrecemos desde la Escuela de Negocios es abordar un problema concreto en lugar de enfocarse en una herramienta de moda: identificar dónde la IA puede liberar tiempo o optimizar una decisión, probar en pequeña escala, medir resultados y luego escalar”, recomendó. Además, destacó la importancia de invertir en la capacitación del equipo, pues “la transformación digital exitosa es más una cuestión de gestión del cambio que de compra de tecnología”.

Serrot también anticipó qué criterios son fundamentales para el Jurado Académico al seleccionar las propuestas finalistas, subrayando que no solo evalúa la situación financiera, sino también la trayectoria y adaptabilidad de la empresa. Se considera si el modelo de negocio tiene bases sólidas para escalar, si la pyme ha comprendido los cambios en su mercado y si ha sabido transformarse cuando ha sido necesario.

“Para el corto plazo, esperamos disciplina en la gestión financiera y capacidad para mantener la operación en contextos cambiantes. A mediano plazo, buscamos indicios de que la empresa está construyendo algo más duradero, profesionalizando su gestión y desarrollando una estructura que no dependa exclusivamente del fundador para la toma de decisiones, además de evidencia de diversificación del negocio”, detalló.

Serrot también enfatizó que se examinan cuatro cuestiones centrales: la proyección y potencial de crecimiento genuino de la pyme, su relevancia dentro del segmento, el valor que aporta al ecosistema en el que opera, y el grado de involucramiento del dueño o accionista en el proyecto, asegurando que no sea una figura decorativa, sino un verdadero protagonista de la estrategia.

Por último, para aquellas pymes que buscan expandirse, tanto a nivel local como internacional, Serrot recomendó comenzar por establecer un gobierno corporativo claro, contar con información de gestión confiable y tener procesos que no dependan de una única persona. “Esto permitirá negociar con inversores, sumar socios estratégicos o iniciar la internacionalización con una base sólida, en lugar de hacerlo de manera improvisada o sin un rumbo claro”, concluyó.