Los expertos anticipan que se podrían observar mejoras en septiembre y octubre. Se pueden notar aumentos en los salarios reales, en la cantidad de créditos otorgados y en la recaudación, así como ligeras disminuciones en los niveles de morosidad.
Ammiel Pardo, economista senior de una consultora, expresó que “hacia adelante, los indicadores de actividad que monitoreamos para septiembre continúan mostrando una dinámica mixta, aunque con un sesgo levemente positivo. En este contexto, estimamos que el EMAE podría registrar una variación mensual positiva durante septiembre, aunque sin señales de una aceleración significativa en el ritmo de crecimiento de la actividad”.
Por otra parte, Santiago Casas, economista jefe de otra firma, afirmó que “el dato de actividad de agosto fue muy malo. Después del fuerte descenso de julio, era razonable esperar una recuperación que moderara la caída bimestral. Sin embargo, esto no ocurrió y la economía parece dirigirse hacia una recesión técnica entre el segundo y el tercer trimestre”.
Según Casas, “el problema fundamental sigue siendo la debilidad de la demanda interna. Una política monetaria sin ancla nominal clara y con alta discrecionalidad contribuye a que los bancos mantengan las tasas de interés activas en niveles muy elevados, lo que paraliza el crédito. Sin una recuperación en el crédito, es poco probable que el consumo y la actividad de los sectores vinculados al mercado interno logren repuntar. Además, el ajuste fiscal tiene un carácter procíclico, y se suman las inversiones postergadas debido al riesgo electoral”.
Mientras algunos analistas perciben un panorama desalentador, otros destacan un aspecto positivo en el contexto internacional: los bonos del Tesoro de Estados Unidos experimentaron un incremento, y su tasa de retorno cayó al 5,11%. Una disminución en los rendimientos suele hacer que los títulos de la región sean más atractivos para inversores.
En Europa, la situación es diferente. Francia enfrenta un escenario complicado con toques de queda en las principales ciudades, lo que ha llevado a que su deuda rinda más de 5% y que la brecha con los bonos alemanes se amplíe a 160 puntos básicos, indicando que los inversores exigen una tasa 1,60 puntos porcentuales superior para adquirir deuda francesa en vez de alemana.
Luego de la reciente alza, el rendimiento de los bonos alemanes descendió a 3,41%, mientras que el de los españoles se situó en 4,08%. También se observó una mejora en los títulos japoneses, cuyo rendimiento alcanzó el 2,88%, tras haber estado por encima del 3% días atrás.
En el mercado local, los bonos exhibieron un comportamiento moderado, con leves descensos, mientras que el riesgo país aumentó apenas 2 puntos básicos, alcanzando los 674 puntos.
El precio del petróleo se mantiene alrededor de los 109 dólares, mientras que el estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y los ataques hutíes contra Arabia Saudita incrementan las presiones inflacionarias a nivel global. Esta situación podría motivar a Rusia y Ucrania a considerar conversaciones de paz, ante el temor de que la crisis alcance niveles imprevisibles y afecte procesos electorales.
En Estados Unidos, los demócratas anunciaron su intención de regular la inteligencia artificial, una propuesta que no ha sido bien recibida por parte de los votantes. El sector enfrenta un escenario delicado, aunque presenta reacciones ocasionales.
Los buenos resultados financieros de algunas empresas tecnológicas y la posible fusión entre dos grandes firmas estimularon el mercado, llevando al Nasdaq, el índice más volátil, a un incremento del 1,05%. No obstante, las alegrías en el mercado fueron efímeras, ya que anoche los tres principales índices de la Bolsa de Nueva York cerraron en rojo.
Las acciones más relevantes en el mercado local experimentaron un aumento de 1,6% en pesos y de 1,8% en dólares, con Ternium (+4,3%) y Grupo Financiero Galicia (+2,1%) liderando las subas.
En el Mercado Libre de Cambios se negociaron USD 567 millones, y el Banco Central adquirió 46 millones de dólares. El dólar mayorista subió $1, alcanzando los 1.526 pesos.
En el ámbito financiero, el MEP incrementó $2 (+0,1%) a $1.547, mientras que el contado con liquidación subió un 0,8% a 1.636 pesos. El dólar “blue” retrocedió $5, situándose en 1.565 pesos.
Un estudio de una consultora indicó que “en el mercado de futuros, el volumen de operaciones fue de 1.096.018 contratos con ajustes levemente a la baja, lo que sugirió un desplazamiento hacia abajo. En A3 se presentó la posición de noviembre de 2027, incrementando a 14 meses el período de negociación, en contraposición a los 12 meses históricos. A pesar de que los vencimientos más recientes tienen bajo volumen, existen instrumentos de cobertura en derivados disponibles que incluyen el mes de las elecciones presidenciales y el siguiente”.
Las tasas en pesos medidas por las LECAP se mantuvieron en 1,89% para el mediano plazo y en 2,02% a partir de abril próximo.
Por último, en el mercado overnight, la caída de los tres principales índices de la Bolsa de Nueva York se profundizaba. El Nasdaq sufrió una caída del 0,84% debido a una toma de ganancias. El petróleo rose un 1,50% y el Brent se cotizaba por encima de los 110 dólares. El dólar permanecía estable frente a las principales monedas, mientras que las dudas sobre el rendimiento de los bonos argentinos persistían.