La respuesta de Galperin se produjo en el contexto de un comentario realizado por Fernando Marull, un economista que compartió estadísticas sobre la baja morosidad en la plataforma, incluido un informe reciente sobre el tema. Galperin hizo mención a los “Perionistas escandalizados por la mora” y enfatizó que “no mencionan nada del aumento en la cantidad y montos de créditos que sí se pagan en tiempo y forma”. El empresario reafirmó que “del total de la mora del sistema, menos del 3% es de Mercado Libre mientras que Banco Nación y Provincia concentran el 15%”.
La discusión sobre la morosidad en el sistema financiero argentino se volvió más intensa tras la divulgación de un informe de Matías Fernández, un exfuncionario y fundador de una consultora, quien examinó la base completa de deudores en el país. Fernández combinó datos oficiales de la Central de Deudores del Banco Central con información de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), con el objetivo de analizar el comportamiento del crédito en función de la edad, la actividad declarada y el domicilio fiscal.
El análisis de Fernández revela que la morosidad presenta una concentración significativa: el 17% de los deudores debe menos de $100.000 y cerca del 40% se encuentra por debajo de un salario mínimo, establecido en $376.600. Por otro lado, el 14,5% de los deudores más comprometidos acumula el 73% del total de la mora, lo que resalta la desigualdad en la distribución de deudas.
En su estudio, Fernández indicó que las entidades bancarias tradicionales, tanto públicas como privadas, representan aproximadamente el 65% de los montos adeudados. Las entidades privadas agrupan el 45% de la deuda, con 1,59 millones de personas en mora y una mediana de $1,46 millones por cada deudor. Entre los bancos públicos, el Banco Nación y el Banco Provincia en conjunto suman el 15% del total de moras.
En el ámbito de las fintech y billeteras virtuales, Mercado Pago se posiciona como la empresa con la mayor cantidad de usuarios en mora, superando los 6,5 millones. Sin embargo, su participación en el monto total de morosidad es relativamente baja. Fernández señaló que “Mercado Libre concentra el 19,0% de los morosos y sólo el 2,9% del monto en mora del sistema”. Esta situación refleja una estrategia de inclusión financiera basada en créditos de bajo monto y una evaluación de riesgo propia.
El informe de Fernández sostiene: “Mercado Pago es el mejor alumno, no el peor. Si uno viera muchas de las notas, programas de streaming, radios, editoriales y redes sociales de los últimos días pareciera que el problema de la mora es casi 1 a 1 el problema de Mercado Pago. Muchos a eso le sumaron sus críticas personales a Marcos Galperín. Pero, como muchas veces pasa, si uno mira la información es difícil sostener que Mercado Pago es el problema. De hecho, es bastante fácil mostrar que ha sido un muy buen alumno”.
La mediana de mora en Mercado Libre es de $116.000, muy por debajo de los valores registrados en el sistema bancario tradicional. Fernández comparó: “En su misma categoría, la mediana de Naranja es $260.000 y la de Brubank, que tiene muy pocos deudores, es de más de medio millón de pesos. Comparando con otras entidades, la mediana del Banco Provincia es de $1,75 millones, y la de Credicuotas es de $840.000”.
En sectores ajenos al sistema bancario, el informe señala que las tarjetas de crédito no bancarias, comercios de electrodomésticos y supermercados agrupan el 35% de los deudores y representan el 14% del monto total en mora. Las empresas dedicadas a préstamos rápidos constituyen el 22% de los morosos y el 7,7% del dinero impago, con una tasa de incumplimiento promedio del 52%.
La discusión sobre la morosidad alcanzó mayor notoriedad cuando el presidente Javier Milei replicó los datos del informe de Fernández y criticó a la prensa en sus redes sociales. Milei comentó: “El posteo deja en evidencia la opereta. Esto muestra que los periodistas que se han dedicado a agitar el tema son imbéciles con déficit de IQ y/o son unas mierdas humanas mentirosas”. De este modo, el jefe de Estado utilizó los datos para sostener su postura ante las críticas de los medios.
