Política

Misión del FMI: análisis sobre reservas, pago de deuda y desafíos fiscales

La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra actualmente en Argentina, realizando la tercera revisión del programa acordado en abril de 2025. El enfoque principal abarca la acumulación de reservas y la meta fiscal, pero también se destaca la necesidad de comunicar los beneficios de los sectores productivos, según mencionaron la directora del organismo, Kristalina Georgieva, y la portavoz, Julie Kozack.

En el cuarto día de la misión liderada por Joyce Wong en Buenos Aires, se conoció una alarmante cifra: la tasa de pobreza ha aumentado cuatro puntos hasta alcanzar el 32,3% de la población. Esta estadística se presenta como un reflejo de la situación crítica que enfrentan muchos argentinos, durante las extensas jornadas de negociaciones en el Banco Central.

Frente a la entrada principal de dicha entidad, la parroquia de Nuestra Señora de la Merced abre sus puertas a personas en situación de calle cada tarde a las 17 horas. La fila de asistidos se alarga a medida que avanza el día, obligando a los vehículos oficiales que transitan la calle Reconquista a pasar junto a la parroquia.

Las reuniones entre los funcionarios del FMI y las autoridades económicas también tendrán un momento clave este viernes con el vencimiento de casi 800 millones de dólares en concepto de intereses. En concreto, el pago programado es de 793 millones de dólares. Desde el Palacio de Hacienda informaron que este monto será cubierto con los fondos propios acumulados por el Tesoro. Aunque estos recursos están disponibles, el economista Federico Machado advirtió que su uso afectará el nivel de reservas brutas, ya que dichos depósitos están contabilizados dentro de las reservas del Banco Central.

En total, el Tesoro dispone de más de 2000 millones de dólares procedentes de licitaciones de deuda en dólares y adquisiciones de divisas. Esto le permitirá llevar a cabo la habitual operación de compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) a uno de los socios del FMI para completar el pago. En transacciones recientes, estas compras se concretaron a favor del Tesoro de Estados Unidos.

De aquí a fin de año, Argentina enfrentará otros dos vencimientos con el FMI: uno de 791 millones de dólares en noviembre y otro de 391 millones en diciembre. A estos se suman otros compromisos en moneda extranjera, lo que eleva la suma total de vencimientos a unos 3800 millones de dólares.

La interrogante es cómo se cubrirán estos pagos. Machado señaló que el Tesoro no cuenta con recursos suficientes, ya que entre los depósitos actuales y los que se prevé obtener de la deuda, se alcanza un total de 3100 millones de dólares. Además, la proximidad del pago del bono de enero, justo después del 31 de diciembre de 2026, implicará que probablemente se deba recurrir a nuevas fuentes de financiamiento, como la compra de reservas al Banco Central o la emisión de más bonos.

Para que la revisión sea aprobada, el Gobierno necesita demostrar que los avances están alineados con lo convenido con el FMI. Desde el equipo económico aseguran que las metas están siendo cumplidas y se muestran optimistas respecto a la revisión.

Sin embargo, el futuro plantea desafíos mayores. En revisiones anteriores, la acumulación de reservas había sido el principal requisito que impulsaba al Gobierno a solicitar dispensas. En esta ocasión, el objetivo de incremento de reservas se cumplió anticipadamente, aunque con un ritmo de compras más lento.

La preocupación actual se centra en el desempeño fiscal. El compromiso del Gobierno con el superávit fiscal es innegable, sin embargo, la caída en la recaudación exige un recorte más drástico del gasto para alcanzar la meta del 1,4%. Hasta el momento, el Sector Público Nacional presenta un superávit primario del 1,1% del PBI, lo que significa que hay una diferencia de 0,3% respecto a la meta para fin de año. El presupuesto profesionalizó un resultado primario de 1,3% del PBI, aunque estableció proyecciones hacia 2029 basadas en ciertos supuestos macroeconómicos.

La ex directora adjunta del FMI, Gita Gopinath, elogió el compromiso del Gobierno con el superávit, pero cuestionó el compromiso del resto de la clase política en este sentido. Asimismo, manifestó dudas sobre dos aspectos clave del Gobierno: el tipo de cambio y la acumulación de reservas. “Creo que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse más de lo que lo está haciendo ahora mismo”, sugirió Gopinath, al tiempo que comentó que debería acelerarse la acumulación de reservas, afirmando: “Creo que están siendo demasiado reticentes a comprar dólares para aumentar sus reservas de divisas”.