El ajuste también afecta a la extensión universitaria. Según el informe, los fondos destinados a esta área experimentaron un descenso del 100 por ciento, ya que en los primeros meses del año no se ejecutó ninguna de sus partidas.
Por otro lado, solo tres actividades registraron incrementos: el desarrollo nacional y regional (27,5 por ciento), la gestión de políticas de educación superior (8 por ciento) y el desarrollo de institutos tecnológicos (168,4 por ciento).
“El ajuste feroz sobre la ciencia y tecnología también impacta sobre las universidades”, sostiene Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. “Los salarios en Conicet se contrajeron 40 por ciento y el Gobierno terminó con los subsidios, las becas y recortó el ingreso a las carreras de posgrado”, detalla, evidenciando un panorama preocupante para el sistema científico y universitario.