En lo que respecta al acumulado del año, la entidad monetaria ha adquirido más de US$15.500 millones en 2026, una cifra que supera en un 50% la meta mínima establecida por el Gobierno en acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que era de US$10.000 millones.
Sin embargo, las reservas del BCRA solo aumentaron US$8987 millones en el transcurso del año, cerrando el último viernes en US$50.152 millones. Esto implica que la entidad logró retener apenas el 58% de las divisas compradas.
La discrepancia entre los dólares adquiridos y las reservas acumuladas se debe fundamentalmente a los pagos de deuda a organismos internacionales y a las operaciones con el Tesoro, que compra dólares al Banco Central para hacer frente a obligaciones con acreedores en moneda extranjera.
Ante este panorama, los analistas del mercado solicitaron que el BCRA retomara un ritmo más activo en sus intervenciones cambiarias, especialmente tras las bajas en las compras realizadas en agosto y septiembre. Esta recomendación se volvió crucial ante el aumento del riesgo país, que dificultó la posibilidad de que el Tesoro refinanciara vencimientos en el exterior, llevando a la Secretaría de Finanzas a abstenerse de emitir deuda en dólares a nivel local, a pesar de que el plan oficial prevé sumar US$5000 millones en 2027.
En un análisis del informe de Invertir en Bolsa (IEB), se destacó que la acumulación de dólares podría ayudar a subsanar el déficit del programa financiero del Tesoro, que ha sido afectado por la pausa en la colocación de bonos en el mercado.
Por su parte, un reporte de GMA Capital indica que el calendario próximo facilitará al BCRA mantener un ritmo más efectivo de compras. Se anticipa que el último trimestre mostrará una mejora en el perfil de compras, en parte debido al aumento estacional de la demanda de pesos. Además, la cosecha y liquidación de trigo en diciembre podría incrementar la oferta de divisas.
La compra de dólares representa la única ocasión de emisión monetaria que el Gobierno ha decidido mantener y procura ajustar estas intervenciones en el mercado cambiario para equilibrar la demanda de moneda local, evitando así un exceso de pesos que pueda fomentar la dolarización o contribuir a la inflación.
Con la llegada de fin de año, como señala GMA Capital, la demanda de pesos suele aumentar debido a los pagos de aguinaldos, gastos festivos y la planificación de vacaciones, entre otros factores. En este contexto, el informe sugiere que el BCRA podría tener la oportunidad de adquirir más dólares sin generar presión adicional sobre los precios o el tipo de cambio.
Desde IEB también expresaron optimismo respecto al flujo de dólares previsto para el cuarto trimestre, evidenciando que en octubre se ha notado una tendencia a la baja en el tipo de cambio, a pesar de que el BCRA se ha posicionado a favor de la demanda y el dólar ha fortalecido su valor frente a las divisas de países desarrollados.