Economía

El debate sobre la evolución del consumo en Argentina: análisis tras el cruce entre CAME y Marcos Galperín

Después de que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicara los datos de ventas minoristas de las pymes, que revelaron una nueva caída, el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín, cuestionó los métodos de medición y señaló que no se están considerando los resultados positivos de su plataforma.

“Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina que crece 38% en moneda constante el último trimestre. Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en cuenta al anunciar el estado del consumo”, dijo Galperín en su cuenta de X.

Por su parte, el presidente de CAME, Ricardo Diab, aseguró que “con todo gusto” incluiría a Mercado Libre en sus mediciones, pero que, aun sumando sus cifras, el consumo seguiría decreciendo. También comentó que los altos costos están afectando la rentabilidad de varias firmas, lo que ha llevado a muchos comercios a cerrar sus puertas.

La CAME aclaró que las cifras que manejan no son comparables, ya que no reflejan el comercio total, sino que representan la facturación real del sector pyme, conforme a los parámetros establecidos en la Resolución 19/2021 de la Secretaría Pyme, que abarca desde micro hasta medianas empresas.

“Estamos confundiendo la base de cálculo. Que crezca un 38% la base de lo que vende Mercado Libre no significa que nuestro indicador no pueda caer. El nuestro cae porque estamos midiendo comercios de cercanía y consumos básicos”, explicaron desde la entidad.

“Además, nosotros medimos más de 1.000 comercios a lo largo y a lo ancho del país. Es un informe federal, cuyo resultado está promediado, ponderado y deflactado para evitar que el efecto de los precios incida en la medición. También incluimos lo que esos mismos comercios venden a través de canales electrónicos”, añadieron.

En la misma línea, desde la Federación Económica del Chaco (FECHACO), liderada por el ex titular de CAME, Alfredo González, se manifestó que “el crecimiento del comercio electrónico puede deberse a una mayor participación de determinadas plataformas, cambios en los canales de compra o concentración de mercado, sin que ello implique necesariamente una mejora en el desempeño del total de las pymes comerciales”.

Por ende, se destacó que el crecimiento de una plataforma de comercio electrónico y la caída de las ventas del comercio minorista pyme pueden coexistir, dado que pertenecen a universos diferentes.

Asimismo, el último informe financiero de Mercado Libre, correspondiente al segundo trimestre del año, indicó: “En Argentina, el GMV (Gross Merchandise Volume o volumen bruto de mercancías) en moneda constante creció 38% interanual y los ítems vendidos aumentaron 22% interanual en un entorno de consumo desafiante, incluso mientras Mercado Libre continúa ganando participación frente al comercio físico”.

Mientras tanto, el relevamiento de CAME reportó un retroceso interanual del 3,8% en julio y del 2,1% en comparación con junio, acumulando un descenso del 2,7% en los primeros siete meses del año.

Según CAME, “el descenso en la medición interanual obedeció al agotamiento de la liquidez extraordinaria aportada por el aguinaldo en el mes anterior. La ausencia de este dinamizador coyuntural, combinada con la mayor incidencia de las tarifas de servicios invernales sobre el presupuesto familiar, profundizó la cautela del consumidor y desaceleró el ritmo general de la actividad”.

En cuanto al desglose por sectores, seis de las siete actividades analizadas mostraron caídas en la comparación interanual. Los mayores descensos se registraron en Textil e indumentaria (-5,6%), Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). El único sector que logró un crecimiento fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (+1%).

El Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) también evidenció una tendencia negativa, con un decrecimiento del 1% interanual en junio y una caída desestacionalizada del 1,6% en relación a mayo.

Matías Surt, economista de Invecq, opinó sobre el debate, destacando que “los cambios de comportamiento son enormes, generan fuerte heterogeneidad y complican bastante cualquier medición. Sin embargo, parece difícil que el e-commerce compense la caída del resto. La recaudación total de Ingresos Brutos cayó 3% interanual en el primer trimestre”.

En un diálogo reciente, el economista Juan Pablo Ronderos sostuvo que “en la polémica todos tienen razón”. Afirmó que Argentina enfrenta un momento singular, en el que el escenario comercial está cambiando significativamente, en un marco de tendencias globales, como la irrupción de la inteligencia artificial y la disminución en la calidad del empleo.

“Estos fenómenos se combinaron en la Argentina durante los últimos dos años y medio o tres años, y generaron un cambio muy profundo en el mapa de los negocios, en el mercado laboral y también en los hábitos de consumo”, añadió.

Ronderos subrayó que después de un primer semestre de 2024 con una marcada disminución, el consumo experimentó una notable recuperación en la segunda mitad de ese año, manteniendo un fuerte dinamismo hasta parte de 2025. Tal repunte se evidenció especialmente en la categoría de bienes durables, como autos, motos, heladeras y lavarropas, entre otros productos.

Durante 2025, se registraron niveles récord históricos en algunos segmentos del mercado, destacándose el caso de las heladeras, cuya comercialización alcanzó un máximo para el sector.

“Por lo tanto, decir simplemente que ‘no hay consumo’ no es correcto. Lo cierto es que el consumo ha cambiado, así como también las formas de compra y los productos elegidos. Es cierto que las compras en centros de cercanía han disminuido, y que el consumo masivo, en términos generales, está estancado”, concluyó Ronderos.