El decreto, identificado como 796/2026, establece modificaciones en el proceso de homologación de vehículos provenientes de Estados Unidos, garantizando que estos automóviles cumplan con las normativas de seguridad establecidas en ese país. Dicho decreto comenzará a tener vigencia el próximo 27 de agosto. El objetivo principal de esta normativa es simplificar de manera significativa el proceso de homologación para los vehículos importados de origen estadounidense.
Aunque esta medida beneficia a todos los fabricantes de automóviles, Tesla se erige como la marca más favorecida. La automotriz, que es originaria de Estados Unidos, aún no ha iniciado las ventas de sus vehículos en el mercado argentino, pero ha establecido recientemente una oficina local bajo la dirección de Joaquín Lizarralde, quien lidera las operaciones en Argentina y Uruguay, donde la empresa ya ha comenzado a comercializar sus vehículos.
El procedimiento de homologación para la importación de automóviles nuevos en Argentina requiere la obtención de dos licencias: la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA). La LCM está destinada a asegurar que los vehículos cumplan con un estándar mínimo de seguridad, mientras que la LCA está relacionada con las emisiones contaminantes que generan. Desde el año pasado, las LCM son emitidas por la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, habiendo sido previamente responsabilidad del INTI. Por su parte, las LCA son gestionadas por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Vicejefatura de Gabinete de Ministros.
Con la nueva normativa no se eliminan las certificaciones mencionadas, que siguen siendo obligatorias, aunque el proceso de tramitación se ha vuelto más ágil desde el año pasado. Ahora, es posible presentar certificaciones internacionales al solicitar la LCM, lo que la convierte en un trámite más accesible que en el pasado. Este cambio constituye un primer paso para reducir tanto los costos como el tiempo requeridos para la homologación, además de habilitar, por primera vez, la posibilidad de importar vehículos que no tienen homologación registrada en Argentina, una opción que antes era imposible.
El acuerdo que firmaron Argentina y Estados Unidos el 5 de febrero de este año debía entrar en vigor 60 días después de que ambos países completaran el intercambio de notificaciones relacionadas con sus respectivos procedimientos legales internos. Sin embargo, todavía no se ha implementado, dado que Estados Unidos debió posponer sus acuerdos arancelarios en virtud de un fallo adverso de su Suprema Corte de Justicia, que modificó el contenido del acuerdo original, impidiendo su aplicación sin una adenda que actualice su texto. Aunque el impacto final de dicho acuerdo siga siendo el mismo, el contenido original ya no se considera válido, lo que ha originado una demora en su aplicación debido a que se está trabajando en la actualización necesaria.
Otro aspecto que contribuye a esta demora es el contexto argentino, ya que el acuerdo debe ser aprobado en términos generales por el Congreso de la Nación. Sin embargo, la modificación que se necesita llevar a cabo en el contenido del texto original impide que eso ocurra de inmediato. Fuentes del Gobierno han confirmado que el acuerdo con Estados Unidos será presentado al Congreso para su aprobación, pero para llegar a ese punto también se requiere enmendar el texto, dado que hace referencia a regulaciones que la Suprema Corte norteamericana ha invalidado.
No obstante, en lo que respecta a la importación de vehículos, el Gobierno podría optar por habilitar la importación mediante un decreto, tal como lo hizo anteriormente con los cupos para los autos híbridos y eléctricos. Por este motivo, en el sector automotriz se especulaba que la fecha probable de entrada en vigencia sería agosto, aunque ahora se menciona octubre como el mes en el que podría comenzar la operación comercial para importar vehículos sin arancel desde Estados Unidos.
Mientras se cumplen los plazos y se afinan los detalles, el decreto 796/2026 mejora el panorama del mercado automotor argentino, presentado como una norma que tiene un impacto directo en la tan esperada decisión de Tesla de iniciar la comercialización de sus vehículos en el país.
El nuevo procedimiento de homologación no solo abarca a Tesla, sino a todos los fabricantes de automóviles que producen y comercializan en Estados Unidos bajo las normas de la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras). Sin embargo, es importante destacar que Tesla es la única marca sin presencia comercial en la Argentina y que para iniciar sus operaciones en el país deberá homologar sus tres modelos disponibles en el mercado: Tesla Model 3, Tesla Model Y y Tesla Cybertruck.