La cercanía de Galperin a la gestión de Milei no se limitó a la morosidad. Días atrás, cuestionó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que reportó una caída del consumo en julio del 3,8% interanual y del 2,1% respecto al mes anterior. Galperin sugirió: “Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME con el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina, que crece 38% en moneda constante en el último trimestre”. Milei describió esa publicación como una “Masterclass”.
En el mismo periodo, Mercado Libre informó en su balance trimestral que obtuvo ingresos por US$ 10.169 millones, lo que representa un aumento interanual del 50%. La compañía reportó un resultado operativo de US$ 683 millones y una ganancia neta de US$ 466 millones.
Según Fernández, la carencia de crédito en el país es una de las causas que limitan la movilidad social ascendente y el bajo crecimiento económico. El especialista argumentó que “en Argentina hay poquísimo crédito. La mayoría de la gente no accede al crédito, ni para consumo masivo ni para adquirir una vivienda o un vehículo”. El crédito hipotecario representa menos del 1% del PBI, en contraste con el 45% en Estados Unidos, el 28% en Chile y el 10% en Brasil.
La tasa de morosidad sobre el total de deudores se mantuvo estable en 13,6% hasta octubre de 2024 y aumentó hasta alcanzar el 27,8% en junio de 2026. El 93,1% de los morosos registra deudas dentro de un rango de hasta $10 millones. El informe destaca que “el 17% de los morosos debe menos de $100.000. Si subís a $150.000 ya llegás a casi el 25% de la base entera. Y casi el 40% debe menos de un salario mínimo vital y móvil, que hoy es de $376.600”.
El análisis también aborda el impacto de la morosidad en los jóvenes y en distintas regiones del país. Fernández observó que la franja de 18 a 25 años ha incrementado su participación en el sistema financiero, pero también muestra la tasa de morosidad más alta. El documento indica que la morosidad en jóvenes alcanza el 40,8% de los deudores de este grupo etario, con variaciones significativas según la provincia.
Otro aspecto tratado en el informe es la carga impositiva sobre los préstamos. Fernández señaló que “Argentina grava el crédito con una intensidad insólita: superpone IVA, impuesto al cheque, Ingresos Brutos provincial, Sellos y tasas municipales de Seguridad e Higiene”. El especialista calculó que los impuestos representan entre un cuarto y un tercio del costo del financiamiento.
El reporte también informó que los bancos, tanto públicos como privados, han comenzado a implementar programas de regularización y refinanciación de deudas. El Banco Nación lanzó un programa de regularización para situaciones avanzadas de mora, mientras que el Banco Provincia activó la iniciativa “Ponete al Día”. Estas medidas buscan ofrecer condiciones de pago más accesibles y tasas de interés diferenciadas para los deudores.
Fernández argumentó que la mayor parte de la mora en términos de volumen monetario se encuentra en los bancos y no en las fintech. “Los cuatro rubros de crédito pequeño —fintech, crédito rápido, tarjeta no bancaria y cartera en recupero— representan el 90,6% de los morosos, mientras que sólo el 26,2% del dinero en mora. En contraposición, los dos grandes bloques bancarios corresponden al 40,9% de las personas y al 64,5% del total de deudas”, detalló.
El informe también señaló que hay un 17% de morosos cuya deuda ya ha sido considerada perdida y transferida a carteras de recupero. Además, un 3,22% de los morosos son personas fallecidas, cuyas deudas siguen registrándose en el sistema financiero.
Por último, el informe concluyó que el sistema financiero local enfrenta desafíos relacionados con la expansión del crédito, la gestión del riesgo crediticio y la presión tributaria. Los datos reflejan un aumento en la cantidad de personas con acceso a créditos, aunque persisten problemas estructurales en la administración del riesgo y en la equidad en la distribución de la mora.