En abril, la inflación había sido del 2,8%. La disminución en mayo es casi del 50%, aunque descensos de esta magnitud ya se habían dado anteriormente en otras ocasiones (como entre abril y mayo de 2024, cuando pasó del 8,8% al 4,2%).
A lo largo de 2025, el costo de vida ha acumulado un incremento del 13,3%. En comparación interanual, el aumento alcanzó el 43,5%.
Paralelamente, el Gobierno ha logrado al menos cinco hitos económicos significativos relacionados con esta cifra. A continuación, se detallan:
1. Inflación más baja en cinco años
Los únicos meses anteriores con una inflación de 1,5% fueron en abril y mayo de 2020, cuando la pandemia comenzaba y la actividad económica estaba paralizada. Varios economistas consideran que esos datos reflejan precios distorsionados, ya que la desaceleración fue considerada artificial.
Eugenio Marí, economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, enfatiza: “No vale la pena ver los números inflacionarios del 2020 porque en dicho año la cuarentena distorsionó el comportamiento de los precios y los desaceleró de manera artificial”.
2. Nivel más bajo de inflación sin control cambiario en 100 meses
Para encontrar una cifra más baja, hay que retroceder a noviembre de 2017, cuando el gobierno de Mauricio Macri había logrado un 1,2%. Sin embargo, ese nivel no se pudo sostener, y al mes siguiente, diciembre, el IPC se disparó al 3,1%, en un contexto que luego fue difícil de controlar.
El presidente Milei celebró: “La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta de dinero”. Así, la cifra acumulada entre enero y mayo de 2025 (13,3%) está por debajo del índice que se dio en un solo mes (enero de 2024), que superó el 20% debido a la devaluación y a la inercia del gobierno anterior.
3. Deflación en la Canasta Básica Alimentaria
La canasta básica alimentaria registró una deflación del 0,4% en mayo, según los datos del Indec. Esta caída en los precios de los alimentos es un hecho sin precedentes en los últimos 20 años y se considera positivo para el Gobierno al impactar favorablemente en los indicadores de pobreza e indigencia. En el ámbito interanual, el incremento fue del 29,3% y, en lo que va del año, la CBA ha tenido un aumento del 11,3%.
4. Variaciones mínimas en dos canastas clave
La canasta básica total (CBT) creció solo un 0,1%. Si bien no alcanzó la deflación observada en la canasta alimentaria, en ambos casos estas variaciones son las más bajas desde que se inicia con la serie en 2016. En comparación con la inflación de mayo, estas dos canastas se ubicaron por debajo del IPC mensual (1,5%) y del interanual (43,5%).
El Gobierno se había propuesto reducir la inflación por debajo del 2% desde mediados del año anterior. En octubre celebró un 2,7%, pero la meta parecía más alcanzable en enero, con un 2,2%. Sin embargo, los meses subsiguientes mostraron aumentos, alcanzando el 2,4% en febrero y el 3,7% en marzo, casi duplicando la meta oficial.
5. Mínimos en alimentos y bebidas en 102 meses
El sector de “alimentos y bebidas” evidenció por primera vez una variación inferior al 0,6% en los últimos 102 meses de registro del IPC nacional. Desde el Ministerio de Economía se manifiestan con satisfacción, resaltando que sus proyecciones fueron erróneas y que la inflación ha ido en descenso. José Luis Daza, viceministro de Economía, destacó: “La inflación colapsó y continúa su convergencia a inflación mundial”.
Asimismo, Fernando Marull, economista, calificó la medición como un “datazo” y mencionó que en mayo, las jubilaciones aumentaron un 3,7% mientras la inflación fue del 1,5%. En anticipación, algunos economistas aseguran que es posible que en junio se registre una inflación aún más baja, y que hacia el último trimestre de 2025, los IPC podrían acercarse al 1% mensual.
En el quinto relevamiento del año, los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimaron una inflación mensual de 2,1% para mayo, disminuyendo su proyección en 0,7%. Consultoras de renombre habían coincidido en sus estimaciones para el mes de mayo, anticipando que dicho indicador superaría el umbral del 2%.
Analistas pronostican que en 2026 Argentina podría romper con 20 años de inflación de dos dígitos, incorporándose a la lista de países con niveles inflacionarios más moderados. Eugenio Marí enfatiza que la desaceleración inflacionaria se debe a la reducción del gasto público para eliminar el déficit fiscal y a la readecuación del balance del Banco Central.