En este contexto, a pesar de que Tesla tiene fábricas en todo el mundo —dos en Estados Unidos, ubicadas en Austin y Fremont, una en Alemania en Berlín, y una en China en Shanghai—, el decreto también prevé la posibilidad de importar vehículos bajo el esquema del acuerdo con Estados Unidos que provengan de las fábricas europeas y asiáticas. Esto es similar a lo que ocurre actualmente en Uruguay, donde se venden vehículos de la marca fabricados en China, mercado que Tesla ha comenzado a explorar oficialmente hace algunas semanas.
La nueva disposición permite que en Argentina se reconozca un documento denominado “Blue Ribbon Letter”, que es emitido por la NHTSA como una certificación suficiente para validar que ciertos vehículos cumplen con los requerimientos de seguridad activa y pasiva. La razón fundamental por la que se decidió publicar este decreto radica en las características particulares del sistema estadounidense, el cual se diferencia del modelo tradicional de homologación, ya que se basa en la autocertificación del fabricante en lugar de requerir una aprobación previa por parte de una autoridad estatal.
Así, el fabricante declara que su vehículo cumple con las normas federales de seguridad, conocidas como FMVSS (Federal Motor Vehicle Safety Standards). En este documento se especifican la marca, el modelo y determinados componentes del número VIN (Identificación Vehicular), elemento que permite relacionar los vehículos que ingresan a la Argentina con la configuración técnica certificada bajo las normas estadounidenses.
La redacción del decreto indica que los vehículos fabricados bajo las normas FMVSS que cuenten con la validación de una Blue Ribbon Letter de la NHTSA podrán ser homologados en Argentina. Además, establece que Argentina no podrá exigir requisitos de seguridad adicionales a los estipulados por la NHTSA. En el caso específico de Tesla, se produce un contratiempo, ya que para dos de sus modelos, los datos de los VIN son diferentes dependiendo de su lugar de fabricación. Por ejemplo, los Model 3 fabricados en Fremont tienen el VIN con la sigla 5YJ, los Model Y producidos en Texas poseen la sigla 7SA, mientras que los vehículos manufacturados en Berlín son registrados con la sigla XP7 y los que provienen de Shanghai se identifican con el código LRW.
No obstante, en el registro de la NHTSA solo figuran los modelos 5YJ de Fremont y 7SA de Fremont/Austin, lo que significa que los autos que utilicen el cupo exento de arancel no pueden beneficiarse del decreto que entra en vigencia mañana. Esto plantea una interrogante sobre si Tesla podrá importar automóviles desde China o solo desde Estados Unidos. La respuesta no es definitiva, pero para que los vehículos entren bajo el acuerdo comercial con Estados Unidos, deben ser fabricados en las dos plantas de Texas y California.
Si Tesla opta por traer modelos producidos en China, no estará amparada por el beneficio arancelario, lo que significa que esos vehículos llegarían con un arancel extrazona del 35%. Al mismo tiempo, si Tesla tiene autos en Uruguay y considerando que la entrada bajo el cupo de Estados Unidos opera bajo el sistema FIFO (primero en llegar, primero en ser atendido), una vez que se habilite el acuerdo, podría ser una vía más rápida para acceder al puerto argentino. Sin embargo, esta regulación recientemente decretada restringe esa opción, a menos que en Uruguay existan vehículos cuya procedencia sea Estados Unidos.
Así es que también entra en juego la normativa del cupo 2027, que debería anunciarse en las próximas semanas, se estima que en la primera quincena de septiembre, donde podría aumentarse el precio máximo actual de USD 16.000. Si esto se materializa y se establece una nueva cifra lo suficientemente alta para permitir la entrada de los Tesla Model 3 y/o Model Y fabricados en China, se abriría el canal para que esos autos lleguen al país sin arancel de importación, siempre con el límite de unidades establecidas en el cupo, que se reparte equilibradamente entre fabricantes e importadores.